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Proceso cognitivo

¿Tardas demasiado en elegir serie en Netflix? Dos expertos en Catalunya ponen nombre a tu indecisión

Las plataformas incluyen un sistema con IA para facilitar la elección

Crecer sin pantallas: las habilidades que las generaciones mayores desarrollaron y que hoy día escasean

La "adicción" a los vídeos cortos y el 'scroll' infinito deterioran la capacidad de atención y aumentan la ansiedad

Netflix.

Netflix. / FERRAN NADEU / EPC

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Andrea Valenzuela García

Andrea Valenzuela García

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A la hora de ver una serie o una película siempre se presenta el mismo problema: ¿Qué ver entre todas las opciones que ofrecen las plataformas de 'streaming'? Tras varios minutos navegando por el interminable catálogo sin dar con la película perfecta para el momento, es muy común acabar desistiendo y cerrando la aplicación.

Sin embargo, por muy habitual que sea esta situación, nadie quiere en el fondo que esto ocurra; especialmente Netflix o el resto de plataformas, pues con el cierre de la aplicación también aumentan las posibilidades de optar por otras alternativas de la competencia.

El gran enemigo del 'streaming'

En este sentido, para las plataformas, esta inmensa lista es su mayor aliciente, aunque a su vez eso les provoca también este gran efecto colateral que les perjudica. Cuando se da esta incertidumbre, el cerebro se bloquea: "Desde el punto de vista neuropsicológico, es algo parecido a lo que le ocurre a un ordenador cuando abrimos demasiados programas a la vez: se ralentiza", explica Juan Luis García Fernández, profesor de los Estudios de Ciencias de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) e investigador del grupo NeuroADaS Lab, en un artículo publicado por la UOC.

La propia naturaleza humana es la raíz del problema, ya que deseamos abundancia y, a la vez, somos incapaces de tomar una decisión entre tantas opciones: "La corteza prefrontal, que es el área que decide, y la función de memoria de trabajo, que es la capacidad con la que sostenemos y comparamos opciones mientras decidimos, son limitadas y cómodamente manejan entre tres o cuatro elementos a la vez, no los cientos que nos ofrece un catálogo de 'streaming'", añade.

A raíz de esto, los expertos han puesto nombre al gran enemigo del 'streaming': la parálisis por decisión o la fatiga de decisión.

La solución para la parálisis por decisión

"Cuando el catálogo es pequeño, elegir es más fácil y casi automático. Cuando es enorme, el cerebro tiene que comparar muchas más combinaciones de las que puede sostener a la vez y el sistema se satura", apunta García Fernández. A esto, añade que "hay un ingrediente emocional que a veces no se comenta, porque, sumado a la motivación para ver determinados títulos y a las ganas que tengamos de hacerlo, está el pensamiento comparativo entre las alternativas: pensar que la otra serie que hemos descartado habría sido mejor". Una situación que también corresponde a un comportamiento muy humano, ya que "cuantas más opciones hay, más esperamos encontrar la opción perfecta; así que cualquier elección real, por buena que sea, tiende a decepcionar un poco por comparación con ese ideal alcanzable".

En este sentido, las plataformas utilizan el marketing para facilitar las decisiones del consumidor y combatir la parálisis por decisión. Una de las más utilizadas es un complejo sistema de algoritmos que recopila información de cada usuario y cruza sus aparentes gustos con las distintas opciones disponibles. "Un buen sistema de recomendación funciona como andamio: reduce mil opciones a diez, una tarea mecánica de filtrado que a nuestro cerebro le cuesta mucho", explica el investigador.

Era de la personalización

No obstante, se está desarrollando una nueva opción con un sistema más complejo, pues la irrupción de la inteligencia artificial en este contexto permite llevar a otro nivel los algoritmos de recomendación, acotando aún más el listado final de opciones para elegir. "Lo que permite la IA es almacenar mucha más información del usuario e interpretar mejor lo que hace y su entorno, por lo que el modelo va a interpretar señales que van más allá de las categorías canónicas", aclara Elena Neira, profesora de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la UOC y experta en plataformas de 'streaming'.

Hasta el momento, el sistema de algoritmos se basaba en ofrecer un contenido similar a los títulos buscados con frecuencia. Sin embargo, este nuevo modelo permitirá al usuario "establecer una conversación con el sistema", afirma la profesora. Se trata de una especie de 'chatbot' al que explicarle exactamente que se desea en cada momento y que sea la IA la que asuma la ardua tarea de encontrar el título perfecto.

Asimismo, "en la era de la personalización, la atención es cada vez más corta y, si no haces todo lo posible para llamar la atención y ser visible, lo más probable es que la persona no vea el contenido", añade Neira. Por eso, Netflix personaliza incluso las miniaturas de las portadas para que cada usuario vea imágenes potencialmente más llamativas para él.