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Filosfía de vida

Confucio, sobre lo que las personas inteligentes evitan: "Sé la persona que evite el agravio, la arrogancia y la violencia"

El filósofo chino defiende la importancia de la búsqueda de la armonía, el cuidado de las palabras y la cura de las relaciones humanas

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El filósofo y educador chino Confucio.

El filósofo y educador chino Confucio. / Archivo

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Clara Dalmau Merencio

Clara Dalmau Merencio

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¿Qué caracteriza a una persona verdaderamente inteligente? Para el filósofo Confucio no se trata únicamente de conocimientos o capacidad intelectual, sino también de la manera en la que una persona se comporta con los demás.

Una enseñanza atribuida al pensador chino resume esa idea en tres comportamientos que convendría evitar: el agravio en las palabras, la violencia en las acciones y la arrogancia cuando llega el éxito.

A partir de esta idea, el filósofo desarrolla una segunda enseñanza: responder al desprecio con más desprecio o al conflicto con violencia puede terminar alimentando una dinámica de enfrentamiento que no conduce a ninguna solución. Frente a ello, propone mantener el respeto incluso cuando no exista reciprocidad y evitar que el resentimiento termine condicionando la vida cotidiana.

'Anacletas'

Confucio (551 a. C.-479 a. C.) fue un pensador y educador chino nacido en el estado de Luc, la actual provincia de Shandong (China). El Instituto Confucio de la Pontificia Universidad Católica de Perú lo considera una figura fundamental de la cultura china y fundador de la escuela confuciana de pensamiento 'rujia', donde su objetivo principal es lograr una sociedad justa, pacífica y en armonía mediante el cultivo personal, el respeto y la educación.

Entrada del Templo de Confucio, en Pekín (China).

Entrada del Templo de Confucio, en Pekín (China). / ADRIAN FONCILLAS

Sus enseñanzas fueron recogidas por sus discípulos en una obra conocida como las 'Anacletas', que posteriormente se convirtió en uno de los principales textos de la tradición confuciana.

El Instituto de Confucio explica que el pensador enriqueció el concepto de 'ren', entendido como el sentido de lo humano, y defendía que para desarrollarlo era necesario preocuparse por los demás y no imponer a otras personas aquello que uno no querría que le impusieran. También consideraba que el llamado "caballero" debía buscar la armonía sin exigir uniformidad, aceptando las diferencias entre las personas.

Seguir el camino moral

Por eso, aunque la frase que circula en redes sociales no debería presentarse como una cita textual de las 'Anacletas' sin más, existen enseñanzas de la tradición confuciana que conectan directamente con varios de sus elementos.

Uno de los ejemplos más claros aparece en el capítulo octavo de las 'Anacletas'. Zengzi, uno de los discípulos de Confucio, habla de tres aspectos importantes para quien sigue el camino moral: mediante el comportamiento debe mantenerse alejado de la violencia y la arrogancia; mediante su actitud debe aproximarse a la sinceridad; y mediante sus palabras y su tono debe alejarse de lo vulgar y lo impropio.

Cultiva el respeto, la compasión y la humildad en cada interacción.

Confucio

— Filósofo

Las tres ideas desglosadas

La primera de las tres ideas se centra en el agravio verbal. La lógica es sencilla: una persona puede tener razón en una discusión y, aun así, empeorar el conflicto por la forma en la que se expresa. Confucio sostiene que un hombre superior debe ser prudente en sus palabras y diligente en sus acciones.

La segunda recomendación es alejarse de la violencia. El mensaje propone no entrar en una escalada de enfrentamientos y situar el respeto por encima de la necesidad de responder constantemente a las provocaciones. En el pensamiento confuciano, la búsqueda de la armonía ocupa un lugar destacado. Eso no implica que se deban tolerar comportamientos abusivos o injustos, sino que no se debe convertir cada provocación en una batalla.

La tercera advertencia se dirige a quienes alcanzan el éxito: huir de la arrogancia. Según el pensador, conseguir reconocimiento, dinero, prestigio o cualquier otro objetivo no debería llevar a una persona a sentirse superior a quienes la rodean.

Confucio afirma que una persona virtuosa no debe mostrar deprecio hacia los demás, independientemente de que se trate de asuntos grandes o pequeños. La diferencia es importante: el éxito puede ser un logro, pero no debería convertirse en una medida del valor personal ni una excusa para tratar a los demás desde una posición de superioridad.

Principios de la tradición confuciana

Por lo tanto, ser inteligente, según este planteamiento, también implica saber cuándo merece la pena responder, cuándo es mejor abandonar una discusión y cómo comportarse cuando las circunstancias son favorables.

Confucio proponer ser "la persona inteligente que evite el agravio, la violencia y la arrogancia." En lugar de eso, el filósofo sugiere "cultivar el respeto, la compasión y la humildad en cada interacción".

Estas tres actitudes conectan con los principios presentes en la tradición confuciana, especialmente la búsqueda de la armonía, el cuidado de las palabras y la preocupación por la forma en la que las personas se relacionan entre sí.