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En Serrinha

Así es el día a día de una familia de Brasil que vive aislada en lo alto de una montaña desde hace más de 50 años

La ganadería y la agricultura son la base de la subsistencia de la familia de Antônio Pedro Matias

Vive sin agua corriente en una casa de adobe de 105 años: la vida de Francisco Matías en pleno siglo XXI

Vive solo en una cueva desde hace décadas: agua propia, electricidad y una vida lejos de todo

Casa en mitad de la montaña situada en Brasil

Casa en mitad de la montaña situada en Brasil / Bcn

Oriol García Dot

Oriol García Dot

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En un mundo lleno de tecnología y comodidades, hay personas que deciden seguir un estilo de vida primitivo. Un claro ejemplo de ello es el caso de una familia que reside en la elevada región de Serrinha (Brasil) desde hace medio siglo.

Antônio Pedro Matias nació en este lugar hace 62 años y decidió que allí pasaría el resto de su vida. Desde pequeño se vio obligado a sobrevivir a base de agricultura, ganadería y aprender a cuidar su hogar en mitad de la montaña. Su casa está hecha a base de adobo, una mezcla de arcilla, arena y paja que no le otorga mucha comodidad a la familia, según publica el portal de la plataforma brasileña Click Petróleo e Gás (CPG), que recoge la información del usuario de Instagram Elizeu Silva TV.

La importancia de los animales

Uno de los elementos más importantes en la supervivencia de la familia son los animales. Antônio Pedro conoce la importancia de los animales; por ello, da mucha relevancia a la producción de leche. Cada día ordeña las vacas, consiguiendo aproximadamente 6 litros al día. Los animales también actúan como medios de transporte para él y sus mercancías, sobre todo los burros.

Otra práctica que le ayuda a sobrevivir es almacenar agua. En su región no existe agua corriente, solo hay pozos. El más cercano se encuentra a 250 metros y corre el riesgo de secarse en épocas de mucho calor.

Por ello la familia ha tomado acción situando unas 5.000 botellas en su territorio, para conseguir reservas suficientes cuando llueve, para aguantar las temporadas secas.

Con agua y medios de transporte, solo le falta ocuparse de la comida. Antônio siembra maíz, frijoles y yuca cada año. Esto permite a toda su familia tener nutrientes suficientes para sobrevivir. La yuca, incluso, le sirve para alimentar al ganado.

Cooperación familiar

Por su edad, necesita que sus hijas cooperen en estas tareas. Por eso le ayudan sobre todo a transportar agua, ya que él sufre problemas de espalda. También se encargan del cuidado de pequeños huertos, árboles frutales y plantas que rodean la casa. Todo esto lo realizan con unas herramientas sencillas y antiguas que dificultan aún más el trabajo.

La vida de Antônio Pedro Matias se basa en gran parte en alejarse de la sociedad para ser feliz con la gente que le importa. Aunque en la sociedad actual no es común ver estos casos, sigue existiendo gente que prefiere una vida aislada de la actualidad en la que se trabaja de domingo a domingo por necesidad.