¿Por qué la pesca hace que los peces sean cada vez más pequeños?

¿Por qué la pesca hace que los peces sean cada vez más pequeños?
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La pesca recreativa intensiva favorece que los peces comestibles sean cada vez “más pequeños, inactivos, tímidos y difíciles de capturar”. Es la principal conclusión de una investigación realizada por el Instituto Leibniz de Ecología de Agua Dulce y Pesca Continental (IGB), en el que participan científicos de Alemania, Dinamarca y España. El estudio evalúa el impacto conjunto que tienen la selección inducida por la pesca y la natural en la población piscícola y su afección en el comportamiento de los animales y, por tanto, a la posibilidad de capturarlos.

El estudio forma parte del denominado proyecto Boddenhercht, financiado por el Fondo Europeo Marítimo y de la Pesca (FEMP), de la Unión Europea (UE), que busca las mejores fórmulas para una correcta gestión que potencie la pesca sostenible y mitigar los posibles efectos ecológicos y evolutivos negativos causados por esta actividad.

El punto de partida del estudio es que las poblaciones de peces comestibles silvestres están bajo presión. Las razones son variadas e incluyen factores naturales y artificiales. Con la pesca, los peces se capturan de forma no aleatoria, lo que puede inducir “presiones de selección y adaptaciones de fenotipos que podrían impedir la gestión sostenible de los recursos naturales”, señalan los autores de la investigación, que se centró en la población del lucio europeo (Exos lucius) en una zona de Alemania.

La pesca va a por los más grandes

El estudio indica que la pesca y la selección natural operan “en oposición” respecto al tamaño corporal de los peces. Ello es así porque, mientras la selección natural favorece los ejemplares más grandes, fuertes y atrevidos, la pesca provoca justo lo contrario, pues estos individuos suelen ser precisamente los más capturados.

De este modo, la pesca intensiva estaría favoreciendo la supervivencia de los “peces pequeños, tímidos e inactivos”, así como la de aquellos que maduran sexualmente más rápido.

“Los lucios más grandes tienen más crías. Por tanto, la selección natural fomenta los lucios grandes. Pero la selección provocada por la pesca funciona exactamente en la dirección contraria y favorece a los animales que son más pequeños”, destaca el biólogo pesquero Christopher Monk, autor principal del estudio.

La pesca con caña también influye en otro sentido: hay más posibilidades de capturar ejemplares activos. “Nuestro trabajo sugiere que la competencia entre la naturaleza y los pescadores lleva al hecho de que sobreviven lucios pequeños, inactivos y, por tanto, más difíciles de atrapar”, señala el director del proyecto, Robert Arlinghaus, del IGB y la Universidad Humboldt, de Berlín.

A largo plazo estas circunstancias podrían provocar “la disminución de las capturas”, e incluso efectos ecológicos desconocidos, añade.

Consecuencias en las poblaciones de peces

“La captura de peces y vida silvestre, tanto comercial como recreativa, es una fuerza selectiva que puede inducir cambios evolutivos en la historia de la vida y el comportamiento”, recoge la investigación, que se prolongó durante cuatro años y que incluyó la utilización de telemetría acústica de alta resolución para analizar el comportamiento individual de los peces.

Los investigadores ven “poco probable” que los límites tradicionales de captura, basados en el tamaño mínimo de los ejemplares, puedan contrarrestar la selección provocada por la pesca recreativa. Y señalan que sería también conveniente poner límites de tamaño máximo, para “salvar” a los ejemplares de mayor tamaño y corpulencia y así “proteger mejor las poblaciones”.

Regulaciones más drásticas, como la limitación de la actividad pesquera, rotaciones de áreas abiertas a la pesca recreativa o establecer zonas en las que los tipos de comportamiento en peligro pudieran protegerse podrían “mitigar más eficazmente los efectos de la pesca selectiva”, destaca el informe. Pero harían falta más estudios y establecer las consecuencias socioeconómicas para los pescadores, que podrían ser “serias”.

En la investigación ha participado Miquel Palmer Vidal, del Departamento de Ecología Marina, del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea), del Consejo Nacional de Investigaciones y Universidad de las Islas Baleares.

Una «estrategia vital» de los peces

Una anterior investigación de 2013, también del Imedea, ya concluyó que la pesca recreativa provoca la disminución del tamaño de los individuos de las poblaciones explotadas “a través de la selección de estrategias vitales asociadas a un comportamiento independientemente de la selectividad de los artes de pesca”, lo cual tiene implicaciones importantes para la sociedad en cuanto a la productividad y la calidad de la pesquería.

La tesis, que estudió poblaciones salvajes de diferentes especies costeras del Mediterráneo expuestas a distintos niveles de explotación y de conectividad genética, detalla que tradicionalmente se había asumido que la reducción del tamaño de los individuos era causada por la selectividad de los artes de pesca. “Se pensaba que las artes seleccionaban los individuos de talla más grande, de modo que favorecían la reproducción de los individuos de menor tamaño”. Pero en los últimos años la comunidad científica ha señalado que la reducción del tamaño de los peces se podría asociar “a una selectividad en la estrategia vital”.

La pesca provocaría que los individuos madurasen antes e invirtieran más energía en la reproducción y, en consecuencia, que redujeran el crecimiento y el tamaño adulto”, recoge la tesis, que aporta las evidencias empíricas que apoyan esta idea.

Concretamente, la investigación de 2013 demostró cómo la pesca recreativa actúa contra los fenotipos con mayor capacidad para crecer después de la maduración sexual y con una menor inversión en reproducción. Esta selectividad induce a las poblaciones explotadas a una reducción del tamaño del individuo y, a la vez, garantiza la viabilidad de la población, aunque se reduce la productividad de la pesca. La tesis de demostró asimismo que se capturan menos los peces con grados de exploración y de actividad menor.

Acceso al informe del IGB (en inglés): https://www.pnas.org/content/118/9/e2009451118

Tesis de Josep Alós Crespí (en inglés): https://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/123496/tjac1de1.pdf

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