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Bucle de lluvias

Sergi Corral, meteorólogo, atribuye las lluvias interminables al efecto ‘jet polar’: "Los anticiclones son persistentes y no se mueven"

Al contrario de lo que está sucediendo este año, los inviernos del Mediterráneo se caracterizan por ser secos

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Lluvia en Barcelona.

Lluvia en Barcelona. / JORDI COTRINA / EPC

Patricia López Avilés

Patricia López Avilés

Barcelona
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Enero se ha coronado como uno de los meses más lluviosos e inestables de los últimos años: solo en Barcelona, se han registrado hasta 100l/m2, una sexta parte de lo que se suele acumular de media en todo el año, según los datos recogidos por el Observatori Fabra. Y febrero depara el mismo clima inestable.

Asimismo, el Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) ha catalogado este invierno como el más lluvioso en Catalunya desde 1995-1996, y en algunos puntos incluso desde 1950, según el último balance climático mensual.

Un bucle interminable

Además, las reservas de los embalses de las cuencas internas de Catalunya han escalado hasta el 90,5% de su capacidad, por lo que, según la Agència catalana de l’aigua (Aca), disponen de agua para más de un año sin tener que decretar restricciones, incluso si no llueve.

Y es que parece que el tiempo se ha estancado en un bucle de nevadas y lluvias intermitentes sin fin. 

Según ha explicado el meteorólogo Sergi Corral, de la Associació Catalana d'Observadors Meteorològics, en una entrevista para Cope Catalunya, de este miércoles , “de momento, los mapas indican dos semanas más de precipitaciones”, por lo que no podremos guardar el paraguas.

La respuesta está en el viento

Pero, ¿por qué sucede este fenómeno? Pues la respuesta está en el viento: como explica Corral, el llamado ‘jet polar’ actúa como una “cinta transportadora de depresiones que van de oeste a este a través del Atlántico”. Y la causa son los flujos de aire fuertes e intensos. 

Además, cuenta que este suceso depende de cómo transcurre el año: “Puede ir con más altitud, es decir, afectar a los países más del norte como Dinamarca, Países Bajos, Finlandia, Suecia… o ir más baja de altitud”. 

Pero, este año, las borrascas entran directamente por la península Ibérica, concretamente “por Galicia, Portugal o el estrecho de Gibraltar”, afirma el meteorólogo.

Invierno de nieve y lluvias

Esto sucede por la presencia de anticiclones potentes situados más al norte de lo habitual: “lo que hacen [en referencia a los anticiclones] es bloquear, porque son persistentes y no se mueven”, y provocan que el chorro polar descienda de latitud hacia “áreas favorables a crear depresiones, como todo el Atlántico, pero también aquí, en el Mediterráneo”, explica Corral

En cuanto a las nevadas, el experto cuenta que no ha sido un invierno especialmente frío en general, pero que las lluvias y la falta de luz solar han traído mucha nieve a la montaña.  

Récord histórico

Por ende, algunas estaciones del Pirineo han batido récords históricos: la estación automática de Núria midió 144 centímetros de nieve acumulada el pasado 26 de enero, batiendo su récord histórico de 26 años.

Corral también ha querido destacar que se trata de un fenómeno excepcional, aunque ya se había repetido el mismo patrón en 2010 e, incluso, durante la década de los 90.

Aun así, Sergi Corral explica que los inviernos del área Mediterránea se caracterizan por ser secos, todo lo contrario de lo que está sucediendo este año.