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¿Qué ocurrió en la tercera temporada de 'Ted Lasso'? Resumen de la temporada 3 de la serie que vuelve hoy a Apple TV+

Repasa todas las tramas de los episodios anteriores antes de que los episodios de la cuarta temporada lleguen a la plataforma de la manzana.

Resumen de la tercera temporada de 'Ted Lasso'

Resumen de la tercera temporada de 'Ted Lasso' / Apple TV+

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Carlos Merenciano

Carlos Merenciano

Madrid
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'Ted Lasso' estrena nueva temporada tras tres años sin ver nuevos episodios en Apple TV+. Con motivo de este estreno, que llega con grandes cambios en sus capítulos, repasamos todas las tramas de la tercera temporada, en la que el Richmond vivió muchos cambios con todos los personajes que había en su universo.

La tercera temporada comienza con el Richmond de vuelta en la Premier League tras el ascenso. Sin embargo, la ilusión dura muy poco. Todos los expertos sitúan al equipo como el principal candidato al descenso, mientras que el West Ham, propiedad de Rupert Mannion y entrenado por Nathan Shelley, aparece entre los favoritos. Rebecca se toma esas predicciones como un ataque personal y convierte la temporada en una oportunidad para demostrar que Rupert está equivocado. Ted, en cambio, intenta quitar hierro al asunto y recuerda a todos que todavía quedan treinta y ocho partidos para cambiar la historia.

En lo personal, Ted no atraviesa su mejor momento. Después de pasar el verano con él en Londres, Henry regresa a Estados Unidos y la distancia vuelve a hacerse muy difícil. Poco después recibe otro golpe al descubrir que Michelle mantiene una relación con Jacob, el terapeuta que trató de salvar su matrimonio. Aunque intenta aparentar normalidad, empieza a preguntarse si realmente merece la pena seguir tan lejos de su hijo.

Mientras tanto, Nate inicia su nueva vida en el West Ham. Rupert le recibe como a una estrella y le anima a mostrarse despiadado con sus rivales. En su primera rueda de prensa, aprovecha para burlarse públicamente de Ted y del Richmond, pero la respuesta de su antiguo entrenador es todo lo contrario: lo elogia, destaca su talento y le desea suerte. La opinión pública termina poniéndose del lado de Ted, mientras Nate es criticado por su actitud.

En el Richmond también se producen cambios fuera del césped. Keeley pone en marcha su propia agencia de comunicación. Aunque mantiene una buena relación con Roy tras la ruptura, ambos intentan convencerse de que seguir caminos separados era la mejor decisión, pese a que los sentimientos entre ellos siguen estando muy presentes.

Poco después, Trent Crimm pide permiso para seguir al equipo durante toda la temporada con el objetivo de escribir un libro. Aunque algunos miembros del club desconfían de su presencia, Ted acepta porque considera que no tienen nada que esconder.

El mercado de fichajes da un vuelco cuando Zava, uno de los mejores futbolistas del mundo, anuncia que abandonará su club. Rupert intenta convencerlo para que fiche por el West Ham, pero Rebecca entra en la puja. Finalmente, contra todo pronóstico, Zava elige al Richmond. Su llegada revoluciona al equipo y llena de ilusión al vestuario. Todos quedan fascinados por su talento, excepto Jamie Tartt, que siente que la nueva estrella acaba de ocupar el lugar que siempre quiso tener.

Antes de su presentación oficial, Zava vuelve a demostrar lo peculiar que es. Se retrasa durante horas, aparece cuando nadie lo espera y conquista a casi todos con su personalidad excéntrica. Incluso dedica sus primeras palabras al utillero Will, recordando que él también empezó como recogepelotas.

Ese mismo día, Rebecca acude por insistencia de su madre a visitar a una médium. Aunque considera que todo aquello es un completo disparate, la mujer le habla de varias señales que aparecerán en su futuro, asegurándole que acabará siendo madre. Rebecca abandona la consulta convencida de aquellas predicciones no tienen sentido, sin imaginar que acabarán cumpliéndose poco a poco.

