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Serena da "energía" a Venus

"Puede ganar y debe creerlo. Ha trabajado muy duro para llegar hasta aquí", dice la aún campeona del torneo

JAUME PUJOL-GALCERAN / LONDRES, Enviado especial

Venus Williams, feliz tras ganar a Konta y pasar a la final de Wimbledon.

Venus Williams, feliz tras ganar a Konta y pasar a la final de Wimbledon. / AFP / ADRIAN DENNIS


A los años cuando Venus Williams ganaba su primer Wimbledon en el 2000, Garbiñe Muguruza empezaba a jugar al tenis viendo a sus hermanos en la academia de Sergi Bruguera en Santa Coloma de Cervelló (Barcelona), donde acabó formándose hasta los 15 años. En esa época no podía imaginar que jugaría dos finales de Wimbledon y las dos ante las hermanas Williams

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Venus Williams, con 37 años, dijo desconocer que año Muguruza había jugado contra Serena. ¿Reacción de estrella? ¿Primere pulso fuera de pista?. La veteranía es un grado y la estadounidense lleva muchos años en las pistas. «Va a ser dificil, pero quiero defender a las Williams lo mejor que pueda», dijo también. Y va a tener el apoyo de su hermana Serena, ausente por su embarazo, para conseguirlo. «Hablamos cada día y les estoy mandando mi energía. Puede ganar y tiene que creer que puede hacerlo. Ha trabajado muy duro para llegar hasta aquí y estoy feliz y orgullosa por ella. Venus es una persona increíble y ha pasado por situaciones muy duras». dijo ayer a una televisión americana, la ganadora de 23 Grand Slams que valora el trabajo y los problemas que ha vivido su hermana mayor.

EL SÍNDROME DE SJÖGREN

Venus Williams jugó su última final en Wimbledon en el 2009 cuando perdió con Serena, después de un dominio que le permitió ganar cinco Wimbledon y dos US Open, antes de que su hermana pequeña tomara el relevo triunfal.Desde entonces Venus ha vivido vivió una carrera de altos y bajos por culpa de varias lesiones y principalmente por haber contraido el sindrome de Sjögren, diagnosticado en el 2011, una enfermedad autoinmunitaria que afecta a las glándulas lacrimales y salivares, que le impidió mantener su nivel de juego y la tuvo a un paso de la retirada. “He pasado por muchos problemas y he tenido altos y bajos. Intento siempre mantener el tipo pase lo que me pase en la vida”, valoró. Lo ha conseguido hasta llegar a la final.


No va a desfallecer ahora. Tenísticamente este año vuelve a sentirse capaz de todo. Empezó el año llegando a la final del Abierto de Australia que perdió una vez más ante su hermana Serena, ya embarazada, según anunció después, En Wimbledon, sin ella en el cuadro, ahora Venus  tiene la oportunidad, quizás una de las últimas, para ganar su octavo título.