Calentamiento global

Groenlandia se derrite: pierde más hielo del que gana

Cada año desaparece una extensión helada similar a Castilla y León

Groenlandia se derrite: pierde más hielo del que gana
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Ramón Díaz

Los glaciares de Groenlandia están bajo mínimos. Han vuelto a reducirse por vigésimo quinto año consecutivo, lo que supone “una evidencia más” del avance imparable del cambio climático, tal y como ha alertado la Organización de Naciones Unidas (ONU), que demanda a los estados acciones más firmes y contundentes para frenar con urgencia el calentamiento del planeta.

Las observaciones de la extensión del hielo marino revelan que el área del hielo de verano del Ártico ha disminuido anualmente en un promedio de aproximadamente 94.000 kilómetros cuadrados desde finales de la década de 1970. Esta cifra es igual a la de la superficie de la región más extensa de toda la Unión Europea: Castilla y León.

Los científicos han constatado que en 2021 la capa de hielo de Groenlandia perdió más masa durante la temporada de deshielo que la que ganó durante el invierno. Se alcanzó así un cuarto de siglo de ese derretimiento constante, según revela un nuevo estudio respaldado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), agencia de la ONU.

El servicio danés de monitoreo ‘Portal Polar’, que participa en el informe anual sobre el estado del clima de la OMM, ha advertido que el año 2021 se sumó a los 24 años precedentes de pérdida constante de hielo de los glaciares de Groenlandia.

Estación de investigación Summir Camp, en Groenlandia / capricorn4049

Explica que el comienzo del verano boreal de 2021 fue frío y húmedo, con nevadas inusualmente fuertes y tardías en junio, lo que retrasó el inicio de la estación de fusión del hielo de Groenlandia. Sin embargo, una ola de calor a fines de julio provocó una merma considerable de los glaciares.

160.000 millones de toneladas de hielo menos

El estudio detalla que en términos de “balance de masa total” (la suma del derretimiento de la superficie y la pérdida de trozos de hielo de los icebergs, además del derretimiento de las “lenguas” de los glaciares en contacto con el agua de mar), la capa de hielo perdió alrededor de 166.000 millones de toneladas entre agosto de 2020 y ese mismo mes de 2021.

“En otras palabras, la capa de hielo terminó la temporada con un balance de masa superficial neta de aproximadamente 396.000 millones de toneladas, lo que lo convierte en el 28.º nivel más bajo registrado en 41 años”, recoge el informe.

El fenómeno es una “muestra clara” del rápido avance del cambio climático e implica una “transformación de las perspectivas del planeta”, plantea el Portal Polar. Los investigadores argumentan que, a diferencia de lo que ocurre en la actualidad, a finales de la década de 1990, por ejemplo, esas mismas cifras se hubieran considerado simplemente como un año con un balance de masa superficial muy bajo. Pero ahora ocurre continuamente.

El informe señala que la causa del frío de principios de verano podría deberse a las condiciones en el suroeste de Canadá y el noroeste de Estados Unidos, ya que en ambos territorios se formó un enorme sistema de alta presión de “bloqueo”. Agrega que ese patrón ocurre regularmente en la tropósfera, y no sólo en América del Norte, pero que nunca se había observado con tanta fuerza.

Renee Crane en la estación Summit / Renee Crane

El estudio cita un análisis realizado por la iniciativa científica internacional ‘World Weather Attribution’, que demostró que ese sistema de alta presión sólo podía entenderse como resultado del calentamiento atmosférico causado por la actividad humana.

Lluvia en vez de nieve en el Ártico

El análisis científico concluye que 2021 fue un año “notable” (en sentido negativo) por varias razones. La primera, que por primera vez se registró lluvia en vez de nieve en la estación meteorológica Summit, localizada en lo alto de un glaciar a 3.200 metros de altitud. Además, se observó una aceleración de la pérdida de hielo en el glaciar Sermeq Kujalleq, donde la tasa de pérdida se había estancado desde hacía varios años.

No obstante, el Portal Polar informó de que las nevadas invernales estuvieron cerca del promedio para el periodo comprendido entre 1981 y 2010. Resaltó que esta es una “buena noticia”, porque una combinación de pocas nevadas invernales y un verano cálido hubiera podido provocar grandes pérdidas de hielo, como ya sucedió en 2019. Falta ver si se ese fenómeno se repite en los próximos años.

Aunque en julio de 2021 se registró la segunda extensión más baja del de hielo en Groenlandia desde 1979, en agosto y septiembre, por el contrario, el derretimiento no fue tan alto, y cuando la extensión del hielo marino alcanzó su mínimo anual, el 12 de septiembre, su grado estuvo justo fuera del top 10 de años con la menor extensión de hielo marino desde 1979.

Pérdida de hielo marino / NASA_Kathryn Hansen

En 2021, la fecha del mínimo anual de extensión del hielo marino fue dos días más tarde que la media de 1981-2010 (el 10 de septiembre). Así que también la recongelación del hielo marino comenzó un poco más tarde de lo normal.

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La mayoría de las más bajas extensiones de hielo marino en Groenlandia se han constatado en los últimos 20 años, y la tendencia a la baja es “una mala noticia para el clima en el Ártico, ya que el hielo marino juega un papel importante en el sistema climático global”, recoge el informe. Esto se debe, entre otras razones, al hecho de que la reducción del hielo marino genera un “círculo vicioso” que acelera el calentamiento en el Ártico, apuntan los investigadores.

Informe de Portal Polar (en inglés): http://polarportal.dk/fileadmin/user_upload/PolarPortal/season_report/polarportal_saesonrapport_2021_EN.pdf