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Turismo

Dos estadounidenses dejaron que la Inteligencia Artificial planificara su día en Alicante… y este fue el resultado

¿Puede un algoritmo decidir qué merece la pena ver en Alicante? Esta pareja lo comprobó durante su escala y sacó conclusiones claras

Playas Alicante

Playas Alicante / EFE / MORELL

C. Suena

C. Suena

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Visitar una ciudad por primera vez siempre implica una pequeña negociación: qué ver, qué dejar fuera, por dónde empezar cuando el tiempo aprieta. Si además llegas en crucero y solo tienes una mañana por delante, la decisión pesa todavía más. Así que Kari y Christian, una pareja estadounidense que documenta sus viajes en YouTube, hicieron algo que cada vez hace más gente antes de viajar: preguntaron a la Inteligencia Artificial qué hacer en un día en Alicante.

La respuesta fue un itinerario sencillo y bastante reconocible para cualquiera que conozca la ciudad: Castillo de Santa Bárbara, barrio de Santa Cruz con sus macetas azules, la "calle de las Setas" y un paseo final por la Explanada de España. Cuatro paradas, ordenadas para aprovechar el tiempo y evitar improvisaciones.

Vistas desde el Castillo de Santa Bárbara de Alicante.

Vistas desde el Castillo de Santa Bárbara de Alicante. / INFORMACIÓN

El Castillo de Santa Bárbara: el primer acierto

La jornada empezó en lo alto. La IA no solo les sugirió visitar el castillo, sino hacerlo temprano para esquivar el calor y las excursiones organizadas. Y reconocieron que ese consejo fue clave: "Uno de los consejos que nos dio la IA y que ha sido totalmente cierto es venir temprano". Podían subir en autobús, pero decidieron caminar. Entre bromas sobre la pendiente y comentarios sobre el desnivel, comenzaron la subida mientras veían pasar vehículos llenos de turistas. Mientras avanzaban, Christian comentaba entre risas: "Seguro que la cámara no está mostrando lo empinada que es esta subida".

Cuando alcanzaron la cima, a más de 150 metros, el esfuerzo encontró su recompensa: la bahía abierta, el puerto bajo sus pies y la ciudad extendida al sol. Más tarde admitirían que fue el momento más impactante del día. Al hacer balance, Kari lo resumía así: "Mi parte favorita fue el Castillo de Santa Bárbara".

Un grupo de turistas hacen fotos a las calles y las casas del barrio de Santa Cruz, en una imagen reciente.

Un grupo de turistas hacen fotos a las calles y las casas del barrio de Santa Cruz, en una imagen reciente. / HÉCTOR FUENTES

La misión de las macetas azules

Después bajaron hacia el barrio de Santa Cruz con una misión concreta: localizar la zona de las macetas azules que habían pedido expresamente a la IA. Y la encontraron. Fachadas blancas salpicadas de azul intenso, escaleras estrechas y ese ambiente tranquilo que transforma una calle en escenario. No hubo grandes discursos; la cámara se detuvo lo suficiente para que el lugar hablara solo.

La Calle de las Setas: curiosa, diferente… y algo turística

El contraste llegó en la calle San Francisco. Las setas gigantes de colores, instaladas como parte de un proyecto de revitalización urbana, les parecieron curiosas y algo más turísticas, pero diferentes. Y cuando se viaja tanto como ellos, lo diferente también cuenta. Ellos mismos lo describen así: "Es un lugar un poco turístico, pero ayudó a revitalizar esa parte de la ciudad".

El paseo de la Explanada, en una imagen reciente.

El paseo de la Explanada, en una imagen reciente. / Jose Navarro

Un paseo por la Explanada para bajar el ritmo

El recorrido terminó en la Explanada de España, con su mosaico ondulado y las palmeras alineadas junto al puerto. Allí el ritmo cambió. Restaurantes, terrazas y un paseo cómodo para cerrar la escala sin prisas. En el vídeo también mencionan dos productos típicos que tenían en mente probar tras la caminata: la horchata y los fartons, parte imprescindible, según habían leído, de la experiencia local.

De vuelta al barco, la conclusión fue clara. Para una escala corta, la Inteligencia Artificial cumplió. Les ofreció una ruta lógica, equilibrada y eficiente. No descubrieron un Alicante secreto, pero tampoco lo necesitaban. Querían ver lo esencial y regresar sin la sensación de haber perdido el tiempo. Kari lo explicaba con claridad: "Me alegra que usáramos la IA para hacer nuestro día lo más eficiente posible en Alicante".

Y en eso, al menos esta vez, la tecnología no falló.

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