"El abandono ha convertido las masas forestales en auténticos polvorines", alerta Greenpeace

La ONG reclama una estrategia nacional contra los incendios forestales

"El abandono ha convertido las masas forestales en auténticos polvorines", alerta Greenpeace

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Ramón Díaz

Greenpeace ha solicitado al Gobierno de España "acciones más decididas" contra el cambio climático. Es la reacción de la ONG a las medidas de ahorro energético y en materia de incendios forestales presentadas en el Consejo de Ministros. Entre sus demandas, una estrategia nacional para luchar contra el fuego y acciones que conduzcan al fin de la utilización de los combustibles fósiles y a un sistema energético que tenga como prioridad el ahorro y la eficiencia.

Sobre el incremento de las olas de calor y las sequías prolongadas a causa del cambio climático –que agravan y explican la evolución de los incendios– Greenpeace demanda "políticas de prevención de incendios no estacionales" y resalta la necesidad de tener profesionales que aborden la gestión forestal trabajando durante todo el año.

"El incremento de olas de calor y las sequías prolongadas fruto del cambio climático explican la evolución de los incendios pero no su causa. Para que se produzca el fuego y se propague hay que abordar las causas de ignición y las del estado de nuestros bosques", opina Greenpeace.

Afirma que la gestión del paisaje es "una de las pocas ventajas estratégicas" para prevenir grandes incendios catastróficos. "No se puede cambiar la meteorología o la topografía, factores de los que depende el comportamiento del incendio, pero sí se pueden modificar las condiciones del combustible. Y para mantener ese paisaje resiliente ante grandes incendios forestales es imprescindible dinamizar el medio rural y fijar población en el territorio, promoviendo actividades sostenibles de los pueblos", añade.

Las masas forestales, auténticos polvorines

Los grandes incendios forestales se han convertido en un problema ambiental de seguridad nacional, el Gobierno debe garantizar la gestión de nuestros ecosistemas, masas forestales que se han visto incrementadas por el abandono que están sufriendo. Esto los convierte en auténticos polvorines”, declara Mónica Parrilla, portavoz de la campaña de incendios forestales de Greenpeace España.

Incendio forestal en Losacio (Zamora). / Emilio Fraile / La Opinión de Zamora

La ONG admite que está de acuerdo con las Orientaciones Estratégicas del Gobierno en las que se indican como objetivos gestionar el territorio y reducir el riesgo de incendio, así como abordar una mejor coordinación e incremento de los servicios de extinción.

También aplaude las medidas y recursos destinados a zonas afectadas. Pero advierte que es "fundamental" una estrategia nacional para la gestión de las masas forestales que destine recursos económicos y garantice"medidas claves" de las administraciones autonómicas para prevenir incendios de alta intensidad.

–Reducir las igniciones. Los incendios forestales son un problema social, el 95% son causados por humanos. Es fundamental ampliar los recursos para investigar, enjuiciar y condenar el delito de incendio forestal y que se aborden las causas y debates en el medio rural sobre el uso tradicional del fuego. 

–Reducir riesgo de propagación. Con gestión forestal y cumplimiento de normativa de planificación de incendios. El Gobierno propone una actualización de la Ley de Montes pero la actual no se cumple en la obligación de disponer de planes preventivos en zonas de alto riesgo de incendio forestal ni la en obligatoriedad de planes de emergencia en esas zonas. "Casi el 80% de los montes no tienen planes de emergencia local y los preventivos son testimoniales", denuncia. 

“Mientras se habla de competencias entre lo estatal y autonómico, los bosques arden. Es necesaria una estrategia nacional para la gestión de nuestras masas forestales hacia escenarios menos vulnerables al fuego”, finaliza Mónica Parrilla.

La anécdota de la corbata

"Las medidas de ahorro energético son absolutamente necesarias y deberían haberse adoptado hace mucho tiempo", subraya por otro lado Greenpeace, que añade que ahorrar energía es "la mejor manera de evitar consumos innecesarios de gas, con cuya compra se está financiando la guerra de Rusia en Ucrania, pero también es imprescindible para la lucha contra la emergencia climática". 

Panales solares en una vivienda. / pixabay

Según los ecologistas, el plan de ahorro energético gubernamental debería ser "mucho más ambicioso," porque "reducir un 7% el consumo de gas fósil no es, ni de lejos, suficiente", indica. "Regular el uso del aire acondicionado y calefacción en los edificios, fijando la temperatura a la que se debe consignar el termostato es una medida básica, pero no la única que se debe tomar", apunta.

Considera asimismo que el plan de ahorro se ha explicado "muy mal", como si fuera "un esfuerzo para la ciudadanía, cuando ahorrar energía, mejorando la eficiencia energética, significa mejorar la calidad de vida, evitando el derroche y consumos innecesarios".

"Lo de la corbata es una anécdota, que no debe ocultar el debate sobre la necesidad de objetivos de ahorro y eficiencia más ambiciosos", según José Luis García Ortega, responsable del área de Clima, Energía y Movilidad de Greenpeace España.

En su opinión, hacen falta medidas "más ambiciosas" para acabar con la dependencia de los combustibles fósiles, que es "lo que está en la raíz de la crisis de los precios de la energía y de la emergencia climática".

Fomentar el autoconsumo energético

Entre esas medidas, Greenpeace señala "el aislamiento de los edificios, la sustitución (no solo la revisión) de calderas de gas por bombas de calor y el autoconsumo, con las cuales todos los edificios podrían ser autosuficientes en energía y cumplir el mandato europeo de ser edificios de consumo casi nulo, así como incentivar la eficiencia y el uso de energías renovables en la industria".

Greenpeace propone prohibir los vuelos cortos. / pixabay

Confía en que en la letra pequeña de las medidas de ahorro queden "debidamente reflejadas las necesarias facilidades para que el autoconsumo compartido se pueda repartir de manera sencilla entre distintos usuarios".

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Además de las medidas anunciadas, Greenpeace reclama "actuaciones clave" para reducir el consumo de gas y petróleo en todos los sectores. Entre ellas, "acabar con todas las subvenciones a los combustibles fósilesaumentar la velocidad de implantación de las energías renovables, regular e impulsar las comunidades energéticas, prohibir los vuelos cortos con alternativa ferroviaria y regular las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en las ciudades, con una reforma del etiquetado de los vehículos en función de sus emisiones reales".

Respecto a las medidas de subvención temporal al transporte público, Greenpeace comenta que sigue siendo necesario invertir para mejorar la calidad y frecuencia de todos los transportes públicos terrestres, "lo cual no se resuelve con una gratuidad temporal", advierte.