Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Informática

Un ordenador cuántico promete curar el cáncer y poner en jaque a la seguridad digital

La tecnología de cúbits podría acelerar el diseño de medicamentos, pero plantea desafíos para el cifrado y la ciberseguridad

IonQ, con sede en College Park, está compitiendo para construir un procesador de ordenador cuántico que pueda superar a los ordenadores más avanzados de la Tierra.

IonQ, con sede en College Park, está compitiendo para construir un procesador de ordenador cuántico que pueda superar a los ordenadores más avanzados de la Tierra. / Crédito: Flickr del gobernador de Maryland.

Redacción T21

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El estado de Maryland, en Estados Unidos, se posiciona como centro global de computación cuántica con proyectos orientados a la lucha contra el cáncer y aplicaciones industriales de alto impacto. Empresas y gobierno invierten más de 1.000 millones de dólares en tecnología cuántica, para acelerar fármacos oncológicos y revolucionar la investigación médica.

Dentro de un almacén reconvertido en laboratorio en College Park, Maryland, un equipo de físicos teóricos e ingenieros trabaja para construir un procesador cuántico lo suficientemente potente como para superar a los ordenadores más avanzados del planeta. Su objetivo, ambicioso y cargado de esperanza, es acelerar el descubrimiento de fármacos contra el cáncer mediante la simulación de reacciones químicas complejas, que hoy resultan inabordables para los sistemas clásicos.

Los ordenadores cuánticos llevados al extremo de su potencial

La compañía IonQ, con sede en Maryland, ha apostado por una tecnología basada en iones atrapados: cada cúbit (la unidad mínima en informática cuántica) se forma al ionizar un átomo de iterbio y atraparlo mediante campos magnéticos, lo que permite manipular estados cuánticos con precisión. Según los expertos, la potencia de un ordenador cuántico crece de forma exponencial con cada cúbit añadido, lo cual podría transformar por completo la computación aplicada a la química y la biomedicina, según informa The Daily Record.

El gobernador Wes Moore ha impulsado un ambicioso plan estatal, bautizado como iniciativa “Capital of Quantum”, con más de 1.000 millones de dólares destinados a convertir a Maryland en un polo tecnológico capaz de atraer inversión y reducir la dependencia federal. Para las autoridades locales, la llegada de esta industria podría significar empleo especializado, patentes y nuevas alianzas con empresas tecnológicas como Microsoft, que ya muestra interés por el ecosistema cuántico local.

Un universo infinito de posibilidades

Más allá de la medicina, los promotores del proyecto describen aplicaciones prácticas que van desde optimizar rutas de reparto hasta reducir el consumo energético de grandes centros de cálculo, ya que algunos procesadores cuánticos podrían realizar tareas complejas consumiendo menos energía que los superordenadores tradicionales. Los impulsores del proyecto subrayan que estas capacidades podrían renovar sectores como la logística, la automoción y la industria farmacéutica.

Sin embargo, todas las ventajas de estos sistemas van de la mano con potenciales riesgos: un procesador cuántico lo bastante poderoso podría quebrar los sistemas de cifrado que hoy protegen cuentas bancarias, historiales médicos y secretos gubernamentales.

La capacidad de probar una multitud de claves simultáneamente reduciría a minutos tareas que con máquinas clásicas serían impracticables, lo que plantea un dilema ético y estratégico sobre cómo proteger la información sensible mientras se impulsa la innovación.