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Seguridad aérea

Ramon Vallès, piloto de avión: "Abróchate el cinturón en todo momento, no importa si el vuelo está tranquilo: es el hábito más simple que puede salvarte la vida"

Los expertos concluyen que las posibilidades de morir dependen más del tipo de accidente que del asiento que se ocupa

Mueren el youtuber Gaspi y el cantante Oliver Tree en el accidente de helicóptero en Río de Janeiro

Ramon Vallès

Ramon Vallès / EL PERIÓDICO

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Goundo Sakho

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La aerofobia, el miedo a volar en avión es, probablemente, una de las fobias más comunes en el mundo. Un tercio de la población mundial la sufre y suele sustentarse en la claustrofobia, el miedo a las alturas o en la posibilidad de sufrir algún accidente, aunque el riesgo sea mucho menor que en otros medios de transporte.

Tal y como recoge 'National Geographic' España, la probabilidad de morir en un de avión es de aproximadamente 1 entre 10 a 13 millones, frente a 1 entre 5.000 en coche, lo que hace que los aviones sean decenas de veces más seguros.

No obstante, "conocer los protocolos básicos y saber cómo actuar ante una emergencia puede marcar la diferencia para protegerte a ti y a tus familiares durante un viaje", afirma el capitán de avión Ramon Vallès en Trade Talks Podcast.

El mito de los asientos traseros

Existe la creencia popular de que sentarse en la parte trasera de un avión ofrece mayores probabilidades de supervivencia, y así lo confirma un análisis de la revista 'Time', basado en los datos de accidentes de la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos, que revela que los asientos centrales de la zona posterior tienen una tasa de mortalidad más baja (28%) que los asientos centrales de cabina (39%).

Sin embargo, un estudio publicado en 2006 por investigadores de la Universidad de Greenwich (Reino Unido) analizó el uso de las salidas de emergencia en los accidentes aéreos y advirtió que, normalmente, las personas que se encontraban más cerca de ellas tenían más probabilidades de sobrevivir.

Supervivencia aleatoria

Pero en el mismo estudio, también se observó que, en varios siniestros, la supervivencia fue aleatoria: los fallecidos estaban distribuidos entre los supervivientes.

De modo que los expertos concluyeron que las posibilidades de morir dependían más de las circunstancias del accidente (del tipo de colisión y sus consecuencias) que del asiento que se ocupaba.

Accidentes superables

"La gran mayoría de los accidentes aéreos son superables, y la mayoría de personas que sufren accidentes sobreviven", afirma Ed Galea, profesor de ingeniería de seguridad contra incendios en la Universidad de Greenwich y uno de los autores de la investigación, en declaraciones a la 'CNN'.

Desde 1988, los aviones están diseñados para soportar un impacto de fuerza de aceleración de hasta 16 g (1 g equivale a 9,80665 metros por segundo cada segundo, o metros por segundo al cuadrado, que se considera gravedad estándar) que, para una persona de 70 kg, significaría una fuerza de choque de 4.200 kg de peso sobre su cuerpo. Eso significa, según Galea, que en la mayor parte de los accidentes es posible "sobrevivir al trauma del impacto".

Los aviones modernos, por su parte, están construidos no solo para soportar impactos, sino para retardar la propagación del fuego, por lo que el profesor estima que la probabilidad de sobrevivir dentro de uno de estos sería de un 90%. Lo que marca la diferencia entre la vida y la muerte suele ser la rapidez con la se evacúan los pasajeros.

Ser consciente de tus posibilidades

Por ejemplo, en enero de 2024 el vuelo 516 de Japan Airlines se estrelló contra un avión de la guardia costera en el aeropuerto de Haneda de Tokio (Japón). Solo tres de las rampas de emergencia estaban en condiciones de uso y, sin embargo, gracias al comportamiento de los pasajeros y los tripulantes, las 379 personas que viajaban en el Airbus sobrevivieron.

En este tipo de casos, la suerte puede estar (o no) de tu parte, pero "si eres consciente de lo que debes hacer para mejorar tus posibilidades, aumentarás aún más tus posibilidades de sobrevivir", reconoce Galea. Lo que es esencial es escuchar las instrucciones que ofrece la tripulación antes del despegue sobre, por ejemplo, cómo funciona el cinturón de seguridad.

El capitán Ramon Vallès expone que es un factor crucial: "Abróchate el cinturón en todo momento. No importa si el vuelo está tranquilo o si la señal está apagada. En cualquier momento puede haber un movimiento inesperado y, si no llevas el cinturón puesto, puedes lastimarte. Es el hábito más simple que puede salvarte la vida".

Cuatro protocolos que podrían salvar tu vida

Llevar el cinturón de seguridad puesto es solo uno de los protocolos a seguir. Vallès expone otros cuatro a través de Instagram:

  1. Nunca lleves tus objetos personales: "Una de las instrucciones más claras que se dan antes de cada vuelo es que, en caso de evacuación, debes salir sin nada en las manos. Cada segundo cuenta y un objeto personal puede costarte la vida o la de otro pasajero".
  2. Controla los medicamentos y la ingesta de alcohol: "Si en algún momento tienes que evacuar el avión corriendo, necesitas tener todas tus capacidades. Una persona excesivamente medicada o en estado de embriaguez puede no poder salir por sus propios medios".
  3. Prioriza tu máscara de oxígeno: "Si el avión pierde presión, lo primero que debes hacer es ponerte la máscara antes de ayudar a cualquier otra persona, incluso a tus hijos. Sin oxígeno perderás la consciencia en segundos. Una vez que la tengas puesta, tienes 22 minutos para que los pilotos desciendan a una altura segura".
  4. Colócate el chaleco si hay riesgo de amerizaje: "Las instrucciones de seguridad explican claramente cómo colocarlo y cuándo usarlo. El chaleco mantiene tu flotación si quedas inconsciente o desorientado tras el impacto, dándole tiempo a los equipos de rescate para llegar hasta ti".