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Entrevista esperada

Urdangarin ajusta cuentas con Évole tras su paso por prisión, cuenta anécdotas inéditas de su vida con la familia Real y se hace el loco con una pregunta muy directa

El exduque de Palma repasa su relación con la infanta Cristina, su caída y su nueva etapa vital en ‘Lo de Évole’.

Iñaki Urdangarín en 'Lo de Évole'

Iñaki Urdangarín en 'Lo de Évole' / laSexta

Carlos Merenciano

Carlos Merenciano

Madrid
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Iñaki Urdangarin ha ofrecido su entrevista más personal en 'Lo de Évole', el programa presentado por Jordi Évole. Coincidiendo con la publicación de sus memorias, el exduque de Palma ha hecho balance de su vida, abordando desde su matrimonio con la Infanta Cristina hasta el caso Nóos y su paso por prisión, sin esquivar ninguno de los episodios más delicados.

Urdangarin recordó los inicios de su relación con la infanta, marcada por la discreción y las dificultades. “Para poder verte tienes que hacer malabarismos. Los hacíamos, pero no era nada agradable. Lo normal es que no tengas que hacer nada para poder ver a tu pareja”, explicó sobre los meses previos a que su noviazgo se hiciera público. Pese a todo, tuvo palabras de admiración hacia ella: “Era una persona cercana, inteligente, bondadosa, buena persona y valiente. Conmigo, no sé cuáles eran las expectativas, pero fue valiente en apostar por mí”.

Durante la charla, Urdangarin recordó las advertencias de su padre antes de su boda en 1997. “Donde te estás metiendo es muy complicado”, le dijo entonces. Un aviso que, con el paso del tiempo, ha cobrado más sentido para él: “Me he acordado mucho de él. Es complicado lo que me ha tocado vivir”. También lamentó haber dejado el balonmano en lo más alto: “Con el tiempo pensé que no analicé bien esta situación”.

El exjugador también reflexionó sobre el impacto que tuvo su entrada en la familia real y cómo ese contexto alteró su forma de ver la vida. “Perdí en humildad, en sencillez, la capacidad de valorar las cosas más sencillas”, admitió. En ese sentido, puso como ejemplo la compra del conocido palacete de Pedralbes: “¿Qué necesidad tenía de comprarme la casa de Barcelona?”.

Urdangarin defendió en todo momento su actuación y negó haber utilizado su apellido como herramienta de presión. “Yo iba con el rol de ‘aquí traemos unas ideas y queremos trabajar para tu Comunidad’”, afirmó ante Jordi Évole, insistiendo en que su intención era estrictamente profesional. El periodista, sin embargo, le recordó que la sentencia judicial recogía que había presionado “a cargos públicos” y obtenido “contratos y beneficios” gracias a su “posición de privilegio por pertenecer a la Familia Real”, además de subrayar que al Instituto Nóos “no le fue mal” trabajando con instituciones como la Comunitat Valenciana o el Govern balear.

Uno de los momentos más tensos llegó al hablar de las reuniones con responsables políticos. Évole recordó que algunos llegaron a declarar que era difícil negarse a recibirle. “Hombre, ¿cómo no iba a recibir yo a Iñaki Urdangarin?”, citaron algunos de ellos. Preguntado por esa percepción, el exduque reconoció que no sabía con qué mirada era recibido: “Yo no sé si estaban viéndome con el sombrero de ‘yerno del rey emérito’”. Aun así, rechazó cualquier ánimo de lucro: “Ni muchísimo menos”, aseguró, defendiendo que los proyectos se ofrecían “a precios de mercado” y que “nunca ha existido voluntad de delinquir”.

Ya centrado en su presente, el exduque habló sin rodeos de su divorcio y de su relación actual con Ainhoa Armentia. “Mi matrimonio ha sido el precio a pagar por esta situación”, afirmó, antes de explicar cómo vivió ese cambio personal: “Sentí que podía ser escuchado y no ser juzgado. Fue aire fresco”. Con una sensación de tiempo perdido, cerró con una reflexión clara: “Tengo la sensación de que el tiempo se me ha escapado y tengo que recuperarlo”.