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Falserío brilli-brilli

'Los Gipsy Kings': Raquel y Noemí Salazar se la juegan con un brunch lleno de mentiras para impresionar a las Guiribitey

Las anfitrionas organizan un encuentro lleno de improvisaciones para mantener su fachada frente a sus invitadas.

Brunch entre las Salazar y las Guribitey en 'Los Gipsy Kings'

Brunch entre las Salazar y las Guribitey en 'Los Gipsy Kings' / Cuatro

Carlos Merenciano

Carlos Merenciano

Madrid
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Cuatro emitió este miércoles, 25 de febrero, una nueva entrega de 'Los Gipsy Kingsp, con el esperado brunch que las Salazar debían organizar para las Guiribitey. Con sus vecinas instaladas en casa y haciéndose pasar por criadas, las anfitrionas pusieron toda la carne en el asador para que nada delatara su montaje. El plan era claro: mantener la imagen de familia acomodada sin que se notara la improvisación.

El primer intento de impresionar vino de la mano de Noemí, que entregó a las asistentes unas supuestas piezas exclusivas de joyería. La joven explicó: “Es una línea de joyas hechas con un metal nuevo que ha salido. No podéis ponerlo en contacto con el agua porque da alergia”. Detrás del discurso se escondía un secreto evidente: eran bisutería que no resistían ni una gota de agua, pues se ponen verde al contacto con el líquido.

Para justificar la escasez de servicio, Raquel improvisó una explicación sobre una repentina gastroenteritis que habría dejado fuera de combate al resto del personal. Incluso construyó una historia sobre la lealtad de Pepa, asegurando que llevaba toda la vida trabajando con la familia. Un lapsus al referirse a ella y a Nerea como “vecinas” casi arruina el plan, pero Noemí reaccionó con rapidez para reconducir la situación y evitar sospechas mayores: "Menos mal que somos rápidas, porque al final se van a dar cuenta".

La reunión terminó con una propuesta inesperada: repetir la cita con una temática específica y código de vestimenta incluido. La idea de un brunch ambientado en clave gitana entusiasmó a las Guiribitey, que se animaron a probar algunos pasos de baile. Raquel lideró el improvisado momento festivo y, tras ver el resultado, comentó con sinceridad: “No tienen ‘flow’ para bailar”. Entre risas y tensión disimulada, el encuentro cerró sin que la verdad saliera a la luz, al menos por ahora.

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