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Altas temperaturas

El calor funde las vías del tranvía: esta ciudad se queda sin servicio

La empresa municipal de transporte público recluta voluntarios que quieran ayudar en las tareas de recuperación

193 millones de europeos sufrirán hoy temperaturas por encima de los 35 grados

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Vista de unas vías de un tranvia desde la cámara frontal del vehículo.

Vista de unas vías de un tranvia desde la cámara frontal del vehículo. / JUAN CARLOS CARDENAS / EFE

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Clara Dalmau Merencio

Clara Dalmau Merencio

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El intenso calor que atraviesa Europa está dejando imágenes y consecuencias cada vez más inusuales. Varios países de nuestro continente están registrando temperaturas muy por encima de los valores habituales para estas fechas y las autoridades sanitarias también están alertando de sus efectos si la población no se protege adecuadamente.

Además, las elevadas temperaturas han provocado incendios forestales, restricciones de actividad y problemas en distintos servicios públicos, ya que el calor extremo está poniendo a prueba infraestructuras diseñadas para condiciones mucho más moderadas.

Entre los episodios más llamativos figura el ocurrido en Alemania, concretamente en la ciudad de Leipzig. Esta localidad se ha visto obligada a detener toda la circulación de sus tranvías "debido a las altas temperaturas persistentes".

Un centenar de trabajadores en marcha

La empresa municipal de transporte público de la ciudad Leipziger Verkehrbetriebe (LVB) ha explicado este fin de semana que "las juntas de dilatación [de las vías del tranvía] se han ablandado en varios puntos y, en algunos casos, se han producido deformaciones en las vías", una situación que hacía imposible garantizar la seguridad del servicio.

La paralización ha afectado a toda la red y ha obligado a movilizar a decenas de trabajadores para reparar los daños ocasionados por el calor, tanto en las infraestructuras como en los propios vehículos.

La empresa informó de que alrededor de un centenar de conductores de tranvía se sumaron a las tareas de limpieza y recuperación en las cocheras, mientras los equipos técnicos trabajaban simultáneamente en diferentes puntos de la ciudad.

La seguridad es lo primero

"Cada tramo afectado debe ser revisado y reparado antes de que los tranvías puedan volver a circular por él con seguridad", ha señalado la compañía en una de sus actualizaciones que lleva a cabo a través de sus redes sociales.

Los trabajos consistían, entre otras tareas, en retirar el material de las juntas que se había filtrado en las vías y en los cambios de aguja. Durante el fin de semana, la LVB ha reconocido que no podía precisar cuándo se restablecería el servicio normal.

"Nuestros compañeros y compañeras llevan trabajando sin descanso desde el sábado por la noche para reparar los daños causados por el calor en la red", ha explicado la empresa mientras mantiene operativos los autobuses urbanos, el servicio Flexa (autobús lanzadera que opera en los distritos periféricos) y las conexiones ferroviarias de cercanías para facilitar los desplazamientos de los usuarios.

Locales y voluntarios se suman a las tareas de reparación

La magnitud de la emergencia ha llevado incluso a empresas locales a colaborar con los equipos de reparación.

Según ha relatado la compañía en otra de sus publicaciones, un proveedor de materiales de construcción abrió sus instalaciones de forma inmediata para suministrar el material necesario durante las labores nocturnas: "Esta rápida ayuda fue fundamental para que muchos de nuestros compañeros pudieran trabajar simultáneamente en los tramos de vía afectados", destacó LVB.

Sin embargo, parece que los recursos no eran suficientes, y la empresa decidió recurrir directamente a los ciudadanos. Usando sus redes sociales como principal altavoz, la compañía lanzó una convocatoria pública para reclutar voluntarios que quisieran participar en las tareas de limpieza de las vías.

"Nos han llegado numerosas ofertas de ayuda por vuestra parte y ahora cada mano que eche una ayuda cuenta", publicó la compañía.

Los voluntarios fueron citados en distintos puntos de la ciudad y se les pidió acudir con ropa vieja, guantes de trabajo, chalecos reflectantes y herramientas como espátulas para colaborar en la retirada de los restos de material acumulados sobre la infraestructura.

Una recuperación de la normalidad progresiva

La respuesta superó las expectativas de la empresa y, un día después de la primera convocatoria, LVB anunció una nueva jornada de trabajo colectivo y agradeció la participación ciudadana.

"Un apoyo así no es nada habitual y demuestra cuánta solidaridad hay en nuestra ciudad", señaló. Los esfuerzos comenzaron a dar resultados durante estas últimas horas del lunes y martes.

La línea 1 ha sido la primera en recuperar parcialmente el servicio mediante un sistema provisional de lanzadera entre la periferia y el centro urbano.

Poco después de la primera recuperación del servicio también ha vuelto a circular la línea 11 por el sur de la ciudad.

La red no ha recuperado la normalidad, pero las autoridades de transporte continúan reabriendo tramos de forma progresiva tras completar labores de limpieza y pruebas de seguridad.