Barcelona se prepara para los fines de semana sin toque de queda, para evitar que se repitan escenas como las del pasado, en el que decaía el estado de alarma y cientos de personas se lanzaron a las calles sin mascarillas ni distancias. Para evitar estas concentraciones masivas, la Guardia Urbana instalará dispositivos fijos en aquellos espacios de la ciudad donde habitualmente haya más concurrencia de gente.

La Guardia Urbana tendrá dispositivos fijos en los puntos más concurridos de Barcelona (leer noticia)