Desde el 1 de diciembre ha habido en Granada 281 terremotos, y es probable que haya más ¿Por qué?

  • Los movimientos de tierra vividos en la ciudad forman parte de un “enjambre sísmico” que según los expertos tendrá más réplicas en los próximos días.

Desde el 1 de diciembre ha habido en Granada 281 terremotos, y es probable que haya más ¿Por qué?
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Granada ha experimentado en las últimas jornadas varios seísmos por encima del nivel cuatro de intensidad en la escala de Richter que han puesto en alarma a la población.

Las imágenes de los miles de personas que se echaron a las calles durante la noche del martes 26 de enero huyendo de sus casas ante la llegada de posibles réplicas son la prueba de ello.

Pero la situación a la que se enfrentan desde hace varios días la ciudad y la provincia de Granada es mucho más habitual de lo que pudiéramos imaginar ya que tal y como indican los expertos “se registran movimientos sísmicos casi a diario en la ciudad, aunque suelen ser imperceptibles”.

El entorno del área metropolitana de Granada ha sufrido más de 281 terremotos que han sido registrados por el Instituto Geográfico Nacional desde el uno de diciembre del pasado año.

Y es que, como confirman los datos, la cuenca de Granada es la zona con mayor peligrosidad sísmica de toda la Península como consecuencia de la convergencia entre las placas tectónicas africana y euroasiática. Su ubicación en la Cordillera Bética hace que sea muy proclive a sufrir este tipo de movimientos de tierra.

En esta zona existen, según los expertos, una gran cantidad de fallas que son capaces de generar terremotos que se caracterizan por su superficialidad y su baja o moderada magnitud, y que acaban produciéndose como los vividos desde el mes de diciembre.

“Estos movimientos forman parte de un enjambre sísmico en el que tienen lugar varios terremotos de magnitud, en este caso, superior a cuatro, que están asociados entre sí. No podemos descartar que se produzcan más en los próximos días”, indica Jesús Galindo Zaldívar, Catedrático de Geodinámica Interna del Instituto de Geodinámica de la Universidad de Granada.

Claves geológicas de los terremotos

¿Sabes cómo llegan a producirse los terremotos? Podemos definir el funcionamiento de la actividad sísmica en Granada como el de una goma: “las placas de Eurasia y África se deforman de manera constante estirando esa goma que cuando no resiste más se acaba rompiendo, produciendo ese efecto cascada que estamos viviendo”.

Una tensión que va generando energía en la tierra y que acaba por desembocar en un movimiento sísmico.

Existen períodos de gran actividad como el que se está viviendo ahora o como el de 2018, cuando hubo picos diarios de hasta siete terremotos de intensidad moderada, y otros donde la calma es máxima y no se produce ninguno.

El profesor Galindo Zaldívar señala que “es positivo que se produzcan estos sismos ya que permiten que la tierra libere poco a poco la energía que concentra en lugar de hacerlo en un gran terremoto”.

Lo que también confirman desde el Instituto de Geodinámica de la Universidad de Granada es que ni la ciudad ni la provincia sufrirá en ningún caso terremotos de la intensidad de otras zonas como Chile o Asia donde se alcanzan grados superiores a ocho en la escala Richter.

En la Cuenca de Granada “no existen fallas con gran continuidad”, lo que supone que los terremotos tienen una magnitud máxima de alcance que en ningún caso replicará lo visto en esos lugares.

Los precedentes más dolorosos que un terremoto causó en la zona fueron el de 1956, en la zona de Atarfe-Alborote, con una magnitud de 5 en la escala de Richter y que acabó con la vida de siete personas además de provocar cuantiosos daños materiales.

El de 1956 está considerado como el terremoto con más víctimas mortales del siglo XX en España.

Antes, en 1884, en la zona de Arenas del Rey, el día de Navidad se sintió un sismo de una magnitud de entre 6,2 y 6,5 grados en la escala de Richter que duró algo más de 10 segundos y causó la muerte de 1.200 personas además de dejar el doble de heridos.

