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ALTA VELOCIDAD

Renfe resucita el AVE 'low cost' Madrid-Barcelona

El servicio arrancaría hacia finales del 2020 y podría costar hasta un 40% menos que el actual

La empresa asegura que solo ha encontrado "una maqueta y un power point" del EVA que presentó el PP

Manuel Vilseró

Un AVE Madrid-Barcelona.

Un AVE Madrid-Barcelona. / EFE / QUQUE GARCÍA

Renfe proyecta lanzar a partir de finales del 2020 varias líneas de AVE ‘low cost’ en los cinco principales corredores de alta velocidad, entre  las que figura en primer lugar el Madrid-Barcelona. Los precios  podrían llegar a ser hasta un 40% inferiores  del coste medio del billete actual (52 euros), con el objetivo de poder competir con las empresas privadas que operen a partir de enero del 2021, según ha explicado el presidente de Renfe, Isaías Táboas.

Este plan sustituye al proyecto lanzado por el anterior equipo directivo de la compañía pública  de poner en marcha a primeros de este año 2019 un trayecto Madrid-Barcelona que tendría como estación final de trayecto la del El Prat del Llobregat. El plan fue bautizado como EVA.

Fuentes de los nuevos directivos explican que cuando hace medio año accedieron al cargo, del EVA solo encontraron “una maqueta y un power point”, y que no había un estudio de mercado ni una provisión de trenes.

Subordinado a la rentabilidad

"La idea es que sea un producto comercial y, por tanto, hacerlo allí donde sea comercialmente rentable", ha subrayado Táboas, que ha añadido que tendrán que hacer un tren que siendo más barato para los usuarios tenga un menor coste de producción para la empresa. Así, además del Madrid-Barcelona, se contempla la  posibilidad de llevar el bajo coste a los AVE que van de la capital de España a Sevilla, Málaga, Valencia y Alicante.

Los costes, ha añadido, vienen derivados del gasto de de energía, la amortización del material, el coste del personal a bordo y, sobre todo, "la cantidad de kilómetros al año que lo puedes tener funcionando", así como del número de plazas. A partir de estas variables, es fácil deducir que los trenes 'low cost' podrán transportar muchas más personas, tendrán escaso personal a bordo y  serán capaces de rendir muchos kilómetros más al año que en la actualidad.

Los horarios y los días más económicos serán probablemente lo más intempestivos, los que tengan menos demanda, siguiendo el modelo de por ejemplo, Ryanair", ha subrayado Táboas.

30 euros por trayecto

Es evidente que el precio se modulará también respecto al que ofrezca la nueva competencia privada. Si la rebaja es hasra ese máximo del 40% el billete costaría tan solo 30 euros por trayecto. Actualmente la tarifa más barata es de 37 euros pero son superofertas que es muy difícil encontrar. Incluso la plataforma de coche compartido Bla Bla Car es muy difícil encontrar un precio tan bajo.

El nicho de mercado para este servicio en el Madrid-Barcelona es muy grande. Los futuros clientes deberán provenir de esos viajeros que se trasladan en coche porque porque les sale mucho más rentable que en el AVE actual cuando son dos o más personas por vehículo. Actualmente un 37% de los viajeros cubren el trayecto entre las dos capitales en automóvil. Más que el AVE,que transporta al 33% y que el avión que atrae al 22%. Sólo un 8% utiliza el autobús.

Más ingresos pese a la competencia

El proyecto de trenes de bajo coste es la primera de 18 medidas incluidas en el plan estratégico para 2019-2023, aprobado el pasado martes por el consejo de administración de la operadora pública. Un plan que prevé elevar los ingresos de la compañía un 16 % al final del periodo, hasta los 4.600 millones de euros, y seguir así creciendo a pesar de la entrada de la competencia a partir del 1 de enero del 2021.

Uno de los principales instrumentos para lograr ese aumento de ingresos será la internacionalización. Renfe saldrá al exterior para cubrir trayectos que se consideren comercialmente rentables sin descartar, a priori ningún país, ni sequiera Francia o Alemania donde reinan las potentes compañías públicas SNCF y Deutsche Bahn. "Si vemos que han un nicho de mercado que no está cubierto en el París-Lyon o en el Milán-Roma, allí estaremos si vemos que nos van a salir las cuentas".

Hasta ahora, ha recordado Táboas, el salto al exterior se hacía de manera reactiva, cuando otro operador se lo pedía, como en Arabía Saudí, Reino Unido o los Estados Unidos. Aprovechando la generalización de la liberalización del transporte de pasajeros en Europa, ahora se hará de "manera activa". Eso sí, se tejerán las alianzas que se consideren necesarias. No ha podido concretar más porque el anterior equipo "no llevó a cabo ninguno de los estudios" que ya debía haber avanzado.

También se avanzará en la digitalización y la alianza con alguna pataforma que permita lanzar ofertas intregradas de viaje puerta a puerta.  

Temas: Renfe AVE