Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Espacio / Tecnología

Un satélite podría descubrir armas nucleares ocultas en la órbita terrestre

Una nueva tecnología capaz de detectar neutrones garantizaría el cumplimiento del Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre y evitaría la proliferación nuclear en el cosmos

Un nuevo tipo de satélite detecta los neutrones producidos cuando las partículas orbitales colisionan con el uranio o el plutonio de un arma nuclear.

Un nuevo tipo de satélite detecta los neutrones producidos cuando las partículas orbitales colisionan con el uranio o el plutonio de un arma nuclear. / Danmarks Nationalleksikon/Marco Verch. C BY 2.0

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
EDUARDO MARTÍNEZ DE LA FE/T21

EDUARDO MARTÍNEZ DE LA FE/T21

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El 9 de julio de 1962, la prueba nuclear estadounidense conocida como "Starfish Prime" demostró los efectos devastadores de una explosión atómica en la órbita terrestre. La detonación de una ojiva de 1,4 megatones a 400 kilómetros de altura generó un pulso electromagnético tan potente que apagó las luces en Hawái, a casi 1.500 kilómetros de distancia.

En el espacio, la explosión no solo destruyó varios satélites pioneros, sino que liberó una inmensa cantidad de partículas extremadamente energéticas en los cinturones de Van Allen. Como explica el físico Areg Danagoulian del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en un artículo publicado en Nature, los electrones liberados ionizan cualquier material que encuentran, provocando graves daños por radiación y dificultando enormemente la navegación espacial.

Ante las severas consecuencias globales que implicaría una explosión nuclear orbital, las superpotencias mundiales firmaron en 1967 el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre, un acuerdo suscrito por 118 países que prohíbe explícitamente el despliegue de armas nucleares en el espacio. Sin embargo, el lanzamiento en 2022 (dos semanas antes de la invasión de Ucrania) del satélite ruso Kosmos 2553 ha encendido las alarmas.

Sospechas fundadas

A primera vista, el Kosmos 2553 forma parte del sistema de vigilancia por radar de Rusia, pero su altitud (unos 2000 kilómetros) y su trayectoria resultan muy inusuales para este propósito.

Esta zona del entorno terrestre es altamente radiactiva, lo que lleva a expertos como Danagoulian a sospechar que es la región ideal para capturar electrones de alta energía si se pretende detonar un dispositivo termonuclear.

Ante el temor de las agencias gubernamentales estadounidenses de que se trate de una prueba de tecnologías de armas antisatélite, hasta ahora no existía un método científico para demostrar si un país está violando el tratado internacional colocando este tipo de dispositivos en órbita.

La amenaza nuclear acecha también en la óribita terrestre.

La amenaza nuclear acecha también en la óribita terrestre. / Pixabay/CC0 Public Domain

Satélite inspector

Para resolver este desafío, Danagoulian ha desarrollado el concepto de un "satélite inspector", una plataforma equipada con sensores capaces de detectar ojivas nucleares en el espacio basándose en fenómeno físico llamado espalación.

En el entorno espacial, los protones de alta energía colisionan constantemente con los materiales circundantes. Si estos protones impactan contra átomos de alto número atómico presentes en el núcleo de un arma nuclear, como el uranio o el plutonio, consiguen arrancar o "desprender" decenas de neutrones de los núcleos atómicos.

El satélite propuesto estaría equipado con un sensor de neutrones especializado, consistente en dos placas centelleantes de 30 por 30 centímetros. Estas placas convierten el paso de los neutrones energéticos en impulsos eléctricos que pueden ser registrados. El mayor obstáculo tecnológico era evitar que los abundantes protones del espacio generaran falsos positivos.

La solución ideada por el equipo del MIT pasa por añadir una fina capa de diamante vaporizado a ambos lados de las placas centelleantes. Esta estructura en capas permite discriminar las señales: los protones, que tienen carga positiva, generan un impulso eléctrico tanto en el diamante como en el centellador, mientras que los neutrones, al ser partículas neutras, solo son registrados por el centellador. Además, este diseño permite calcular la dirección de vuelo de los neutrones, confirmando si proceden del satélite sospechoso.

Referencia

Verification of the Outer Space Treaty with cosmic protons. Areg Danagoulian. Nature (2026). DOI:https://doi.org/10.1038/s41586-026-10783-2

Eficacia potencial

Las simulaciones muestran que, a una distancia de cuatro kilómetros, el material nuclear de un satélite con armas nucleares liberaría aproximadamente 91 mil millones de neutrones detectables por espalación en el transcurso de seis horas. Detectar estos neutrones de espalación sería posible con un 99 % de certeza. Incluso reduciendo la distancia a un solo kilómetro, bastaría una hora para desenmascarar el arma, logrando resultados concluyentes con un único pase del inspector.

Aunque este "inspector nuclear espacial" es, por el momento, un concepto que requerirá una fase de desarrollo de prototipos y pruebas adicionales, ya marca un hito en la política de defensa global.

La simple viabilidad técnica de este detector actúa como un fuerte elemento disuasorio, ya que aumentaría significativamente la presión sobre todas las naciones para cumplir el tratado, sabiendo que cualquier intento de militarizar el cosmos con tecnología nuclear ya no pasaría desapercibido, según Danagoulian.

Fuente: Levante - EMV