11 jul 2020

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Confesiones atípicas

Kyrgios: "Mi objetivo no es ganar Grand Slams"

El polémico tenista australiano dice que le gusta "jugar a su manera "pasarlo bien y tomar unas cervezas después de los partidos"

El Periódico

Nick Kyrgios, en el All England Tennis Club de Wimbledon.

Nick Kyrgios, en el All England Tennis Club de Wimbledon. / AFP / GLYN KIRK

Nick Kyrgios está señalado como un futuro número 1 mundial del tenis y ganador de Grand Slams, aunque el tenista australiano tiene otras prioridades , según ha asegurado en un podcast con su amigo Elliot Loney. "Mi objetivo no es ganar Grand Slams. Solo quiero jugar a mi manera, pasármelo bien. No creo que mi cuerpo aguante siete partidos en un Grand Slam, potencialmente jugando tres o cuatro horas en cada partido. Si pudiera, me gustaría irme de cervezas después de jugar. Solo quiero relajarme. Creo que el deporte se toma demasiado en serio", ha explicado.

En esa misma conversación , Kyrgios apunta que no ve necesario contratar un entrenador porque "es una pérdida de dinero", ya que "cobran demasiado". "Contratar un entrenador para mí no tiene sentido, porque no quiero hacerles perder su tiempo tampoco. No creo que un entrenador esté preparado y no les voy a hacer pasar por ello porque sería una pesadilla", afirmó el australiano al que, recientemente, John McEnroe, se mostró publicamente dispuesto a ayudarle y destacó el extraordinario potencial que el australiano tiene como tenista.

 

En la actualidad, Kyrgios, de 25 años, ocupa el puesto 40 mundial y en su carrera profesional (desd 2013) ha ganado seis títulos. Su mejor clasificación en un Grand Slam han sido los cuartos de final en Wimbledon (2014) y en el Abierto de Australia (2015).

Ganó a Nadal, tras una borrachera

"En el momento en el que estoy en mi carrera, ya está muy avanzada para un entrenador, porque tengo mis manías y sinceramente no quiero escuchar consejos", añadió, que recientemente había admitido que había ganado a Rafael Nadal en los cuartos de final del Masters 1.000 de Cincinnati después de una gran resaca.

Kyrgios también ha admitido que su comportamiento y su forma de pensar tiene mucho que ver con la infancia que vivió. "Había mucha gente que daba su opinión sobre lo que tenía que hacer y que decir, y esos comentarios a veces dolían. Yo era solo un niño que quería jugar y competir y entonces tenías entrenadores y profesores que con 14 o 15 años te decían que tenías que perder peso o no serías bueno".

"Era muy difícil lidiar con ello. Solo quería demostrarles que estaban equivocados. Quería salir ahí fuera, como un chico gordo de Canberra que era bueno pegándole a la pelota y literalmente jugar con los mejores del mundo", explicó en el podcast.