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'Malas lenguas'

El pueblo donde cambias de Comunidad Autónoma solo cruzando la calle: "Trabajo en Cáceres y duermo en Toledo"

Puerto del Rey se ha convertido en el centro de atención gracias al divertido reportaje de 'Malas lenguas'

'Malas lenguas'

'Malas lenguas' / LA 1

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Kevin Rodríguez

Kevin Rodríguez

Tenerife
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Las curiosidades sobre la geografía española son muchas y variadas. Hoy en 'Malas lenguas' han sacado a la luz una de las más curiosas y divertidas, pero con algún que otro problema administrativo: un municipio en el que cruzando la calle cambias de Comunidad Autónoma.

"¿Sabían que hay que si cruzas la calle cambias de Comunidad Autónoma? Lo hay", dijo Jesús Cintora antes de dar paso a un divertido reportaje en el que el reportero habla con los vecinos de este municipio, divididos entre Castilla-La Mancha y Extremadura.

"Esto es Toledo y esto es Cáceres", decía una de las vecinas mientras cruzaba una calle. "Estamos en Puerto del Rey, un municipio que está dividido entre dos Comunidades Autónomas", decía el reportero al comenzar su pieza.

"¿Cuántos habitantes tiene?", preguntaba a la vecina, que respondía: "Creo que somos 23 cuantos menos somos, peor nos llevamos". "Se pueden juntar en Navidad", bromeaba el periodista de TVE. "Cada uno en su casa", respondía ella.

El vídeo también recogió otras curiosidades en el día a día de los vecinos de este pueblo, como un vecino que cambia de comunidad todos los días: "Al niño lo tengo en Toledo, se está bañando en la piscina y yo voy a tomarme la caña a Cáceres", decía para constatar de la corta distancia entre un punto y otro.

"Y trabajo en Cáceres, pero todos los días duermo en Toledo", agregaba. "Cuando nos confiaron no nos dejaban comprar el pan en la gasolinera porque teníamos que pasar a Toledo", explicaba el vecino.

Además, en el vídeo también se pudo apreciar cómo dos bancos para sentarse a muy corta distancia se encontraban en distintas comunidades: "Yo estoy en Cáceres", decía el reportero. "Y yo en Toledo", contestaba una vecina a escasos metros.

Por último, la mujer contó una anécdota sobre unos antiguos vecinos que vivían en una casa, ahora abandonada, que atravesaba justo el límite entre Castilla-La Mancha y Extremadura: "Le decía la mujer al marido 'si muero, dame la vuelta en la cama que quiero morir en Toledo", recordaba entre risas.

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