Es la confirmación de que los territorios que confluyen en la cuenca de Granada tienen una alta peligrosidad sísmica.

Tsunamis en el Puerto de Adra

El equipo del Catedrático Jesús Galindo Zaldívar trabaja activamente en el estudio de los movimientos sísmicos y sus consecuencias.

Uno de los proyectos que tienen actualmente entre manos conecta el Mar de Alborán con las zonas costeras de Granada y Almería, y lo hace a través de tsunamis: “Tratamos de ver cómo se producen los movimientos sísmicos en el Mar de Alborán y cuáles son las consecuencias que tendrían en forma de tsunami en las zonas costeras de Andalucía”.

Y es que, la línea imaginaria que podemos trazar desde el Mar de Alborán hasta Lucerna, pasando por Granada, Málaga y Almería, está conectada a través de una falla que ya provocó un terremoto de magnitud superior a seis grados en la escala de Richter en el año 2016.

El equipo de investigadores del Instituto de Geodinámica de la Universidad de Granada tiene ya modelizado el efecto que supondría un movimiento de magnitud importante en el Mar de Alborán y cómo afectaría a España: “tendrían un efecto importante en el Puerto de Almerimar, en el Puerto de Adrá… allí la presencia en forma de grandes olas sería notable”.

Los efectos de estos sismos en el mar se dejarían sentir desde Málaga y hasta el norte de Marruecos ya que todos esos lugares forman parte de la misma falla que en la noche de ayer hizo temblar allí la tierra.

¿Se pueden predecir los terremotos?

Actualmente, en España, los científicos pueden llegar a saber las magnitudes máximas de los terremotos a partir de las fallas existentes. De ese modo es sencillo conocer cuáles son los riesgos que puede atravesar una zona en caso de producirse un temblor.

Lo que no se puede predecir con la tecnología de la que actualmente disponen es si habrá o no un temblor de tierra o cuándo tendrá lugar: “Haría falta más inversión para predecirlo con estudios de geodesia y saber cómo se mueven esas fallas para conocer cuándo se acumula energía y cuándo puede llegar a saltar”, afirma el Catedrático Jesús Galindo Zaldívar.

La mejora en cuanto al control del movimiento de las placas tectónicas y su afectación sobre las fallas de cuencas como la de Granada permitiría, con el desarrollo de un sistema de alerta temprana, predecir dónde, cómo y cuándo va a tener lugar un terremoto.

Actualmente los analistas solo pueden ver “cuando ocurren, pero después perdemos el contacto. Es necesaria la inversión para poder crecer y haría falta invertir para montar redes geodésicas que nos permitieran ampliar la localización y así poder prevenir sus efectos”, señala Galindo Zaldívar.

Las posibilidades predictivas de los terremotos, tanto en Granada como en el resto de España serían infinitas gracias a esa inversión en tecnología de la que habla Zaldívar.

Recomendaciones en caso de terremoto

Actualmente las estructuras de las construcciones granadinas están preparadas para hacer frente a estos terremotos, aunque los remates de esos edificios como tejados, paredes o alicatados de los baños y cocinas sí se acabarían dañando.

Para reducir al máximo las posibilidades de daños personales durante estos terremotos los expertos nos dan las claves para actuar:

  • Si estás dentro de un edificio colócate debajo de una mesa para evitar el impacto de cualquier cosa que pueda desprenderse.

  • No intentes salir a la calle durante el movimiento.

  • No te quedes en el centro de una habitación, es más segura la zona cerca de las columnas ya que están más protegidas que el resto.

  • Cuando salgas, evita los ascensores ya que podría haberse deformado la zona por la que descienden y podríamos quedar atrapados.

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Una vez estés en la calle ve rápido a un lugar abierto, aunque haya terminado el movimiento sísmico, ya que puede haber réplicas que hagan desprenderse elementos ornamentales de los edificios.

Recomendaciones importantes que debemos tener en cuenta ante la más que probable posibilidad de repetición de movimiento sísmico en la provincia de Granada.