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Nuevo proyecto

Fernando Cayo y Alex O’Dogherty se ponen en manos de la superstición en ‘Operación número 13’, su nueva comedia sobre la mala suerte

El cortometraje de Carlos Ballesteros se estrenará en el Charcajada Film Festival y celebrará una proyección con coloquio el 5 de mayo en mk2 Cine Paz.

Fotograma de 'Operación Número 13'

Fotograma de 'Operación Número 13' / Cedida

Carlos Merenciano

Carlos Merenciano

Madrid
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Fernando Cayo y Alex O’Dogherty encabezan ‘Operación número 13’, el nuevo cortometraje escrito y dirigido por Carlos Ballesteros. La pieza, de unos 10 minutos de duración, inicia ahora su recorrido en festivales con su estreno en el Charcajada Film Festival, certamen especializado en comedia que se celebra en la provincia de Cuenca.

El trabajo de ambos actores es uno de los principales reclamos del corto, que construye su humor a partir de una situación marcada por la superstición. La historia sigue a Pepe, un hombre aterrorizado por el número 13 que decide contratar a un pitoniso para librarse de su mala suerte. Sin embargo, el intento de controlar el azar acaba llevando a los personajes a una cadena de situaciones cada vez más absurdas.

Además de su estreno en festivales, ‘Operación número 13’ celebrará un pase especial en Madrid el próximo martes 5 de mayo, a las 20:00 horas, en MK2 Cine Paz. El evento estará abierto al público e incluirá photocall, presentación, proyección del cortometraje y coloquio posterior con el equipo. Las entradas ya están disponibles en la web del cine por 4 euros.

Carlos Ballesteros explica que la película nace de su interés por lo esotérico, la mala suerte y la necesidad humana de creer en algo: “Siempre me ha fascinado lo esotérico, lo misterioso y la duda de si existe el destino, el azar o la mala suerte. Al final, todos necesitamos creer en algo... aunque existen personas que pueden tratar de aprovecharse de ello”.

El cineasta también destaca la importancia de Cayo y O’Dogherty en la construcción del tono de la historia. Para Ballesteros, aunque se trata de una comedia, era fundamental que los personajes actuaran desde una lógica interna clara: “Aunque es una comedia, es esencial entender por qué y cómo actúan los personajes ante las complicaciones. Una vez ensayado, los actores conocen tan bien a sus personajes que pueden improvisar y proponer nuevas formas de afrontar las escenas”.

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