Ciencias de la Tierra

El asteroide que exterminó a los dinosaurios generó un devastador tsunami global

El denominado impacto de Chicxulub produjo olas monstruosas en menos de tres minutos

El asteroide que exterminó a los dinosaurios generó un devastador tsunami global
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Pablo Javier Piacente

Una ola de casi 5 kilómetros de altura y un tsunami que abarcó a la mitad del planeta fueron algunas de las consecuencias del asteroide que mató a los dinosaurios al estrellarse contra la Tierra hace 66 millones de años, en una serie de eventos catastróficos que se iniciaron solo tres minutos después de la colisión. 

Una nueva investigación liderada por la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, ha desarrollado la más completa simulación hasta la fecha de las consecuencias directas del impacto de Chicxulub, un asteroide que colisionó contra la Tierra sobre el final del Período Cretácico y generó una extinción masiva de especies, incluyendo a los dinosaurios. El asteroirde, que impactó en la Península de Yucatán, en México, produjo un tsunami global que no puede compararse con ningún otro evento documentado hasta hoy. 

Estremecimiento global

El cráter Chicxulub es el sitio del impacto de un asteroide relacionado con la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno, hace aproximadamente 66 millones de años. Este asteroide golpeó en aguas poco profundas y provocó un gran tsunami de impacto planetario. El estudio simula las consecuencias del impacto de Chicxulub desde el contacto inicial del asterooide hasta su propagación global.

De acuerdo a una nota de prensa, los investigadores descubrieron evidencia de este tsunami monumental después de analizar datos geológicos de más de 100 sitios en todo el mundo: así crearon modelos digitales de las olas monstruosas, que se formaron después del impacto en la Península de Yucatán. Solo tres minutos después de la colisión se levantó una ola de casi 5 kilómetros de altura, desatando un tsunami que abarcó al 50% de la Tierra. 

Los investigadores destacaron en el nuevo estudio, publicado recientemente en la revista AGU Advances, que el tsunami fue lo suficientemente fuerte como para perturbar y erosionar los sedimentos en las cuencas oceánicas del otro lado del mundo, dejando un vacío en los registros sedimentarios o incluso desordenando los sedimentos más antiguos. El análisis de múltiples registros geológicos en todo el planeta muestra evidencia que respalda las predicciones y los modelos desarrollados por los científicos, en torno a la trayectoria y la potencia del tsunami.

Video: el estudio presenta la primera simulación global del tsunami provocado por el impacto de Chicxulub que se ha publicado en una revista científica revisada por pares. La investigadora líder, Molly M. Range, aclara detalles de la investigación. Créditos: Universidad de Michigan / YouTube.

Una potencia descomunal

Según los autores del estudio, dirigido por la investigadora Molly M. Range, los cálculos realizados indican que la energía inicial del tsunami, derivado del impacto producido en Yucatán, fue hasta 30.000 veces mayor que la energía de uno de los tsunamis más grandes de la historia moderna: el evento ligado al terremoto de diciembre de 2004 en el Océano Índico, que mató a más de 230.000 personas.

Las simulaciones del equipo muestran que el tsunami de impacto irradió principalmente hacia el este y el noreste, golpeando con fuerza en el Océano Atlántico Norte, y hacia el suroeste a través de la Vía Marítima Centroamericana, que separaba América del Norte y América del Sur, sintiéndose intensamente en el Océano Pacífico Sur.

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En estas cuencas y en algunas áreas adyacentes, las velocidades de las corrientes submarinas probablemente excedieron los 20 centímetros por segundo, una velocidad que es lo suficientemente fuerte como para erosionar los sedimentos en el lecho marino. Incluso, los investigadores comprobaron que esos sitios tenían la menor cantidad de áreas con sedimentos del Cretácico, demostrando las consecuencias del evento. 

Por el contrario, tanto el Atlántico Sur, el Pacífico Norte, el Océano Índico como la región del Mediterráneo estuvieron en gran parte protegidas de los efectos más fuertes del tsunami, según la simulación del equipo científico. En esos lugares, las velocidades de las corriente submarinas fueron inferiores al umbral superado del otro lado del mundo: por eso, se hallaron más sedimentos intactos del Período Cretácico.