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SEGURIDAD VIAL

Conducir con el móvil costará tantos puntos como ir muy borracho

La reforma de ley de tráfico también penalizará más no abrocharse el cinturón o ir sin casco

La bajada de la velocidad a 90 km/m en las vías convencionales podría arrancar en febrero

Manuel Vilaseró

Un hombre habla por teléfono móvil al volante.

Un hombre habla por teléfono móvil al volante. / GUILLERMO MOLINER

La Dirección General de Tráfico (DGT) está dispuesta a cortar de raíz el abuso en el uso del teléfono móvil que tantas muertes está causando en la carretera. Conducir usando este dispositivo restará 6 puntos, el doble que hoy. Son los máximos que se pueden detraer de una sola vez. Los mismos que se pierden si se conduce muy borracho (duplicando la tasa permitida), drogado y superando los 181 km/h en una autopista, donde la velocidad máxima son 120.

Los despistes son ya la primera causa de muerte, tras superar al alcohol y a la velocidad. Y entre ellos el más importante es el abuso abusivo del teléfono móvil, tanto para sujetarlo para hablar como para enviar whatapss. No es de extrañar por tanto que esta práctica pase a equipararse a las conductas más peligrosas, que en caso de reicindencia en un periodo inferior a dos años, comportan la perdida de la totalidad de los puntos. Actualmente usar el aparato de telefonía solo suponía la retirada de tres puntos.

Reforma de la ley de Tráfico

El redactado de la norma dice exactamente que se detraerán seis puntos por “utilizar, sosteniendo o sujetando con la mano, dispositivos de telefonía móvil conduciendo”, según figura en el borrador. La nueva norma no tiene aún plazo de entrada en vigor. El Consejo de Ministros lo tiene que aprobar y remitir al Congreso como proyecto de ley dado que se trata de una reforma de la ley de Tráfico y Seguridad Vial. Decisión que probablemente se produza a finales de mes. Lo que tarde en entrar en vigor dependerá de la acogida que le dispense un Congreso muy fragmentado y de los deseos de sus señorías de introducir modificaciones.

Los cambios no se agotan con la penalización del móvil. En el borrador también aparece especificado el aumento de tres a cuatro puntos de sanción el no hacer uso o hacerlo de forma inadecauda del citurón de seguridad, el casco o las sillitas. Tráfico considera que ya se acumulan muchos años de concienciaciópn en este tema y quien lo siga incumpliendo merece una sanción más importante. Alrededor del un 20% de los fallecidos en turismo sigan si portar abrocharse el elemento de seguridad clave.

Recuperar más puntos

El aumento de sanciones  va acompañado de otras medidas compensatorias como la que prevé la recuperación de todos los puntos perdidos cuando pasan dos años sin reincidir (antes eran tres años para las infracciones muy graves), el aumento de 6 a 8 de los puntos que proporciona un curso de recuperación y el premio de dos alos conductores que reciban un curso de conducción segura de los que ofrecen algunas entidades.

La reforma no prevé ningún aumento de las cuantías de la multas. Pere Navarro no es partidario de las sanciones económicas porque no afectan de igual manera a todos. Apenas tienen efecto en las personas adineradas.

Levantar el pie en 7.000 km

Antes de que entre en vigor esta ofensiva contra el móvil, lo hará la reducción de velocidad de las vías convencionales, cuyo límite bajará de 100 km/h a 90 km/h. Previsiblemente, el Consejo de Ministros la aprobará hacia finales de diciembre. A tratarse de una modificación del Reglamento de Circulación, basta con un decreto sin tramitación parlamentaria para aprobarla. Será efectiva hacia principios de febrero, un mes después de su publicación en el BOE, el plazo que se da a las administraciones responsables de las vías para que modifiquen la señalización.

La reducción afecta solo a las carreteras de doble sentido sin separación y aquellas que disponen de arcén, lo que suma unos 7.000 kilómetros en todo el Estado. Las vías convencionales que no disponen de arcén ya estaban limitadas a 90.