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Gastronomía

El sencillo gesto antes de freír las patatas que ayuda a conseguir un exterior dorado y crujiente

Muchas veces el problema no está en la fritura, sino en lo que haces justo antes de poner las patatas al fuego

Las mejores patatas fritas de Barcelona para comer por la calle

Patatas fritas

Patatas fritas / FREEPIK

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A. Niego

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Las patatas fritas parecen una de las elaboraciones más fáciles de la cocina, pero conseguir que queden realmente crujientes no siempre es tan sencillo. A veces se ablandan enseguida, otras quedan demasiado aceitosas y, en muchos casos, se doran por fuera antes de terminar de hacerse bien por dentro. Por eso, cualquier pequeño truco que ayude a mejorar el resultado acaba convirtiéndose en oro doméstico.

Uno de los más repetidos en cocina casera tiene que ver con un ingrediente muy común y bastante inesperado: el vinagre. Añadir una pequeña cantidad al agua de remojo puede ayudar a que las patatas queden más firmes y aguanten mejor la fritura, lo que se traduce en un acabado más crujiente y uniforme.

Patatas fritas

Patatas fritas / FREEPIK

El ingrediente que cambia el resultado de las patatas fritas

La clave está en el remojo previo. Después de pelar y cortar las patatas, se colocan en agua con un poco de sal y una o dos cucharadas de vinagre durante unos diez minutos. Ese paso ayuda a eliminar parte del almidón superficial y favorece una textura más estable antes de entrar en la sartén o en la freidora de aire.

El resultado no hace magia por sí solo, pero sí mejora bastante el punto final. Las patatas tienden a dorarse mejor, a pegarse menos entre sí y a conservar con más facilidad esa capa exterior crujiente que tantas veces cuesta conseguir en casa.

Por qué el vinagre ayuda a que queden crujientes

La explicación está en cómo reacciona la superficie de la patata. El remojo con vinagre contribuye a reforzar ligeramente su estructura externa, algo que ayuda a que soporte mejor la cocción sin deshacerse ni quedarse blanda demasiado pronto. Si a eso se suma una buena fritura en dos tiempos, el resultado mejora todavía más.

Por eso este truco suele funcionar especialmente bien cuando lo que se busca no es solo cocinar la patata, sino conseguir ese contraste entre interior tierno y exterior dorado que marca la diferencia.

Cómo hacer patatas fritas más crujientes paso a paso

Ingredientes

  • Patatas
  • Agua
  • Sal
  • 1 o 2 cucharadas de vinagre
  • Aceite, si se hacen en sartén o freidora tradicional

Elaboración

  1. Pela y corta las patatas. Intenta que todas tengan un grosor parecido para que se hagan de manera uniforme.
  2. Déjalas en remojo. Ponlas en un bol con agua, un poco de sal y una o dos cucharadas de vinagre durante unos 10 minutos.
  3. Sécalas bien. Este paso es importante. Cuanta menos humedad lleven a la fritura, mejor será el resultado.
  4. Haz una primera fritura corta. Fríelas unos minutos, pero sin dejar que se cocinen del todo.
  5. Sácalas y deja que reposen. Colócalas sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite y deja que se enfríen un poco.
  6. Vuelve a freírlas. Dales una segunda fritura hasta que estén bien doradas y crujientes.

El truco extra que muchas veces marca la diferencia

Más allá del vinagre, hay un detalle clave: secar muy bien las patatas antes de cocinarlas. Si entran húmedas en el aceite o en la airfryer, es mucho más difícil que desarrollen una superficie firme y dorada. Ese exceso de agua juega en contra del efecto crujiente.

También ayuda no saturar demasiado la sartén o la cesta de la freidora de aire. Si las patatas están amontonadas, en lugar de freírse o tostarse bien, tienden a cocerse y a quedarse blandas.

Patatas fritas

Patatas fritas / FREEPIK

¿Sirve también para hacerlas en freidora de aire?

Sí. El mismo proceso de remojo con vinagre se puede aplicar si las vas a cocinar en airfryer. En ese caso, el secado previo es todavía más importante. Después del remojo, conviene dejarlas bien secas antes de llevarlas a la freidora de aire para que puedan dorarse mejor.

No quedarán exactamente igual que en una fritura tradicional, pero sí pueden ganar textura y mejorar bastante su acabado final si se prepara bien la patata antes de cocinarla.

Un truco sencillo para un resultado mucho mejor

Las patatas fritas no necesitan ingredientes raros ni técnicas imposibles para mejorar. A veces basta con un pequeño gesto previo para notar la diferencia en el plato. Y ahí es donde el vinagre se ha convertido en uno de esos trucos de cocina que mucha gente acaba repitiendo.

Porque cuando una receta tan simple sale bien de verdad, se nota al primer bocado.

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