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Culturismo

Raúl Carrasco, entrenador personal: "Quien tiene secuelas del culturismo no lo dice. Has estado toda tu vida consumiendo sustancias"

El entrenador personal y preparador de culturistas como Josema Beast, Mauro Fialho o Kim Angel confiesa los secretos del deporte

El exculturista Chris Bumstead, seis veces campeón del Mr. Olympia: "Aconsejo a los jóvenes que no empiecen con esteroides"

Raúl Carrasco, preparador y exculturista

Raúl Carrasco, preparador y exculturista / @elhombredescalzo_

Iker Lloveras

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Raúl Carrasco (Sevilla, 1981) es uno de los referentes del culturismo en España y a nivel mundial. Con un pasado exitoso como culturista profesional, el hoy preparador y divulgador fitness es uno de los entrenadores más reputados a nivel mundial. Con una nómina de atletas de primer nivel y con paso por el Mr. Olympia como Josema Beast, Mauro Fialho o Kim Angel, tiene un impacto decisivo en los resultados con una especial habilidad para llevar los físicos hasta un punto de definición extrema.

Gracias al éxito contrastado con sus atletas, Raúl ha construido una importante comunidad en redes sociales con más de 80 mil seguidores, donde comparte la evolución del físico de los culturistas con los que trabaja y sus opiniones sobre temas relacionados con el fitness, la alimentación y el entrenamiento.

En una reciente conversación en el podcast 'El Hombre Descalzo', Carrasco reflexiona sobre la parte más oscura del deporte, el uso de sustancias anabolizantes, el entrenamiento pesado y otras técnicas milenarias de usuarios de gimnasio. Su mensaje es claro: "El culturismo pasa factura".

Con toda la sinceridad, define el culturismo como "la suma de muchos transtornos. Yo no quiero ser una persona tóxica, no quiero ni obsesionarme ni tomar esteroides. Has estado toda tu vida consumiendo sustancias, tu eje hormonal no se recupera. Quien tiene secuelas del culturismo no lo dice. Y a día de hoy se llega a los 60 o 100 mg diarios, seis, ocho o diez pastillas diarias".

Sobre el uso de sustancias y su relación actual con el culturismo, rechaza cualquier posibilidad de volver a tomar química: "Ni de coña. Tuve esa etapa en mi vida y punto, y de ahí no quiero pasar. Cualquier atleta que apunte alto en este deporte tiene que obsesionarse, estamos en un entorno de transtornos. Es la realidad".