El universo también estaría rotando sobre sí mismo

El universo también estaría rotando sobre sí mismo
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Los filamentos galácticos, las mayores estructuras cósmicas conocidas, están aparentemente rotando sobre sí mismos, según una nueva investigación del Instituto Leibniz de Astrofísica de Potsdam, que refuerza la teoría de que todo el universo tiene también su momento angular.

Los filamentos galácticos son hilos extraordinariamente largos de gas caliente que conectan y rodean galaxias y cúmulos de galaxias en todo el universo.

Esos filamentos intergalácticos forman la así llamada red cósmica, la estructura conocida del universo: comenzó a formarse poco después del Big Bang, hace 13.800 millones de años.

Las galaxias, en contra de lo que podría parecer, no se distribuyeron aleatoriamente a lo largo y ancho del universo: la mayoría se reunieron en grupos que dieron forma a los filamentos galácticos.

Esos filamentos contienen millones de galaxias separadas entre sí que tienden a acumularse en los nodos de la red, el lugar en el que se concentran los grandes cúmulos y supercúmulos de galaxias.

Con longitudes de cientos de millones de años luz, los filamentos galácticos son algunas de las estructuras más grandes conocidas del Universo.

El año pasado, científicos de la Universidad de Bonn en Alemania observaron el filamento más largo jamás encontrado, con una extensión de 50 millones de años luz, aunque podría ser todavía mucho más largo.

Sin embargo, la mayor estructura cósmica jamás detectada es la así llamada Gran Muralla de Hércules-Corona Boreal, situada entre las constelaciones de Hércules y Corona-Boreal, observada desde la Tierra: es un filamento galáctico extremadamente largo que mide más de 10 mil millones de años luz de diámetro.

También están en rotación

También están en rotaciónLo último que se ha averiguado de estos enormes filamentos que cruzan todo el universo es que están en rotación, toda una sorpresa para los astrónomos, según se refleja en un artículo publicado en Nature Astronomy.

Cartografiaron el movimiento que se produce en las galaxias y descubrieron que los enormes filamentos cósmicos que las acogen están girando a una escala de cientos de millones de años luz.

Los astrónomos no habían visto nunca una rotación a estas escalas del universo: sabemos que la Tierra gira sobre su eje y también alrededor del Sol. Y que el Sol gira sobre sí mismo y en torno al centro de la Vía Láctea.

A lo largo de todo el universo, también observamos que todos los planetas giran sobre su eje, que las estrellas giran alrededor de los agujeros negros y que las galaxias también giran formando grandes estructuras espirales.

Lo que no podíamos imaginar es que las enormes estructuras cósmicas que acogen a los dos billones de galaxias conocidas, también están en rotación sobre sí mismas.

Los autores de este descubrimiento consideran que su resultado constituye un indicio de que el momento angular (cantidad de movimiento de rotación de un objeto) se produce a escalas infinitamente grandes, y no solo a escala de planetas, estrellas, galaxias, cúmulos, supercúmulos galácticos y de las murallas formadas por esos supercúmulos. Todo parece estar rotando en el universo.

Tema relacionado: Las galaxias siguen el ritmo de un concierto cósmico

Problema sin resolver

Problema sin resolverLos investigadores plantean en un comunicado que la forma en que se genera el momento angular responsable de la rotación en el universo es uno de los problemas clave sin resolver de la cosmología.

El problema se agudiza al observar que la rotación es una dinámica universal de la que no escapa ninguna estructura cósmica conocida.

La rotación es una consecuencia de la evolución del universo: no existía en el universo primitivo, sino que se generó a medida que se formaron las galaxias, marcando toda su evolución posterior, según los modelos cosmológicos.

La red cósmica en general, y los filamentos galácticos en particular, están íntimamente conectados con la formación y evolución de las galaxias, señalan los investigadores.

También tienen un fuerte efecto en el giro de las galaxias, a menudo regulando la dirección en la que giran las galaxias y sus halos de materia oscura.

Sin embargo, no se sabe si la comprensión actual de la formación de estructuras provoca que los filamentos galácticos puedan caer también en la rotación que caracteriza a las demás estructuras del universo, concluyen los investigadores.

Gabriel Barceló: «El universo gira constantemente»

Gabriel Barceló: «El universo gira constantemente»La idea de la rotación generalizada del universo no es nueva, explica a Tendencias21 el científico español Gabriel Barceló, autor del tratado Nuevo paradigma en Física, ya que se remonta a Kurt Gödel (1906 –1978) y ha continuado desarrollándose durante los siglos XX y XXI.

Incluso se ha sugerido que el universo surgió de un movimiento angular, aunque el origen de la rotación o giro de los objetos, desde las estrellas hasta las galaxias, sigue siendo una pregunta sin respuesta, destaca Barceló.

Y añade: no existe consenso, en la actualidad, sobre si el universo está rotando o no, pero es un escenario completamente compatible con la Teoría de la Relatividad de Einstein. El descubrimiento de la rotación de los filamentos refuerza esta hipótesis.

Su Teoría de Interacciones Dinámicas plantea que el Universo no está, necesariamente, en una expansión ilimitada, sino que gira constantemente, en un equilibrio estable y en armonía.

Se basa en nuevos criterios sobre velocidades de acoplamiento e inercia rotacional, a partir de los cuales se refleja una nueva imagen del universo observable, con cuerpos celestes en rotación constante que describen órbitas en el espacio manteniendo un equilibrio dinámico. «Tal vez como el propio universo», concluye Barceló.

Referencia

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ReferenciaPossible observational evidence for cosmic filament spin. Peng Wang et al. Nature Astronomy (2021). DOI:https://doi.org/10.1038/s41550-021-01380-6

Foto superior: Creación artística de los filamentos cósmicos: son enormes puentes de galaxias y materia oscura que conectan cúmulos de galaxias entre sí. Crédito: AIP/A. Khalatyan/J. Fohlmeister