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Dulce terremoto

Una expulsión, un abandono y dos fichajes sacuden la nueva gala de ‘Top Chef: Dulces y famosos’

El talent de repostería de RTVE vive su entrega más agitada con la salida de Desirée Vila, la marcha voluntaria de Luis Merlo y la llegada de Nicolás Coronado y Benita.

Concursantes de 'Top Chef: Dulces y famosos'

Concursantes de 'Top Chef: Dulces y famosos' / RTVE

Carlos Merenciano

Carlos Merenciano

Madrid
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El quinto programa de 'Top Chef: Dulces y famosos' marcó un punto de inflexión en la edición. La gala presentada por Paula Vázquez arrancó con un anuncio inesperado: cuatro aspirantes nuevos entraban en las cocinas para competir por una plaza. Los elegidos fueron la vidente Benita, la cómica Ana Morgade, el actor Nicolás Coronado y la socialité Alejandra Osborne, una incorporación que descolocó a los concursantes veteranos al llegar el concurso ya en su ecuador.

Para decidir quién continuaba en el programa, el jurado planteó un reto inspirado en los sabores de la infancia: reinterpretar palmeras de hojaldre combinándolas con el postre favorito de la niñez de cada concursante. Tras la cata, solo dos novatos siguieron en la lucha por la plaza disponible: Nicolás Coronado y Benita, que tuvieron que enfrentarse en un duelo final decorando seis berlinas en apenas una hora.

Antes de resolver ese pulso, el programa vivió otra prueba decisiva. Veteranos y novatos cocinaron por equipos una letter cake en la que debían equilibrar técnica, estética y sabor. El reto dejó varios momentos tensos, desde un mareo de Nicolás hasta el colapso de algunos concursantes durante el cocinado. Tras la valoración del jurado, varios participantes quedaron en la zona de peligro, lo que desembocó en la prueba de eliminación.

El último desafío consistió en reproducir un complejo postre tradicional de Malasia, cargado de elaboraciones y técnicas poco habituales. Tras la degustación, el jurado tomó la decisión definitiva: la persona expulsada de la noche fue Desirée Vila, cuya salida fue recibida con tristeza por varios compañeros.

La gala, sin embargo, todavía guardaba más giros. Primero se confirmó que Nicolás Coronado se quedaba con la plaza disponible para los nuevos aspirantes. Y cuando parecía que todo había terminado, Luis Merlo sorprendió a todos anunciando su abandono voluntario del concurso para retomar sus compromisos profesionales: "Yo pensaba que iba a durar medio programa, pero no me imaginaba esto. Tengo que retomar proyectos que estaban antes que este". Su marcha abrió un nuevo hueco que acabó ocupando Benita, completando así una noche marcada por cambios drásticos en las cocinas del programa.

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