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Estilo de vida natural

Esta era la dieta de Antoni Gaudí: basada en el naturismo vegetariano

El arquitecto cuidaba su bienestar con una nutrición saludable

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Dieta saludable basada en verduras, fruta y agua.

Dieta saludable basada en verduras, fruta y agua. / EPC

Andrea Valenzuela García

Andrea Valenzuela García

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El origen de la creatividad de Antoni Gaudí ya se ha estudiado desde todos los ámbitos, incluso desde su relación con la comida, algo que también revela parte de su personalidad.

Desde joven, el referente del modernismo catalán tuvo una salud frágil: padecía de reumatismo articular, una enfermedad crónica que causa inflamación y dolor en las articulaciones.

También sufrió otros problemas de salud, como fiebre reumática y fiebre de Malta. Por todo ello, optó por medicinas naturales y comenzó un estilo de vida puro.

Medicina alemana

Para tratar sus enfermedades, siguió las corrientes del médico alemán Sebastian Kneipp, un defensor de dietas a base de frutas y verduras, ejercicio al aire libre y baños de agua fría.

Por tanto, a los 40 años se hizo seguidor del naturismo vegetariano, una dieta basada en alimentos vegetales frescos, de temporada, una alimentación que excluía la carne y el pescado, lo que provocó un cambio radical en su vida.

El arquitecto creía que la dieta no aportaba beneficios únicamente a su salud física, sino que evitar comer alimentos de origen animal y limitar la cantidad que ingería ayudaba a mantener la mente enfocada en su carrera artística y en su convicción espiritual.

Dieta de Gaudí

Antoni Gaudí, pues, no comía carne ni pescado: vivía a base de una dieta muy sencilla, prácticamente vegetariana, y basaba su estilo de vida en el naturismo, un movimiento que promueve la salud a través de lo natural y la moderación.

Los alimentos que comía habitualmente eran hojas de lechuga o escarola crudas, con aceite de oliva virgen extra, frutos secos como avellanas y almendras, y fruta fresca, que prefería si era recogida directamente del árbol.

Asimismo, evitaba condimentos considerados como más pesados, como la sal o el uso excesivo de especias.

De hecho, muchos días, su almuerzo consistía en una ensalada ligera o una mezcla de verduras trituradas, con leche y agua, y un puñado de nueces.