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Más control en las carreteras

Trànsit reinvierte todo el dinero de las multas en seguridad vial

La Generalitat destina 50 millones de euros anuales de los infractores a la prevención de accidentes

Óscar Hernández

Centro de gestión de tráfico e información viaria del SCT en Barcelona.

Centro de gestión de tráfico e información viaria del SCT en Barcelona. / Albert Betran

Los casi 50 millones de euros que pagan cada año los conductores infractores en multas del Servei Català de Trànsit (SCT) se reinvierten en seguridad viaria. O lo que es lo mismo, cada multa sirve para evitar que se produzca un accidente y para mejorar la seguridad en las carreteras.

Según las respuestas del 'conseller' de Interior Miquel Buch a dos preguntas sobre este tema planteadas por Ciutadans en el Parlament, el SCT recauda unos 50 millones de euros al año en multas de circulación. En los últimos años el montante ha oscilado entre los 55,6 millones de euros del año 2014 a los 46,2 millones de euros del 2017. Y las cantidades destinadas  "a la gestión del tráfico y la seguridad viaria" han oscilado entre los 51 millones del 2015 a los 45,9 millones del 2018.

Campañas de prevención

Anna Pintó, responsable de Planificación de Seguridad Vial del SCT, ha explicado que el gasto está contemplado y previsto por ley en unos planes trianuales. Actualmente, está en vigor el 2017-2019. Estas inversiones se dividen en seis grandes ejes u objetivos del plan estratégico. "El primero es la protección de los usuarios de la movilidad y ahí se incluyen las campañas de prevención", indica Pintó. En este bloque se incluyen también las iniciativas para proteger a los usuarios más vulnerables como los ciclistas, los peatones y los motoristas.

Otras iniciativas del SCT que sufragan los infractores van dirigidas a "impulsar un espacio continuo de seguridad viaria", es decir, que el usuario tenga la misma seguridad tanto en zona interurbana como dentro de los municipios, lo que se consigue con planes municipales y promocionando el transporte público en las ciudades. Además, se destina dinero también a coordinar entidades públicas y privadas en materia de movilidad. También se contempla la formación en centros educativos, no solo a los alumnos, sino también a sus profesores.

Vigilancia

Una de los destinos más curiosos del gasto del SCT es el de investigación y desarrollo. "Hemos creado una cátedra de seguridad vial de las motocicletas", indica Pintó, quien reconoce que de todas formas la partida más cuantiosa del gasto es la que se destina a la gestión del tráfico en Catalunya, que va desde los radares de las carreteras hasta el mismo centro de control de Barcelona desde donde se controlan medio millar de cámaras emplazadas en carreteras de todo el territorio, sobre todo en el área metropolitana.

Temas: Carreteras