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Patrimonio

El Consejo de Ministros declara los hórreos del norte de España Patrimonio Cultural Inmaterial

El Ministerio de Cultura, a propuesta de Ernest Urtasun, reconoce los hórreos del norte de España como patrimonio cultural inmaterial, protegiendo tradiciones y formas de vida.

Hórreo de Carboeiro (Ribadeo) que forma parte de un proyecto de rehabilitación de recintos en ruinas situados en el entorno del Camino de Santiago, que pretende convertirlos en acogedores albergues de peregrinos.

Hórreo de Carboeiro (Ribadeo) que forma parte de un proyecto de rehabilitación de recintos en ruinas situados en el entorno del Camino de Santiago, que pretende convertirlos en acogedores albergues de peregrinos. / Eliseo Trigo / EFE

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El Consejo de Ministros ha aprobado hoy, a propuesta del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, un decreto para reconocer los hórreos del norte de España como parte importante del patrimonio cultural inmaterial. Es decir, no solo se valora su estructura, sino también todo lo que representan: tradiciones, conocimientos y formas de vida que han ido pasando de generación en generación.

Estos hórreos, que se encuentran en zonas como Galicia, Asturias, León, Cantabria o el País Vasco, son mucho más que construcciones antiguas. Son símbolos de identidad para las comunidades, ligados a sus costumbres, recuerdos y manera de vivir.

Con esta decisión se busca proteger no solo los hórreos en sí, sino también todo lo que significan. La idea es estudiarlos, documentarlos y darles más visibilidad para que sigan formando parte de la cultura y no se pierdan con el tiempo.

En su origen, los hórreos se utilizaban para guardar alimentos y protegerlos de animales como roedores. Por eso están elevados del suelo, lo que permite que se ventilen bien y evita que los animales entren.

Aunque físicamente siguen ahí, hoy en día corren algunos riesgos: ya no se usan tanto como antes, se están perdiendo tradiciones relacionadas con ellos y cada vez hay menos conexión entre generaciones. Por eso, las medidas de protección también buscan mantener vivos esos conocimientos y usos tradicionales.

En resumen, este reconocimiento ayudará a conservar los hórreos no solo como construcciones, sino como parte de la historia, la cultura y la identidad de muchas comunidades del norte de España.