Vulcanología

La UNESCO llega a las “puertas del infierno”

Las costas italianas acogen un arco volcánico sumergido cuya inestabilidad amenaza con un próximo tsunami mediterráneo

La UNESCO llega a las “puertas del infierno”

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Redacción T21

Una nueva misión oceanográfica de la UNESCO se ha acercado a lo que llama las “puertas del infierno”: están frente a las costas italianas, donde los fondos marinos acogen uno de los arcos volcánicos más activos del mundo. Su intensidad está aumentando y presagia un tsunami mediterráneo en los próximos 30 años.

 La UNESCO acaba de terminar una misión exploratoria en torno al archipiélago de las Islas Eolias en Italia, un sitio conocido por su intensa actividad volcánica.

El pasado 13 de mayo, el volcán Estrómboli, que forma parte de ese archipiélago, experimentó otra gran explosión que generó una espesa nube de humo y deslizamientos de tierra que llegaron al mar. 

La UNESCO destaca que, si bien esta erupción superficial fue muy visible, la mayor parte de la actividad volcánica del mundo en realidad está oculta a la vista. Más de un millón de volcanes están bajo el agua, generando el 80% de la actividad volcánica del mundo.

Entre las zonas más activas del planeta se encuentran las costas italianas. Si Italia tiene dos de los volcanes más míticos y peligrosos del planeta, el Estrómboli y el Vesubio, su fondo marino es igual de activo. Más concretamente en el corazón de la cuenca del Tirreno, la parte del Mediterráneo situada entre Cerdeña y la península itálica, destaca Oceanographic.

Misión exploratoria

Como parte de la Década de las Ciencias Oceánicas (2021-2030), coordinada por la UNESCO, una misión de exploración "UNESCO - 1 Ocean", dirigida por el fotógrafo y explorador Alexis Rosenfeld, realizó una misión exploratoria submarina a principios de este mes de junio no lejos de Estrómboli, frente a la isla de Panarea, para arrojar luz sobre la actividad de los volcanes submarinos. 

La isla de Panarea es la segunda más pequeña de las ocho islas Eolias, que forman una cadena de islas volcánicas al norte de Sicilia. Las imágenes tomadas por Alexis Rosenfeld y el cineasta italiano Roberto Rinaldi reflejan las profundidades del cráter submarino Panarea a lo largo del borde de su caldera.

A una profundidad de sólo unos pocos metros, erupciones permanentes de gas, provenientes directamente de la cámara de magma del volcán, escapan de las entrañas de la Tierra para formar impresionantes cortinas de burbujas. Algunas áreas liberan más de un millón de litros de gas al día.

Mucho más profundo, a más de setenta metros bajo la superficie, se ha descubierto recientemente un sitio excepcional: The Smoking Land: una multitud de fuentes hidrotermales que expulsan fluidos ácidos a temperaturas que pueden superar los 200°C.

Puertas del infierno

“Desde la superficie, no sospecharías nada. Sin embargo, los volcanes submarinos de Panarea son uno de los paisajes más sorprendentes que he visto en mi vida. Estamos a la vez envueltos por el silencio infinito del océano y en medio de un espectáculo dantesco de chimeneas volcánicas que escupen gases y fluidos ardientes; es un poco como estar a las puertas del infierno. Te das cuenta de que la Tierra está viva”, explica Alexis Rosenfeld.

Estos fenómenos son monitoreados diariamente por el equipo del profesor Francesco Italiano, jefe de la sección Palermo del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV), porque pueden representar un riesgo para la población.

En los últimos años, los científicos han notado una "inestabilidad" en el comportamiento de estos volcanes submarinos que requiere más investigación. Creen que un "gran evento" es posible en los próximos 30 años, con olas de más de un metro de altura y setecientos metros de fondo que tendrían efectos catastróficos. Una amenaza para Europa.

Estiman que, según un ciclo natural, se produce una gran explosión en esta zona cada 70 años. La última tuvo lugar a finales de la década de 1930.

Poco tiempo para reaccionar

En caso de explosión, uno de los riesgos es la formación de un tsunami. Este es un fenómeno que se mueve a muy alta velocidad, al menos 300 km/h. Por lo tanto, podría golpear las islas mediterráneas en unos minutos, lo que significa que tenemos que reaccionar muy rápido, explica Francesco Italiano.

La UNESCO tiene una larga experiencia en este campo, gracias a su Comisión Oceanográfica Intergubernamental (COI). Desde la década de 1960, ha coordinado el Centro de Alerta de Tsunami del Pacífico (PTWS). En 2005, agregó otros tres sistemas: el CTWS en el Caribe, el IOTWS para el Océano Índico y el NEAMTWS para el Atlántico Noreste y el Mediterráneo. 

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La ONU también ha desarrollado un programa de capacitación para las poblaciones costeras. Se ha implementado con éxito en varias regiones del mundo, como el sudeste asiático, Oceanía y el Caribe, y actualmente se está implementando en todo el Mediterráneo.

La UNESCO anunciará su nuevo objetivo global en este ámbito en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos, que se celebrará del 27 de junio al 1 de julio en Lisboa.