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Visión audaz

Adiós al sueldo y al jefe: Elon Musk vaticina un mundo sin empleo obligatorio en 20 años gracias a la inteligencia artifical

El empresario fue tajante al manifestar que "la IA y los robots humanoides erradicarán la pobreza"

Elon Musk.

Elon Musk. / Patrick Pleul/dpa-Zentralbild/PO - Archivo

Alexandra Costa

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Elon Musk, el visionario magnate tecnológico detrás de Tesla, SpaceX y xAI, ha vuelto a captar la atención mundial con sus predicciones audaces sobre el futuro de la Inteligencia Artificial. En su reciente intervención en el Foro de Inversión Estados Unidos-Arabia Saudita, Musk afirmó que el avance imparable de la IA transformará radicalmente la sociedad, erradicando la pobreza y haciendo que el trabajo se convierta en una opción, no una obligación. Esta perspectiva, que muchos considerarían futurista, subraya la profunda convicción de Musk en el poder disruptivo de la tecnología para reconfigurar la existencia humana tal como la conocemos, proyectando un horizonte donde las necesidades básicas estén cubiertas de manera automatizada.

El empresario fue tajante al manifestar que "la IA y los robots humanoides erradicarán la pobreza", asegurando que su empresa, Tesla, desempeñará un papel crucial, aunque no será la única en la fabricación de estos autómatas. "Básicamente, solo hay una manera de que todos sean ricos, y esa es la IA y la robótica", sentenció Musk. Su argumento se basa en la premisa de que, si la IA y la robótica continúan mejorando a su ritmo actual, "el dinero dejará de ser relevante en algún momento. Y el trabajo será opcional". Para el hombre más rico del mundo, este escenario implica que las personas carecerán de la necesidad de dinero o trabajo para vivir dignamente, ya que la pobreza simplemente dejará de existir. Aclara, eso sí, que "seguirá habiendo límites para recursos como la electricidad y los materiales", pero reitera su creencia de que "en algún momento, el dinero dejará de tener sentido". Esta visión invita a una profunda reflexión sobre la estructura económica actual y el significado del valor en un mundo post-escasez.

Un horizonte de 10 a 20 años para la transformación

A pesar de la magnitud de estas predicciones, Musk subraya que este cambio trascendental no ocurrirá en el corto plazo. El magnate predijo que esta revolución tecnológica se manifestará "quizá en 10 o 20 años", un horizonte temporal que, aunque amplio, es relativamente cercano en la historia de la humanidad. Además, el futuro del trabajo, tal como lo conocemos, se alterará significativamente. Para aquellos que deseen seguir trabajando, la naturaleza de sus actividades será muy diferente, asemejándose más a "practicar un deporte o jugar a un videojuego". La verdadera "revolución" llegará cuando Tesla comience a fabricar los primeros "robots humanoides útiles", una ambición que Musk anunció con gran optimismo. La llegada de estos robots, capaces de realizar tareas complejas y variadas, será el catalizador que impulse la sociedad hacia esta nueva era de abundancia y elección personal.

La concepción de un trabajo opcional y una sociedad sin pobreza, aunque utópica para algunos, es una meta central en la visión de Musk para el desarrollo de la IA y la robótica. El énfasis en la utilidad y la capacidad de estos humanoides para asumir roles esenciales en la sociedad es clave para entender cómo ve el empresario la implementación práctica de estas tecnologías. La transformación que anticipa Musk implica un cambio fundamental en la relación de las personas con el trabajo, la economía y la gestión de recursos, planteando desafíos y oportunidades sin precedentes. La cuenta atrás para esta visión ya ha comenzado, y la evolución de los robots humanoides de Tesla será un indicador crucial de su progreso.

Optimus: el "mayor producto de la historia"

Musk considera que la solución a problemas milenarios como la pobreza y la falta de acceso a la atención médica universal radica en la robótica avanzada. "La gente lleva mucho tiempo hablando de acabar con la pobreza y de ofrecer una atención médica excelente para todos. Solo hay una manera de hacerlo, y es con Optimus", aseguró Musk, refiriéndose al robot humanoide de Tesla. Confía en que Optimus tiene el potencial para "ser el mayor producto de la historia", una declaración que subraya la inmensa fe que deposita en esta creación. El robot, que en octubre pasado fue descrito como un "increíble cirujano", está equipado con cámaras para monitorear su entorno y posee un cerebro similar al que utilizan los coches autónomos de Tesla para el procesamiento y las funciones. Con una batería de 2,3 kWh y 40 articulaciones electromecánicas, Optimus representa la vanguardia de la ingeniería robótica.

Actualmente, Optimus aún no está disponible para la venta al público, ya que la seguridad del robot es una prioridad absoluta para Tesla. Sin embargo, Musk ya está pensando en expandir la gama con la versión V3, proyectada para principios de 2026. Esta nueva iteración promete un avance aún mayor: a diferencia del modelo actual, el V3 "no parecerá un robot, sino una persona con traje de robot". Esta progresión hacia un diseño cada vez más similar al humano refleja la intención de integrar a estos autómatas de manera fluida en la vida cotidiana. La visión de Musk para Optimus va más allá de un simple autómata; lo concibe como un catalizador para la abundancia global y un agente clave en la redefinición del propósito humano en un mundo donde la carga del trabajo es liberada.