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Salud cardiovascular

José Abellán, cardiólogo, expone la gran contradicción médica sobre el alcohol: "Puede proteger tu corazón de un infarto, pero la OMS sostiene que no hay dosis segura"

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José Abellán, cardiólogo, analiza la gran contradicción médica sobre el alcohol

José Abellán, cardiólogo, analiza la gran contradicción médica sobre el alcohol / DAVID CASTRO / YOUTUBE (@doctorabellan)

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Pocas frases suenan tan extrañas en boca de un médico como la que el cardiólogo José Abellán ha usado para abrir uno de sus últimos vídeos en su canal de YouTube: existen estudios con casi 600.000 personas que apuntan a que el consumo leve o moderado de alcohol reduce el riesgo de sufrir un infarto de miocardio. No obstante, al mismo tiempo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste en que no existe una cantidad segura.

Aparentemente, puede entenderse como una contradicción, pero nada más lejos de la realidad. La respuesta, explica el especialista, está en una molécula que cambia de cara según cuánto y cómo se consuma: "El alcohol tiene un comportamiento curioso donde sus efectos cambian completamente según la dosis y el tiempo". Esto es lo que ocurre realmente en tu corazón desde el primer trago.

¿Qué es el 'síndrome del corazón de fiesta'?

El efecto inmediato es casi tranquilizador. Según Abellán, al tomar una cerveza o una copa de vino "el alcohol dilata tus arterias, las relaja y tu presión arterial baja". El problema llega después: "Tu corazón compensa esa caída de presión latiendo más rápido, lo que provoca palpitaciones", prosigue.

Imagen de recurso de una discoteca

Imagen de recurso de una discoteca / MAGNIFIC

A eso se suma un efecto irritante sobre el tejido cardíaco, ya que el alcohol "irrita las aurículas de tu corazón y genera estrés oxidativo en las células, lo que puede desencadenar una arritmia llamada fibrilación auricular". Se trata de un cuadro tan habitual en las urgencias del fin de semana que tiene nombre propio: el 'síndrome del corazón de fiesta'. Y a largo plazo, el consumo excesivo y mantenido ejerce "un efecto tóxico directo sobre el músculo cardíaco, debilitándolo y dilatándolo", hasta desembocar en una miocardiopatía alcohólica con riesgo de insuficiencia cardíaca grave.

¿Por qué existe efecto protector del alcohol frente al infarto?

Llegados a este punto del vídeo publicado por el especialista en salud cardiovascular, nos encontramos con el matiz que la mayoría de titulares ignora. Para el cardiólogo, no se trata de un mito: "Es un hecho científico basado en estudios grandes que el consumo leve o moderado de alcohol reduce el riesgo de infarto de corazón". Y es que el mecanismo tiene lógica biológica, ya que el alcohol actúa "como un antiagregante plaquetario leve, reduciendo la capacidad de las plaquetas para formar coágulos que tapen las arterias".

De hecho, Abellán reconoce que "a dosis bajas, hace algo parecido a medicamentos que los médicos recetamos tras un infarto". A ello se suman los compuestos de bebidas como el vino tinto: los flavonoides, los taninos y el resveratrol son antioxidantes que, según explica, "han demostrado mejorar el perfil lipídico y la función de los vasos sanguíneos en análisis extensos".

No existe dosis segura, según la OMS

El fallo del relato del alcohol protector, advierte, es de perspectiva: "Solo se enfoca en el infarto". Ese mismo macroestudio revela que beber "aumenta el riesgo de ictus, insuficiencia cardíaca y muerte por otras causas cardiovasculares", por lo que "te protege ligeramente de un problema, pero te expone más a otros tres". Fuera del sistema cardiovascular la balanza se desequilibra del todo, porque "desde el primer gramo al día, aumenta el riesgo de cáncer de boca, esófago, garganta, hígado, mama y colon", además de hepatopatías, trastornos mentales y accidentes. De ahí la postura de la OMS: "Mira el cuadro completo y no solo una esquina", advierte Abellán.

Otro factor también a tener en cuenta es el patrón, no únicamente la cantidad: "No es lo mismo una cerveza al día que no beber nada entre semana y tomar ocho copas el sábado", un modelo de 'binge drinking' (atracón de alcohol) frecuente entre los jóvenes que dispara arritmias, ictus e incluso muerte súbita.

Un hombre en un bar con una cerveza

Un hombre en un bar con una cerveza / Pixabay

Su conclusión es rotunda —"la dosis de alcohol más beneficiosa para tu salud son cero gramos al día"—. Eso sí, existe una única excepción: en mayores de 55 años con alto riesgo cardiovascular, media cerveza o media copa de vino al día "podría tener un pequeño beneficio neto en su riesgo de infarto". Para quien, en cambio, tiene 25, 30 o 40 años —avisa— ese beneficio no aplica.