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Momento íntimo

Las Salazar y las Guiribitey se abren en ‘Los Gipsy Kings’ y confiesan su drama con la maternidad: “Había perdido un hijo”

El brunch entre ambas familias termina en una conversación inesperadamente emotiva sobre el amor y las dificultades para tener hijos.

Noemí Salazar en 'Los Gipsy Kings'

Noemí Salazar en 'Los Gipsy Kings' / Cuatro

Carlos Merenciano

Carlos Merenciano

Madrid
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Un encuentro aparentemente relajado terminó convirtiéndose en una de las escenas más emotivas de 'Los Gipsy Kings'. Durante un brunch entre las familias Salazar y Guiribitey, la charla pasó de las bromas sobre sus parejas a una conversación mucho más profunda sobre las relaciones sentimentales y las dificultades para formar una familia.

La escena arrancó con un tono desenfadado cuando Noemí Salazar decidió compartir el mensaje que le había enviado su marido esa misma mañana. “Me ha dicho ‘trae pan y galletas’”, leyó entre risas. A la broma se sumó Raquel Salazar, que también mostró el suyo: “Buenos días, cariño. Estaremos en casa de mi madre porque es su cumpleaños”. El contraste llegó con el mensaje que recibió Tatiana Guiribitey, mucho más sentimental: “Pensar que al principio me daba miedo quererte y ahora me da miedo perderte”. La reacción de las Salazar fue inmediata y entre bromas comentaron que ese tipo de detalles románticos ya no son tan habituales.

La conversación dio entonces un giro mucho más serio cuando Camila Guiribitey recordó las dificultades que atravesó antes de convertirse en madre: “Nos conocimos en la universidad, llevamos juntos 11 años y nuestra primera hija llegó gracias a un vientre de alquiler. Fue uno de los momentos más oscuros. Fueron años muy duros”. Su madre intervino para explicar lo más doloroso del proceso: “Lo peor es cuando haces un in vitro, sabes que el embarazo está ahí y después no sale adelante. Había perdido un hijo y estaba de duelo”.

Las palabras dejaron visiblemente afectada a Noemí Salazar, que no pudo evitar emocionarse al escuchar la historia: “Me dio mucha pena. Hay cosas que ni todo el dinero del mundo puede solucionar”. La influencer también compartió sus propios temores sobre la maternidad: “Yo pensaba que igual Dios no quería que tuviera hijos”. El momento terminó con otra confesión inesperada por parte de Raquel Salazar, que admitió haber pasado por pensamientos muy duros antes de ser madre: “Esto es algo que no había contado nunca porque me dolía mucho. Yo ya asumí que tal vez Dios me lo estaba quitando para que no sufriera. Cuando decidí dejar de obsesionarme, fue cuando llegó mi angelito”.

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