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Rendimiento cognitivo

Los psicólogos coinciden: tomar apuntes con papel y bolígrafo mejora la memoria

Utilizar el ordenador en clase afecta negativamente al proceso de aprendizaje

El abuso de ChatGPT pasa factura al cerebro: lastra la memoria y la capacidad de razonamiento

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Una alumna haciendo apuntes a mano en clase.

Una alumna haciendo apuntes a mano en clase. / Olga Pereda

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Andrea Valenzuela García

Andrea Valenzuela García

Barcelona
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El contexto actual está dominado por las pantallas, y tomar apuntes con los dispositivos electrónicos resulta más sencillo y rápido. Sin embargo, el papel y el bolígrafo parece seguir siendo el método más efectivo y, por lo tanto, más aconsejado por los expertos en psicología y educación.

De esta manera, la eficacia de la escritura a mano como herramienta de estudio tiene fundamentos sólidos relacionados con la forma en que el cerebro procesa y retiene la información.

No se asimila igual la información

En el entorno, los portátiles o tabletas se han convertido en herramientas prácticamente indispensables, tanto para alumnos a la hora de tomar apuntes, como para profesores para preparar materiales en clase. Pero cuando solo se usan dispositivos electrónicos y no se llega a utilizar un modelo híbrido que combine los métodos digitales con los analógicos, no se logra asimilar igual la información. Esto se debe a que la mecanografía de los apuntes fomenta la transcripción literal y sin sentido, mientras que escribir notas a mano con palabras propias ayuda a procesar mejor lo que se dice y fomenta el recuerdo de los contenidos, según el estudio 'The Pen Is Mightier Than the Keyboard' ('La pluma es más poderosa que el teclado') de Pam A. Mueller y Daniel M. Oppenheimer.

Esta investigación, junto con muchas otras sobre el mismo tema, evidencia que no es un simple consejo, sino una cuestión demostrada científicamente. Lo que la escritura a mano exige al cerebro es una activación intensa que requiere de más esfuerzo mental, provocando una mayor retención y, en consecuencia, una mejora en la memoria.

Procesos neurológicos

Aparentemente, la acción de escribir con papel y bolígrafo implica a diferentes procesos neurológicos implícitos que provocan al cerebro una situación favorable para el aprendizaje y la capacidad de retener. La escritura a mano requiere un control motor fino -de las manos- que obliga al estudiante a prestar atención a lo que hace, mientras, la mecanografía implica movimientos mecánicos y repetitivos que priorizan la velocidad sobre la conciencia.

El estudio 'Handwriting but not typewriting leads to widespread brain connectivity: a high-density EEG study with implications for the classroom' ('Escribir a mano, pero no a máquina, conduce a una amplia conectividad cerebral: un estudio de EEG de alta densidad con implicaciones para el aula') de F.R. Van der Weel y A. L. H. Van der Meer revela que ocurre en el cerebro y qué procesos activa. En esta investigación se explica que la escritura a mano como estrategia de estudio incluye unos movimientos que suponen la estimulación de un área mayor de este órgano. Por lo tanto, se transfiere la información a través de conexiones en la red neuronal más complejas.

Además de los movimientos físicos, el proceso mental de la escritura a mano se basa en discriminar: quien anota en un papel no puede copiar cada frase a la misma velocidad que lo haría tecleando. Por esta razón, son necesarias habilidades a la hora de escuchar, sintetizar, analizar y priorizar la información a la vez para apuntar lo realmente necesario.

Por el contrario, los movimientos relacionados con la mecanografía no necesitan activar estas redes. Es por ello que la capacidad del sistema para procesar de forma simultánea la acción y el proceso neurológico, así como las órdenes motoras de los movimientos finos de la mano, está ausente en la escritura con dispositivos electrónicos, donde solo se exige presionar una tecla.

Desventajas de los ordenadores

La transición de tomar apuntes a mano a hacerlo con ordenador, según los diferentes estudios, parece desacertada porque afecta negativamente al proceso de aprendizaje. Aunque la digitalización del proceso de tomar apuntes supone como ventaja agilizar la escritura y, en consecuencia, la cantidad de información que se apunta, el beneficio desaparece cuando todo este volumen de contenido no se procesa de forma eficaz.

Además, los expertos han destacado otro punto clave por el cual utilizar el papel y el bolígrafo mejora la memoria: la concentración. Una hoja de papel no interrumpe tan fácilmente la atención, mientras que con un ordenador resulta muy sencillo perderse entre notificaciones, mensajes u otras pestañas.