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Seguridad vial

Llegan los controles sorpresa y remotos a las carreteras: así vigilan tu coche con inteligencia artificial

La supervisión del tráfico donde la presencia física de los agentes se complementa, y en ocasiones se sustituye, por herramientas de alta precisión

LA GUARDIA CIVIL DE TRAFICO REALIZA UN CONTROL DE VELOCIDAD.

LA GUARDIA CIVIL DE TRAFICO REALIZA UN CONTROL DE VELOCIDAD. / JUAN VARELA / OPC

Alexandra Costa

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La era digital ha modificado drásticamente la forma en que interactuamos con nuestro entorno, y las carreteras no son una excepción. Asistimos a un cambio de paradigma en la supervisión del tráfico donde la presencia física de los agentes se complementa, y en ocasiones se sustituye, por herramientas de alta precisión. La implementación de la Inteligencia Artificial y dispositivos de teledetección marca el inicio de una etapa donde las inspecciones ya pueden realizarse de manera remota, preventiva y sin necesidad de detener el vehículo, con el objetivo prioritario de reducir la siniestralidad.

Esta evolución tecnológica responde a una necesidad urgente de mejorar la seguridad vial en puntos negros críticos. Cataluña se ha convertido en el epicentro de este despliegue debido a la alarmante situación de la autopista AP-7. Durante los primeros compases de 2025, esta vía ha registrado un trágico aumento de víctimas mortales, duplicando las cifras del año anterior. Ante tal escenario, el Servicio Catalán de Tráfico (SCT) ha activado un plan de choque que incluye la reducción de límites de velocidad en tramos conflictivos, como el comprendido entre Calafat y Amposta, y el despliegue de una vigilancia técnica sin precedentes.

El ojo invisible: tecnología DSRC para la detección a distancia

Entre las herramientas más innovadoras que comienzan a operar en nuestras carreteras destaca la tecnología DSRC (Dedicated Short-Range Communications). Este sistema de Comunicación de Corto Alcance Dedicada permite un intercambio inalámbrico de datos entre la infraestructura viaria y los vehículos en movimiento, así como la conexión entre los propios automóviles. Basada en estándares internacionales, esta técnica facilita que las autoridades obtengan información crítica en tiempo real sin que el conductor perciba la fiscalización en ese instante.

Disponer de estos equipos supone un salto cualitativo en la capacidad de control. Las autoridades han confirmado la adquisición de múltiples unidades de estos dispositivos, los cuales permiten realizar un cribado masivo y automático del flujo vehicular. Su función principal es actuar como un filtro tecnológico que identifica irregularidades invisibles al ojo humano, permitiendo una gestión del tráfico mucho más eficiente y centrada en los verdaderos focos de riesgo.

Vigilancia quirúrgica del transporte pesado

Los vehículos de gran tonelaje son el objetivo principal de estos nuevos sistemas de monitoreo remoto. Mediante la tecnología DSRC, los agentes de los Mossos d’Esquadra y la Guardia Civil pueden conectarse a distancia con el tacógrafo inteligente de los camiones mientras estos circulan. Esta capacidad permite verificar si se están cumpliendo los tiempos de conducción y descanso obligatorios, factores determinantes para evitar accidentes provocados por la fatiga al volante.

Detectar manipulaciones en los sistemas de registro o fallos técnicos se vuelve ahora una tarea inmediata y telemática. Desde el SCT definen estas intervenciones como operaciones "quirúrgicas". Gracias a la lectura remota de datos, las patrullas pueden discriminar positivamente a los conductores cumplidores y detener exclusivamente a aquellos que el sistema ha marcado como infractores potenciales. Se optimizan así los recursos policiales y se evita interrumpir la marcha de transportistas que operan dentro de la legalidad, enfocando la presión sobre quienes ponen en riesgo la seguridad colectiva.

Inspecciones sorpresa de ITV y expansión nacional

Paralelamente a la vigilancia electrónica, se ha intensificado el control sobre el estado mecánico del parque móvil. Las inspecciones técnicas en carretera (ITV) se han vuelto más frecuentes y exhaustivas. Datos del Departamento de Interior revelan una realidad preocupante: el 45% de los vehículos revisados en estos controles sorpresa presentan algún tipo de defecto técnico, a pesar de tener la documentación en regla. Frenos desgastados, neumáticos en mal estado o fallos en la señalización son detectados in situ para prevenir fallos mecánicos graves durante la conducción.

Esta tendencia de fiscalización avanzada trasciende las fronteras autonómicas. El Ministerio de Transportes y la Dirección General de Tráfico (DGT) también han dotado a la Guardia Civil de dispositivos DSRC para operar en todo el territorio español. Acostumbrarse a estos controles dinámicos y remotos será indispensable para cualquier conductor, pues la tecnología ha llegado para quedarse, convirtiendo la carretera en un entorno vigilado digitalmente donde la infracción es detectada mucho antes de que el vehículo llegue a detenerse.