Durante las siguientes jornadas, Zava demuestra por qué está considerado uno de los mejores futbolistas del mundo. Sus goles permiten al Richmond encadenar victorias y pasar de ser el favorito al descenso a pelear por los primeros puestos. Sin embargo, el equipo empieza a depender demasiado de él. Todas las jugadas pasan por sus botas y el resto de jugadores deja de asumir responsabilidades. Jamie es el primero en darse cuenta de que, si siguen jugando únicamente para Zava, nunca llegará a convertirse en el futbolista que quiere ser.

Decidido a dar un paso adelante, Jamie pide a Roy que lo entrene. Ambos comienzan unas exigentes sesiones de entrenamiento antes del amanecer. Lo que empieza como una relación basada en la rivalidad termina convirtiéndose en una auténtica amistad. 

Mientras tanto, Ted sigue intentando concentrarse en el fútbol, pero la relación entre Michelle y Jacob no deja de atormentarlo. La situación empeora cuando descubre que ambos viajan juntos a París y teme que Jacob vaya a pedirle matrimonio. Aunque Michelle intenta tranquilizarlo, Ted no consigue quitarse la sensación de que cada vez está más lejos de la vida de Henry.

En paralelo, Keeley trata de sacar adelante su nueva empresa. Tras despedir a una de sus trabajadoras por tomar decisiones irresponsables que ponen en peligro la imagen de la agencia, estrecha su relación con Jack, la inversora que financia el proyecto. La amistad entre ambas acaba convirtiéndose en una relación sentimental, y Keeley empieza a creer que por fin ha encontrado estabilidad después de su ruptura con Roy.

También Nate parece encontrar un poco de paz fuera del fútbol. Consigue invitar a salir a Jade, la camarera del restaurante que siempre le había intimidado, y poco a poco comienza a recuperar la confianza que había perdido mientras intentaba convertirse en la persona que Rupert esperaba.

Otro de los jugadores que vive una importante evolución es Colin. Desde hace años mantiene en secreto que es gay por miedo a cómo pueda reaccionar el mundo del fútbol. El único que descubre la verdad es Trent Crimm, que accidentalmente lo ve con su pareja. Lejos de publicar la historia, el periodista le promete guardar el secreto hasta que él decida hacerlo público, convirtiéndose en uno de sus mayores apoyos.

Mientras tanto, Sam cumple uno de sus sueños al inaugurar su propio restaurante. Sin embargo, después de posicionarse públicamente en favor de los refugiados, el local sufre un ataque racista y aparece completamente destrozado. Sam queda hundido, pero toda la plantilla del Richmond acude para ayudarle a reconstruir el restaurante.

La temporada da un giro inesperado cuando Zava anuncia que deja el fútbol profesional. El Richmond pierde de golpe a su gran estrella y vuelve a entrar en una profunda crisis. Ted comprende entonces que ha llegado el momento de construir un equipo que no dependa de un solo jugador.

El punto de inflexión llega durante el viaje a Ámsterdam. Ted pasa la noche reflexionando y termina encontrando la inspiración para implantar un sistema basado en el movimiento constante y el juego colectivo. Rebecca, tras caer accidentalmente a un canal, conoce a un hombre que la acoge en su casa. Ambos conectan de inmediato y pasan una noche inolvidable, aunque se despiden sin intercambiar ninguna forma de contacto. 

De regreso a Inglaterra, Ted empieza a poner en práctica su nueva idea. Al principio los resultados no acompañan, pero poco a poco los jugadores entienden el sistema. El Richmond empieza entonces una espectacular remontada que vuelve a situarlo en la pelea por la Premier League.

La vida personal de Keeley también da un vuelco. Su relación con Jack parece ir viento en popa, pero Rebecca empieza a preocuparse al ver que la inversora no deja de colmarla de regalos y atenciones. Tras haber vivido una situación parecida con Rupert, le advierte de que ese exceso de cariño puede esconder un intento de controlarla. Poco después, un vídeo íntimo de Keeley es filtrado en internet. Mientras ella decide no avergonzarse de algo que nunca debió hacerse público, Jack reacciona intentando proteger su imagen y termina alejándose de ella. Además, retira la financiación de la empresa, dejando a Keeley al borde del cierre.

