Ir a contenido

TENIS

Duckhee Lee, el primer sordo que gana un partido del circuito ATP

El tenista surcoreano, de 21 años, ha conseguido superar su discapacidad y medirse a los mejores

Jaume Pujol-Galceran

Duckhee Lee tras su partido en el Winston-Salem. 

Duckhee Lee tras su partido en el Winston-Salem.  / AP / JOEDY MCCREARY

Silencio. Es la norma del tenis. El ruido molesta y está prohibido en la pista cuando la bola está en juego. Para Duckhee Lee (Jecheond, 1998) el silencio es parte de su vida. Sin sonidos aprendió a jugar al tenis y hace un par de días en el torneo de Winstom-Salem, este tenista surcoreano de 21 años, se convirtió en el primer sordo que gana un partido en el circuito.

Sordo desde los dos años, aunque no lo fue consciente hasta los cuatro, su discapacidad no le ha impedido jugar al tenis y tener las máximas ambiciones. "El tenis es mi mejor oportunidad para sobrevivir en una sociedad normal", destacaba Lee tras su victoria ante al suizo Henri Laaksonen (7-6, 6-1) en la primera ronda del torneo previo al Abierto de Estados Unidos donde no podrá jugar por su ranking (212 mundial).

Habilidad y talento

"Hay que tener una habilidad y un talento especial, eso está claro, pero lo difícil de verdad es la comunicación con sus entrenadores para aprender a jugar al tenis” valora Javier Duarte, entrenador de tenis y excapitán de Copa Davis. "Él nunca ha tenido el sonido de la bola y no le es incómodo ni imposible jugar así. Otra cosa es quedarse sordo ya sabiendo jugar", valora el técnico.

No parece fácil jugar al tenis sin oír la bola, su bote, el tacto con las cuerdas de la raqueta. Eso forma parte de las sensaciones de un tenista. "Es una gran desventaja jugar sin sonido. Para mí sería increíblemente difícil controlar los golpes sin poder oír", aseguraba en Winston-Salem el escocés Andy Murray, el exnúmero 1 mundial, que está volviendo a las pistas después de anunciar su retirada por una lesión en la cadera.

Pocos pensaban que Lee podría jugar como profesional. Sus propios compañeros, explica el tenista, "se reían de mi y me decían que dejara el tenis." "El apoyo de mi familia y amigos fue importante para progresar . Quería demostrar al mundo que podía hacerlo", admite Lee.

La anécdota

"Yo no oigo el bote de la bola, ni a los árbitros o al público, me concentro en el movimiento de la bola y los gestos de mi rival, pero no poder oír me ayuda realmente”, explicaba a los periodistas Lee con la ayuda de su novia Soopin y un traductor voluntario que interpretaba sus respuestas del coreano al inglés. Lee no conoce el lenguaje de signos porque aprendió a leer los labios en coreano cuando era niño.

 El tenista estadounidense Tennys Sandgren que jugó contra Lee hace unos años contaba una anécdota de la voluntad de Lee. “Le gané y vino a verme al vestuario con el traductor de Google para preguntarme sobre su juego y sus debilidades. Me sorprendió que sin apenas saber inglés y siendo sordo se acercara….Yo no me hubiera atrevido…”. Lee se atreve a todo.