31 oct 2020

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El hielo marino del Ártico alcanza mínimos históricos, sólo una vez vistos

En 40 años, el tiempo que ha pasado desde que los satélites comenzaron a controlarlo, sólo una vez hubo menos hielo en la capa marina del ártico. Fue el 17 de septiembre de 2012 cuando se marcó el tristemente histórico registro de mínimos.

El Periódico

El hielo marino del Ártico alcanza mínimos históricos, sólo una vez vistos

En 40 años, el tiempo que ha pasado desde que los satélites comenzaron a controlarlo, sólo una vez hubo menos hielo en la capa marina del ártico.

Fue el 17 de septiembre de 2012 cuando se marcó el tristemente histórico registro de mínimos. Entonces el hielo se redujo a 3,4 millones de kilómetros cuadrados, muy poco menos que los 3,7 que se han registrado ahora, algo menos de siete veces el tamaño de España (505.990 kilómetros cuadrados).

Y es la segunda vez que la cifra cae por debajo de los 4 millones de kilómetros cuadrados, según los datos que publicó ayer el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo de EE. UU.

En un comunicado enviado por Mark Serreze, director del NSIDC, aseguró que «el año 2020 será un signo de exclamación sobre la tendencia a la baja en la extensión del hielo marino del Ártico. Nos dirigimos hacia un Océano Ártico estacionalmente libre de hielo, y lo que está ocurriendo este año es otro clavo que estamos poniendo en el ataúd«.

Es verdad que septiembre, el mes que marca el final del verano en el hemisferio norte, acostumbra a mostrarnos el mínimo anual de la capa de hielo ártico. Pero esas cifras, que son consideradas por los expertos como una referencia importante para ver la evolución del cambio climático, son cada vez peores.

Tanto como para poder afirmar que el mínimo de este año es un 40% menos del promedio que hubo entre 1981 y 2010, lo que demuestra el rápido calentamiento del Ártico. Y lo más preocupante es que a medida que se derrite, el océano absorberá más calor y todos estaremos más expuestos a los efectos devastadores del colapso climático.

Además, según escribió el científico climático de la Universidad Estatal de Pensilvania Michael Mann: «lo que sucede en el Ártico no se queda en el Ártico. Y el impacto de ese calentamiento lo veremos en forma de olas de calor sin precedentes, inundaciones, sequías, incendios forestales con los que asolan los Estados Unidos...»

Y hablando de incendios, otra realidad alarmante es que el Ártico experimentó su peor temporada de incendios por segundo año consecutivo, enviando un tercio más de dióxido de carbono a la atmósfera.

Los satélites capturaron columnas de humo de los incendios que se extendían sobre la capa de hielo, cubriendo un área equivalente a más de un tercio de Canadá.

En partes del Ártico, en particular en los mares del norte de Kara y Barents, el borde del hielo está situado más al norte de lo que jamás hayamos visto.