Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

'El Hormiguero'

Un gran amor de la infancia de Pablo Motos se presenta en 'El hormiguero' y le deja sin palabras

Jorge Salvador sorprende por completo al presentador al llevar al plató a "La Mari", la mujer de la que estuvo enamorado en su infancia: "Tienes la misma mirada".

'El Hormiguero'

'El Hormiguero' / ANTENA 3

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Kevin Rodríguez

Kevin Rodríguez

Tenerife
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Pablo Motos ha vivido una de sus noches más emotivas y humanas al frente de 'El Hormiguero'. El presentador, que acostumbra a llevar las riendas y controlar al milímetro todo lo que ocurre en su plató, se quedó completamente descolocado y sin palabras ante la monumental encerrona que le tenía preparada su socio y amigo, Jorge Salvador.

Al más puro estilo del mítico 'Sorpresa, sorpresa', el programa de Antena 3 logró localizar y llevar al plató a "La Mari", el primer gran amor de infancia del valenciano, a la que llevaba sin ver desde que era un niño y se mudó a Requena.

La intrahistoria de este reencuentro arrancó cuando Jorge Salvador tomó la palabra para confesar el minucioso trabajo de investigación que había hecho a espaldas del presentador: “Llevo medio año preparándolo”, desveló el productor ante un Motos que no entendía absolutamente nada.

La mecha de esta sorpresa se encendió hace tiempo, cuando el propio Pablo recordó en el programa una vieja anécdota de juventud: cuando era un niño, pasaba las tardes tocando la guitarra en una peluquería de barrio porque estaba perdidamente enamorado de la hija del peluquero. Llegó incluso a grabar una cinta de casete de 120 minutos en la que repetía sin cesar "Quiero a la Mari" al compás de los acordes.

La gran protagonista de la noche cruzó el plató desatando la ovación del público y la timidez del propio Motos. Mari no dudó en recordar con muchísima ternura cómo veía llegar a aquel "Pablito" pelirrojo con su música a la peluquería de su padre: “Cuando yo venía del cole, él venía por la acera. Le veía y le decía a mi padre: 'Papá, ya viene Pablito con la guitarra, ¡si la funda es más grande que él!'”.

Aunque Pablo Motos confesó con timidez que en aquella época "si ella me sonreía, me cambiaba la vida, pero había días que ni me miraba", Mari admitió entre risas que era plenamente consciente del revuelo que causaba: “Sabía que mi sonrisa cambiaba su vida”. Eso sí, dejó claro que por aquel entonces el amor no era del todo mutuo: “Era un chiquito muy educado, pelirrojo y con muchas pecas”, bromeó eludiendo mayores pasiones adolescentes.

El momento más tierno de la noche llegó cuando el presentador de Antena 3, incapaz de ocultar su asombro al tenerla enfrente después de tantas décadas, la miró fijamente para lanzarle un bonito cumplido: “Tú tienes la misma mirada, la mirada no te ha cambiado”.

Ambos recordaron de forma entrañable que su bonita historia de complicidad se cortó de raíz cuando la familia de Pablo se marchó de Valencia. “Mi padre se enfadó mucho porque le quería muchísimo”, desveló Mari sobre el peluquero, quien siempre tuvo claro el prometedor futuro de su alumno: “Siempre decía: 'No he visto un chiquito más inteligente que él. Va a llegar muy lejos'”, rememoró emocionada.

Suscríbete para seguir leyendo