El reto de proteger el 30% de los océanos en 2030

El reto de proteger el 30% de los océanos en 2030
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Es otro de los grandes acuerdos de la One Planet Summit y España ya se ha adherido a la iniciativa. Antes deberá contarse con un nuevo tratado que depende de Naciones Unidas.

La cumbre One Planet For Biodiversity Summit, que ha tenido lugar esta semana bajo el impulso del presidente francés, Emmanuel Macron, ha sido también el escenario de un gran compromiso mundial para proteger los océanos. Además de los acuerdos que puedes ver aquí, destaca la decisión de ampliar notablemente la superficie marina protegida, concretamente hasta un 30% del total para el año 2030. España y otros países ribereños ya se han adherido a este proyecto.

La iniciativa fue anunciada en el marco del evento One Planet For Biodiversity Summit que se ha celebrado en París. Allí, el presidente Macron ha insistido en que es necesario acelerar la acción y actuar «ya» con acciones concretas en diferentes campos, desde la agroecología a las finanzas verdes, y para ello ve preciso «agitar un poco para lograr mayor movilización».

«Lo que hemos decidido hoy tiene que ser conseguido (…). Ahora hay 50 miembros comprometidos para lograr este objetivo en 2030», ha celebrado el presidente francés que confía en que en los próximos meses se logre elevar esta ambición de cara a lanzar iniciativas tanto para proteger la biodiversidad terrestre, pero también para aumentar la protección marina, la lucha contra la sobrepesca o contra la contaminación. Para financiar la naturaleza, Macron ha puesto sobre la mesa el compromiso de 10.000 millones de dólares durante los dos próximos meses, informa Europa Press.

El compromiso expresado este lunes en el lanzamiento de la Coalición de la Alta Ambición en el One Planet Summit consiste en lograr al menos el 30% del océano en 2030 con el establecimiento de áreas marinas protegidas.

Vacío legal que impide actuar

Sin embargo, esta voluntad no será posible hasta que se acuerde un nuevo tratado de Naciones Unidas. Por ello, la coalición ha pedido a todos sus miembros que apoyen este proceso «con carácter de urgencia» y confía en ver una mejora significativa en sus 50 estados miembro en las negociaciones de este futuro tratado en Naciones Unidas.

En concreto, según el compromiso expresado, será necesario también establecer áreas marinas protegidas en alta mar, es decir, en zonas de los océanos que están allende la jurisdicción de los Estados y que supone en torno a dos tercios de todos los mares.

En la actualidad no es posible proteger estas áreas porque no existe aún un marco jurídico internacional para llevarlo a cabo. La cuestión podría resolverse mediante el nuevo Tratado que se está negociando en las Naciones Unidas (la conferencia de negociación final prevista estaba en marzo de 2020 pero se aplazó a 2021, por la pandemia).

Durante el One Planet Summit han participado varios jefes de Estado y/o de Gobierno, como el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado; el viceprimer ministro de China, Han Zheng; el secretario general de la ONU, Antonio Guterres; la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde; el Príncipe Alberto II de Mónaco o el Príncipe Carlos de Inglaterra, Angela Merkel, Boris Johnson, el director general de la OMS y el de la FAO, Justin Trudeau primer ministro de Canadá, Marco Lambertini presidente de WWF Internacional, entre muchos otros. Por parte de España ha sido la vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, quien ha tomado la palabra.

Ribera se ha comprometido a que España trabajará a nivel doméstico para proteger la biodiversidad terrestre y marina y a colaborar activamente tras mostrar su apoyo al Plan de Acción para un Mediterráneo Ejemplar en 2030. España cuenta con el 12% de su superficie marina ya protegida.

Así, ha manifestado que la voluntad de España pasa por alcanzar este nuevo marco global en la conservación de la biodiversidad para 2030 -una vez que las metas fijadas en 2010 para detener su deterioro en 2020 no se han logrado- en la próxima Cumbre Mundial de Diversidad Biológica que se celebrará este año en Kunming, en China.

