31 oct 2020

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Grupos rivales de moda se unen para fabricar prendas con 'cuero de setas'

Mylo, el cuero de setas, es flexible, suave y con gran parecido al cuero animal. Pero con un impacto ambiental mucho más bajo.

El Periódico

Grupos rivales de moda se unen para fabricar prendas con 'cuero de setas'

El cuero fabricado con hongos ya es una realidad. Los biomateriales están a un paso de comenzar a formar parte habitual de nuestra vida. Y lo hacen gracias a un sorprendente acuerdo entre marcas de moda rivales que se unen para su desarrollo y que esperan lanzar en 2021 sus nuevas colecciones de 'Mylo', como han bautizado a este 'cuero' fabricado a base de setas.

Adidas, Stella McCartney, Lululemon y Kering acaban de anunciar que se asocian con 'Bolt Threads' y que invertirán en sus operaciones de desarrollo y producción a cambio del acceso a millones de metros cuadrados de este novedoso y medioambientalmente limpio material.

Mylo se puede usar como cuero animal o sintético, y puede adquirir cualquier color, relieve o textura. Es flexible, suave y realmente tiene un parecido enorme con el cuero animal, pero con un impacto ambiental mucho más bajo.

Y es que la producción de ropa y calzado que hasta ahora siempre ha estado basada en el cuero de piel, genera sufrimiento animal, consume mucha agua y contamina el medioambiente con productos químicos y CO2, además de plantear problemas de residuos.

La idea moderna de un cuero fabricado con setas comenzó en 2012 en Indonesia, donde Adi Reza Nugroho, miembro de una familia de cultivadores de hongos, montó una empresa llamada Mycotech. Pretendía utilizar sus hongos para fabricar una alternativa vegana al cuero animal.

Según dijo desde un principio, «el material respira, es robusto y crece utilizando residuos agrícolas que se mezclan con esporas de hongos para formar el micelio, una fina masa ramificada de estructuras similares a los hilos.

¿Qué es el Micelio?

Para intentar entender de lo que estamos hablando podemos guiarnos por lo que dice la propia empresa 'Bolt Threads' al presentar su producto: «durante millones de años el micelio ha crecido bajo nuestros pies y ha servido como tejido ecológico, formando una red entrelazada en expansión, infinitamente renovable, que se extiende a través del suelo y de las plantas, y a lo largo de los lechos de los ríos para descomponer la materia orgánica y proporcionar nutrientes a las plantas y los árboles.

Las setas son el fruto del micelio, al igual que de las ramas nacen las manzanas o las peras.

Hace algo más de dos años, esta startup de innovación de materiales llamada 'Bolt Threads' presentó su segundo biomaterial: un cuero hecho de raíces de hongos.

Llamó a ese nuevo cuero 'Mylo', y lo anunciaron junto a la fabricación de un bolso para la diseñadora Stella McCartney.

«Estábamos buscando mostrarle al mundo que somos más que seda de araña», dijo entonces Dan Widmaier, cofundador y director ejecutivo de Bolt Threads. Una empresa con sede en California, que se había lanzado en 2009 con el ambicioso objetivo de desarrollar un material que es más fuerte que el acero pero tan suave como el algodón.

Y lo consiguieron. Desarrollaron una seda de araña sintética a partir de proteínas producidas mediante fermentación con levadura, agua y azúcar, un proceso que es extrañamente similar a la elaboración de cerveza.

El producto se estrenó con una corbata cuyo precio fue de 314$, y siguió con un sombrero con un precio de 198$. Desde entonces se asoció con Stella McCartney y Patagonia.

Evitar contaminación y residuos

Con 7.000 millones de personas en el mundo y un número cada vez mayor de consumidores de clase media incorporados a la filosofía del 'usar y tirar', la necesidad de una moda sostenible se ha vuelto imprescindible. La mayoría de los cueros sintéticos están hechos de materiales a base de plástico, que presentan un problema de generación de residuos similar al de otras sustancias fabricadas desde el petróleo.

'Mylo', sin embargo, es un material sintético de base biológica que se puede cultivar en un espacio pequeño sin el impacto ambiental de una gran cantidad de ganado, y que también se puede colorear con té, que se ha utilizado durante mucho tiempo como agente de teñido natural debido a su fuerte contenido en taninos.

La propia Stella McCartney dijo en los inicios de este proyecto que «una vez que te apuntas a la tecnología y la innovación, y la combinas con la moda, el diseño y la creatividad de lujo, la locura mágica que puedes crear no tiene fin».

Y así llegamos al momento actual, en el que rivales de la moda se unen para desarrollar el nuevo cuero de setas, y los productos prometen llegar a las tiendas el año próximo.

Las ventajas del producto

Lo primero que se puso en marcha fue el cultivo de micelio. Luego, en menos de dos semanas, sobre un lecho de serrín y otro material orgánico y con niveles controlados de temperatura y humedad, las gruesas láminas resultantes del micelio tejido se procesan, curten, tiñen y acaban convertidas en un material acabado similar al cuero.

La producción de micelio utiliza la mitad del volumen de agua necesario para la producción de algodón y no utiliza productos animales.

«Cuando tocas un cuero sintético, tienes una sensación de plástico frío. Cuando tocas 'Mylo', sientes su flexibilidad y calidez genuinamente natural». Y es verdad que 'Mylo' no parece un plástico frío, como ocurre con el cuero sintético,

Además, Mylo se puede cultivar entre ocho y 10 días, en comparación con la cría de ganado, que puede llevar de 3 a 5 años.

Y lo que es casi más importante: por sí solo, en las condiciones adecuadas, el micelio tiene el potencial de biodegradarse, además de ser mucho más neutro en carbono que el cuero real».

Por esta rapidez, además de poder competir en precio puede dar respuesta a la demanda del mercado. Y se siente muy similar al cuero real, con propiedades y durabilidad comparables.

También es importante saber que hay enormes granjas de cultivo de hongos que ya existen, con muchas especies diferentes que tienen diferentes propiedades. La tecnología está esencialmente ahí ahora, y parece que el dinero para su desarrollo también ha llegado.

Y aunque el hecho de que estén inmersas en esta aventura empresas de súper lujo podría hacernos pensar que estamos hablando de algo muy exclusivo y pequeño, el hecho de que se hayan unido marcas de ropa deportiva como Adidas y Lululemon hace esta aventura mucho más interesante y esperanzadora.