Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Bebidas refrescantes

Este es el motivo por el que no debes pedir una cerveza sin espuma, según los expertos

Esta capa blanca se conoce como giste y es esencial para disfrutar de la cerveza en las mejores condiciones

El cambio de hábitos y los precios redujeron un 4,4% el consumo de cerveza el año pasado en España

Catalunya, en aviso rojo ante un miércoles de temperaturas extremas que ya se perfila como el día más cálido de lo que llevamos de verano

Un hombre en un bar con una cerveza

Un hombre en un bar con una cerveza / Pixabay

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Clara Dalmau Merencio

Clara Dalmau Merencio

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Catalunya afronta este miércoles una jornada marcada por avisos rojos por calor extremo en varias comarcas, con temperaturas que pueden volver a superar los 40 grados en puntos del interior.

El Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) ha activado el nivel máximo de alerta ante un episodio que dejará registros muy elevados y noches especialmente cálidas.

En plena segunda ola de calor, el aire acondicionado, el ventilador o una bebida fría parecen ser las mejores aliadas frente a las altas temperaturas.

50 litros por persona

Una de las bebidas favoritas de los españoles sigue siendo la cerveza. Y aunque, según los últimos datos del sector, el consumo de cerveza descendió ligeramente en 2025, hasta los 50 litros por persona al año, España continúa situándose entre los principales consumidores de esta bebida en Europa.

Sin embargo, más allá de lo refrescante que sea, hay un elemento que suele generar debate entre clientes y camareros: la espuma. Mientras algunos consideran que resta cantidad a la bebida, los expertos sostienen que cumple con una función esencial para disfrutar de la cerveza en las mejores condiciones.

Mejora la experiencia sensorial

En primer lugar, la espuma de la cerveza, conocida como giste, ayuda a proteger la bebida de la oxidación, un proceso que puede alterar sus propiedades de aroma y textura, además de modificar su sabor, según explica la cervecera Moritz.

Desde Cervezas Badúm señalan que la espuma también ayuda a mantener el gas carbónico disuelto durante más tiempo y favorece que la cerveza conserve mejor sus propiedades mientras se consume, mejorando la experiencia sensorial.

Señal de un buen servicio

La presencia de esta capa blanca es una señal de que la bebida ha sido servida correctamente y de que mantiene una adecuada carbonatación (el gas disuelto que aporta burbujas y frescura).

Los especialistas en elaboración cervecera coinciden en que una buena espuma debe ser cremosa, persistente y uniforme. La asociación Cerveceros Caseros destaca que esta capa protege los compuestos aromáticos más volátiles y contribuye a preservar el equilibrio de la cerveza desde el primer sorbo hasta el último.

No es por estética

La cantidad ideal puede variar según el estilo de cerveza, pero los expertos descartan la idea de que una cerveza sin espuma sea sinónimo de mayor calidad. De hecho, una ausencia total de espuma puede indicar problemas en el servicio, en la limpieza del vaso o, incluso, en la conservación del producto.

Por lo tanto, los profesionales del sector recuerdan que esta capa blanca que muchos intentan evitar no está ahí por estética, sino que tiene una función mucho más importante para dar una buena experiencia al consumidor.