Diagnóstico alarmante

Todos los participantes han reconocido que el daño que estamos ejerciendo en los ecosistemas alcanza ya niveles sin precedentes, catastróficos. La pérdida de biodiversidad es alarmante y la destrucción de la vida silvestre abre la puerta a crisis sanitarias como la que estamos padeciendo actualmente en todo el planeta, con el coronavirus. El 60% de las enfermedades conocidas y el 75% de las nuevas descubiertas son zoonóticas.

El 75% de la superficie terrestre de la Tierra ha sido alterada significativamente por acciones humanas, tales como la pérdida del 85% del área de humedales. 66% del área oceánica está experimentando múltiples impactos antropogénicos, como la sobrepesca, la contaminación y los cambios químicos por acidificación.

«Protegeremos la biodiversidad marina y gestionaremos los recursos de forma sostenible a medida que realizamos inversiones en la Economía Azul», ha subrayado Ribera. También ha dicho que España seguirá «a la vanguardia de los esfuerzos multilaterales para proteger la biodiversidad terrestre y marina y ha instado a otros países a apoyar iniciativas regionales de protección marina.

España seguirá desarrollando áreas marinas pesqueras

En ese sentido, ha confirmado que España apoyará el objetivo de proteger el 30% del océano global de aquí a 2030 y, a nivel doméstico se seguirán desarrollando las áreas marinas protegidas de interés pesquero, una herramienta que según ha defendido en el encuentro internacional ha demostrado ser «más eficaz en la conservación y recuperación de la pesca y la biodiversidad oceánica».

En concreto, ha explicado que España trabajará activamente en el Plan de Acción para un Mediterráneo Ejemplar en 2030, especialmente contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. Por otro lado, ha reiterado el compromiso de España con el «despliegue responsable» de energías renovables marinas.

El Plan de Acción para un Mediterráneo Ejemplar 2030 tiene cuatro objetivos multisectoriales a desarrollar por los Estados que forman la cuenca y que pasan por proteger el 30% de su extensión en 2030; acabar gradualmente con la sobrepesca; prohibir los plásticos de un solo uso y avanzar hacia la sostenibilidad del transporte marítimo.

El Príncipe Alberto II de Mónaco ha manifestado que los mares y océanos dependen de las personas y las personas dependen de ellos; de modo que es preciso garantizar su salud para las futuras generaciones. «Debemos empezar a tratarlos como a los bosques y nos gustaría proteger el precioso y frágil Mediterráneo», ha manifestado.

Por su parte, la ministra francesa de Transformación Ecológica, Barbara Pompeli, ha subrayado el impacto significativo del cambio climático en el Mediterráneo, que sufre un aumento de temperatura de la que la industria marítima «es en parte responsable», ya que es el séptimo mayor emisor de gases de efecto invernadero.

En su intervención, Ribera ha defendido que la pérdida de biodiversidad en el mar procede de fuentes terrestres por lo que también se debe invertir en el modo de producir y gestionar los residuos terrestres.

Pendientes de Naciones Unidas

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Para la representante de la ONG High Seas Coallition, Peggy Kalas, ha celebrado el lanzamiento de la Coalición de Alta Ambición lanzada en el One Planet Summit porque es un «importante compromiso» para lograr la protección de al menos el 30% del océano para el año 2030 mediante el establecimiento de Áreas Marinas Protegidas.

Sin embargo, en declaraciones a Europa Press ha advertido de que esto no será posible hasta que no se acuerde un nuevo y sólido Tratado de la Naciones Unidas, por lo que pide a «todos los miembros» de la Coalición que apoyen este proceso de tratado «con carácter de urgencia» y confía en ver una mejora «significativa» en la postura de los 50 Estados -que forman parte- en las negociaciones del Tratado para asegurar que el objetivo es «realmente posible».