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Los expertos coinciden sobre el color de los toldos: "Puede provocar el efecto contrario al esperado"

La combinación entre color, material y orientación determina el nivel térmico de estas lonas

Toldos verdes contra el calor: un arquitecto los cuestiona y los fabricantes responden

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Edificio lleno de toldos de colores claros.

Edificio lleno de toldos de colores claros. / Pixnio

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Oriol García Dot

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La llegada de la segunda ola de calor de este verano vuelve a poner en el primer plano la utilidad de los toldos para mitigar algo el calor sofocante.

A la hora de hacerlo, conviene tener en cuenta una serie de consideraciones, siempre que queramos que la protección que nos dé sea efectiva.

Los toldos instalados en fachadas, terrazas y balcones son uno de los elementos más habituales durante los meses de verano en ciudades y zonas residenciales para combatir el calor.

Su función principal no es únicamente estética o decorativa, sino que cumplen un papel importante en la regulación de la temperatura, ya que ayudan a reducir la entrada directa de los rayos del sol en las viviendas y, en consecuencia, pueden disminuir la sensación térmica en el interior.

Aunque parezca que no, son uno de los elementos más importantes para combatir las olas de calor durante el verano.

No solo importa lo estético

Sin embargo, a la hora de elegir un toldo, muchas personas tienden a centrarse principalmente en el color o en cómo encajará visualmente y estéticamente con la fachada o el diseño del edificio.

Este enfoque, aunque es muy habitual, puede ser incompleto. Por esto, Diego Díaz, General Manager de Toldos Lucas, advierte en una entrevista realizada por la revista 'Decoesfera' que "elegir mal puede provocar el efecto contrario al esperado: una terraza con sombra visual pero con una temperatura sofocante debajo del toldo".

Esto significa que no basta con generar sombra en la terraza, sino que es necesario garantizar que esa sombra sea efectiva en términos de temperatura, es decir, que realmente reduzca la acumulación de calor bajo la lona. En este contexto, el color del toldo juega un papel completamente clave, aunque no determinante por sí solo.

Mayor reflejo de la radiación solar

Según Díaz, desde el punto de vista físico, los colores claros reflejan una mayor parte de la radiación solar, mientras que los tonos oscuros tienden a absorberla.

Esta diferencia influye en la temperatura superficial del propio toldo y en cómo se comporta la energía solar en el entorno inmediato.

En cualquier caso, los toldos claros suelen ayudar a reducir la temperatura del espacio, llegando a bajarla hasta 10 grados en los casos más extremos.

Tal y como señala el experto, "los tonos oscuros absorben más energía solar y la lona se calienta antes"; esto puede generar una mayor acumulación de calor en la superficie del tejido del toldo. No obstante, esto no implica necesariamente un peor rendimiento en todos los casos, ya que los tonos oscuros también pueden ofrecer una sombra más densa y más capacidad de bloqueo de radiación visible en determinadas condiciones.

Tipo de material del toldo

Por eso, el problema principal, según el especialista, aparece cuando la elección del color se realiza sin considerar el tipo de material del toldo. No todas las lonas se comportan de la misma manera, incluso aunque sean del mismo color. Factores como la densidad del tejido, el tratamiento térmico, la capacidad de reflexión solar o la ventilación influyen directamente en el rendimiento térmico final.

En este sentido, un toldo que tiene un color claro fabricado con materiales de baja calidad puede dejar pasar parte de la radiación solar, reduciendo su eficacia real.

Por el contrario, una lona oscura de alta calidad, con tratamientos técnicos adecuados, puede ofrecer un comportamiento más eficiente en determinadas condiciones de exposición solar.

El entorno influye mucho

Además, el entorno también influye de manera decisiva. Según Díaz, no es lo mismo una terraza orientada al sur, con exposición solar constante durante las horas centrales del día, que una orientada al oeste, donde el sol incide de forma más lateral por la tarde. En cada caso, la respuesta óptima del toldo puede variar considerablemente.

Por ello, los expertos recomiendan analizar no solo el aspecto estético del toldo, sino también su composición técnica y el uso específico del espacio donde se va a instalar.

En muchas ocasiones, la combinación entre color, material y orientación es lo que determina realmente el nivel de confort térmico que se puede alcanzar.