En el West Ham, Nate también empieza a abrir los ojos. Su relación con Jade le hace sentirse feliz por primera vez desde que llegó al club, pero al mismo tiempo observa cómo Rupert continúa engañando a su mujer y utilizando a quienes le rodean para satisfacer sus propios intereses. Cuando intenta involucrarlo en una nueva infidelidad, Nate comprende que no quiere convertirse en alguien como él y decide presentar su dimisión.

Poco después, Colin, Isaac y Will descubren que Nate ha vuelto a trabajar como camarero en el restaurante donde conoció a Jade. Lejos de guardar rencor, acuden para pedirle que regrese al Richmond. Nate agradece el gesto, pero rechaza la oferta al saber que todavía no ha hablado con Ted.

Mientras el Richmond sigue ganando partidos, Ted recibe la visita de su madre. La conversación entre ambos termina sacando a la luz el dolor que llevan años evitando desde la muerte de su padre. Ted le reprocha que nunca afrontara aquel trauma y su madre acaba pidiéndole perdón, recordándole algo que llevaba demasiado tiempo intentando ignorar: Henry necesita a su padre. Esa conversación termina de convencer a Ted de que, cuando acabe la temporada, regresará a Kansas para estar junto a su hijo.

La remontada del Richmond hace que el equipo llegue a la última jornada con opciones reales de conquistar la Premier League. Antes del decisivo encuentro frente al West Ham, Ted reúne el valor para comunicarle a Rebecca que, pase lo que pase, al terminar la temporada volverá a Kansas. Aunque la noticia la deja completamente destrozada, entiende que Henry necesita a su padre.

Mientras tanto, Nate da el paso que llevaba tanto tiempo posponiendo. Después de hablar con Ted, regresa al Richmond desde el puesto más humilde del club como ayudante del utillero Will. 

Más adelante, el amor vuelve a colocarse entre dos amigos, y tanto Roy como Jamie le confiesan a Keeley que quieren volver con ella. Sin embargo, Keeley rechaza elegir entre los dos y decide centrarse en sí misma y en su futuro profesional.

En paralelo, Colin encuentra por fin la tranquilidad. Después de años escondiendo su orientación sexual, deja de vivir con miedo dentro del vestuario y puede celebrar junto a su pareja el éxito del Richmond, respaldado por unos compañeros que terminan aceptándolo con total naturalidad.

Llega entonces el último partido de la temporada. El Richmond necesita ganar al West Ham y esperar un tropiezo del Manchester City para proclamarse campeón. Aunque el Richmond consigue imponerse, el Manchester City también gana su partido y el título acaba escapándose. El equipo ha pasado de ser el favorito al descenso a competir hasta el último día, quedando en segundo lugar.

Tras el partido, Rupert termina completamente desacreditado. Sus continuas infidelidades salen a la luz y los aficionados del West Ham le dan la espalda. Rebecca decide mantener el control del Richmond y vender parte del club a los aficionados. Poco después vuelve a encontrarse por casualidad con el hombre que conoció en Ámsterdam y descubre que tiene una hija, entendiendo que la predicción de la médium sobre la maternidad no hablaba necesariamente de tener un hijo biológico.

Keeley consigue recuperar su agencia gracias al apoyo de Rebecca y presenta un nuevo proyecto: la creación de un equipo femenino del Richmond. Roy, por su parte, acepta que aún tiene mucho que trabajar en sí mismo y comienza terapia con la doctora Sharon. Poco después es nombrado nuevo entrenador del Richmond, con Beard y Nate formando parte de su cuerpo técnico.

Trent termina el libro que ha escrito durante toda la temporada. En un principio decide titularlo «El efecto Lasso», pero Ted le recuerda que la historia nunca trató únicamente sobre él, sino sobre todas las personas que cambiaron gracias al Richmond. Por eso, el periodista cambia el título por «El estilo Richmond», reflejando que el verdadero legado de Ted no fueron las victorias, sino la cultura de confianza, compañerismo y empatía que consiguió crear dentro del club.

Finalmente, Ted se despide de todos y regresa a Kansas. Allí vuelve a reunirse con Henry y comienza una nueva etapa entrenando al equipo de fútbol de su hijo. Después de ayudar a transformar la vida de quienes le rodeaban en Inglaterra, comprende que ahora su mayor reto consiste simplemente en estar presente para la persona que más lo necesita: su hijo.

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