Cocina
Dani García, chef Michelin: “El ego es la enfermedad del siglo XXI, mucho talento se pierde por el ego”
El reconocido chef ha querido dejar una reflexión en sus redes sociales sobre el ego, en un mundo donde existe una competencia constante, y en algunos casos falta de reconocimiento al equipo de trabajo

Dani García, chef Michelín, sobre la gestión personal / SPORT

Dani García es uno de los cocineros españoles con mayor proyección internacional y una de las figuras más influyentes de la gastronomía actual. Sus tres estrellas Michelin lo consolidaron durante años como uno de los chefs más importantes del panorama culinario, convirtiéndolo en un referente dentro y fuera de España.
Nacido en Marbella en 1975, el chef andaluz ha sabido construir una carrera marcada por la constancia, la ambición creativa y una fuerte identidad personal. Desde sus inicios, García mostró una inquietud especial por ir más allá de lo establecido, explorando nuevas técnicas sin perder de vista sus raíces.
Su cocina destaca por la capacidad de reinterpretar la tradición española desde una mirada contemporánea. Platos clásicos del recetario popular pasan por su filtro creativo para transformarse en propuestas sorprendentes, donde la técnica y la emoción conviven en equilibrio.
Uno de los ejemplos más conocidos de esta filosofía es el icónico Gazpacho 2.0, una versión renovada del plato andaluz por excelencia. Con esta creación, Dani García demostró que la innovación no está reñida con el respeto a la tradición, sino que puede ser una forma de rendirle homenaje.
La gestión del ego, importante en la hostelería
A pesar de una agenda marcada por proyectos empresariales y retos internacionales, el chef encuentra tiempo para reflexionar sobre cuestiones más personales. El reconocido chef ha querido dejar una reflexión en sus redes sociales sobre el ego, en un mundo donde existe una competencia constante, y en algunos casos falta de reconocimiento al equipo de trabajo
“El ego es la enfermedad del siglo XXI, mucho talento se pierde por el ego”, afirma con rotundidad. Según García, este problema se manifiesta de forma silenciosa y termina afectando al funcionamiento de equipos y proyectos que, en otras circunstancias, podrían haber sido duraderos y exitosos.
Desde su experiencia en el mundo gastronómico, reconoce haber visto “muchísimo talento perderse por el ego”. Cocineros brillantes, equipos con alma y proyectos sólidos que se rompen más por conflictos internos que por factores externos, dejando por el camino un enorme potencial.
El ejemplo del mundo de la música
Para explicarlo, pone como ejemplo las bandas de música y cita a Leiva, quien señalaba que los grupos perduran cuando cada miembro acepta su rol. “Cuando alguien quiere ocupar el lugar del otro, todo se rompe”, sentencia Dani García, convencido de que el ego, en cualquier ámbito profesional, acaba siendo el principio del fin.
- Llega a España un nuevo fármaco para el tratamiento del TDAH en niños y adolescentes
- Protección Civil enviará un ES-Alert esta tarde para informar de las medidas activadas por el episodio de viento
- Renfe despide a una trabajadora que buscaba trenes retrasados para quedarse con las indemnizaciones sin reclamar
- Los propietarios de viviendas en alquiler deberán asumir los gastos de mantenimiento
- Miguel Ángel, jubilado de 78 años: 'Comparto piso desde hace seis años porque cobro 650 euros al mes
- Francesco Tonucci, pedagogo: 'La escuela está ocupando todo el tiempo de los niños, hay demasiadas horas de colegio
- Empiezan las obras para hacer accesible la estación de la L5 en la Plaça de Sants
- Barcelona inicia las obras de su primera rampa mecánica que estrenará en verano de 2027