Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Audiencias TV

Desplome histórico de Eurovisión en audiencias: el festival paga un alto precio por mantener a Israel

El festival europeo cierra su 70ª edición anotando preocupantes bajadas de seguidores en los principales países del continente tras sus decisiones más polémicas.

Bulgaria en Eurovisión

Bulgaria en Eurovisión / YouTube

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Redacción Yotele

Redacción Yotele

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Alarma roja en los despachos de la Unión Europea de Radiodifusión (UER). La 70ª edición del Festival de Eurovisión, celebrada este fin de semana en Viena, ha cerrado sus puertas con un sabor de boca muy amargo, y no precisamente por lo musical. La polémica y controvertida participación de Israel ha terminado pasando una descomunal factura al certamen, que ha sufrido un auténtico desplome en los audímetros de gran parte del viejo continente.

La crisis reputacional que arrastra el certamen desde hace meses ha terminado por estallar en la noche más importante del año. Aunque la gala final nos regaló un vuelco de infarto con la inesperada victoria de Bulgaria frente al televoto masivo de Israel, el público ha dictado sentencia soberana desde sus casas: muchos han decidido apagar el televisor.

Los datos globales reflejan una tendencia preocupante para el futuro del formato. Uno de los golpes más duros se ha vivido en Países Bajos. A pesar de que la televisión pública neerlandesa decidió emitir el festival a pesar de ser uno de los cinco países que se plantaron y se retiraron de la competición por la presencia de Israel, el público le ha dado la espalda de forma mayoritaria firmando uno de sus peores registros históricos con un pobre 4,8% y 798.000 seguidores.

La caída también ha sido drástica en Portugal, donde el certamen ha llegado a perder cazi la mitad de sus televidentes en un año y anota un 11,2%, es decir, 9,3 puntos menos que en 2025. La única nota positiva entre los 'Big' la ha puesto Italia (Rai), que gracias al 'efecto Sal Da Vinci' ha logrado maquillar sus números subiendo hasta un notable 36% de cuota de pantalla y superando los 5 millones de espectadores de media.

Porque la BBC de Reino Unido ha sufrido un notable bajón de espectadores en la retransmisión de esta gran final respecto a los datos cosechados el año pasado, lo que demuestra el desgaste del formato ante la desafección de los eurofans. En total, en un año el festival se deja 1,5 millones de espectadores en el país británico.

En nuestro país, el interés por el festival ha caído en picado tras la histórica decisión de RTVE de no participar en señal de protesta. Con la pantalla de La 1 de TVE completamente dedicada a 'La casa de la música', el único escaparate legal para seguir la gala en territorio español era la emisión en directo a través de YouTube.

Sin embargo, el streaming oficial tampoco ha obrado el milagro: la retransmisión en directo en la plataforma de vídeos cosechó una media mundial de 955.712 usuarios concurrentes, lo que supone un drástico descenso del 14,74% respecto al directo en streaming del año pasado.

Volviendo a la emisión en televisión lineal, el festival se deja por el camino un total de 13 millones de espectadores respecto a la última edición, un alto precio que tiene que pagar la UER por mantener su apoyo a Israel, a pesar de la retirada de España y otros cuatro países y las quejas de gran parte de los participantes.