Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Pastelería Escribà

La clásica pastelería de la Rambla de Barcelona que vuelve a abrir: cinco meses de espera

"Con paciencia, tendremos la mejor Rambla de la historia", asegura Christian Escribà

Esta pastelería tiene unos croissants de mantequilla que triunfan en Barcelona

El pastel de la Mercè se consolida dentro y fuera de Barcelona: ya lo venden un centenar de pastelerías

Foto de archivo de Christian Escribà en junio de 2024

Foto de archivo de Christian Escribà en junio de 2024 / JORDI OTIX / EPC

Mariona Carol Roc

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Casi cinco meses después de bajar la persiana por las reformas en la Rambla entre el Liceu y la Boqueria, la pastelería Escribà del número 83 de la Rambla de les Flors ha retomado su actividad este martes, día 2.

Ubicada en la modernista Antiga Casa Figueras, la emblemática tienda reabre justo cuando arranca la campaña navideña.

Su responsable, el maestro pastelero Christian Escribà, comparte en unas declaraciones la emoción de recuperar el pulso del negocio, asegurando que la reapertura supone un momento muy especial.

Un regreso arropado por la Rambla

La reapertura no ha pasado desapercibida. Vecinos conocidos, así como representantes de entidades cercanas, se han acercado para mostrar su apoyo. Entre ellos, el chef Ferran Adrià y responsables del Museu de Cera, el Gran Teatre del Liceu, Amics de la Rambla y la Boqueria.

Por ejemplo Òscar Ubide, gerente del mercado, subraya lo que supone este retorno, afirmando que Escribà es ya parte esencial del paisaje cotidiano del paseo.

El propio Escribà ha publicado un vídeo en Instagram, protagonizado por él mismo, en el que daba a conocer a sus seguidores que se llevaría a cabo la reapertura del local.

Un cierre forzado por las obras

El establecimiento se vio obligado a detener su actividad en julio. Según explica Escribà, el polvo y el ruido hacían imposible mantener el ritmo normal de trabajo y el impacto económico habría sido insostenible.

Ahora, con el obrador nuevamente en marcha, vuelven a ofrecer su clásico repertorio navideño: panettones, turrones, 'brioches', chocolate caliente, crema catalana y el tradicional roscón de Reyes, que se vende únicamente por encargo.

Pérdidas, dudas… y esperanza

El parón ha supuesto pérdidas económicas y la reducción temporal del equipo. Aun así, Escribà destaca la comunicación constante del Ayuntamiento, agradeciendo explicitamente a este mandato "por la valentía y el esfuerzo de impulsar unas obras complejas pero imprescindibles para recuperar el esplendor de la calle", a la vez que confía en que el resultado final de las obras será positivo: “Con paciencia, tendremos la mejor Rambla de la historia”, afirma.

No descarta, sin embargo, que el negocio deba cerrar de nuevo cuando empiece la reforma del tramo central, prevista a partir del 15 de enero, o durante la intervención en la fachada del edificio. De darse el caso, aprovecharían para hacer pequeñas mejoras internas.

Mirada al futuro

El pastelero avanza que tiene nuevos proyectos en mente, como la renovación de la cafetería. Y otras ideas, que prefiere mantener en secreto por ahora.

Fundada en 1986 por el propio Christian Escribà mientras sus padres seguían gestionando el histórico local de la Gran Via, la pastelería de la Rambla sigue, casi cuatro décadas después, siendo uno de los referentes dulces del paseo más famoso de Barcelona.