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Entrevista

Insólito momento en la telvisión de Groenlandia: La ministra de Exteriores de la isla, Vivian Motzfeldt, se derrumba ante la "presión muy dura" de Trump sobre el territorio

La ministra de Exteriores de Groenlandia se muestra emocionada y admite que la presión de Trump está siendo “muy dura”

Vivian Motzfeldt en la televisión de Groenlandia

Vivian Motzfeldt en la televisión de Groenlandia

Kevin Rodríguez

Kevin Rodríguez

Tenerife
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La ministra de Exteriores de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, ha dejado una imagen insólita en una entrevista que la actual situación al reconocer visiblemente emocionada que la situación diplomática es “muy dura” debido a la fuerte presión ejercida por Donald Trump y su Administración, que no oculta su interés por el estratégico territorio ártico. Motzfeldt ha asegurado que el Ministerio trabaja “con todas sus fuerzas” para garantizar la paz y la estabilidad de la isla ante lo que describe como un ambiente cada vez más desafiante.

Este reconocimiento público se produce tras una reunión en Washington entre representantes de Groenlandia, Dinamarca y altos cargos estadounidenses, incluida la vicepresidencia, donde no se logró un consenso sobre las pretensiones de la Casa Blanca. A pesar de definir el encuentro como “cordial” y anunciar la creación de un grupo de trabajo conjunto para explorar opciones de cooperación, las diferencias sobre el futuro del territorio permanecen profundas.

Desde Copenhague, las autoridades danesas han subrayado que Groenlandia “no está en venta” y defienden la soberanía del reino danés frente a cualquier intento de presión o cambio forzoso del estatus del territorio. La situación ha generado preocupación en la población groenlandesa, que vive con cierta ansiedad la atención mediática internacional y las amenazas percibidas desde Estados Unidos, aunque las instituciones locales apelan a la calma y a la resiliencia de la comunidad.

El trasfondo de estas tensiones es la insistencia del presidente Trump en que Estados Unidos debería tener el control estratégico de Groenlandia, algo que ha calificado de “aceptable” solo si se produce bajo su visión de seguridad nacional. Esta postura ha encendido las alarmas en países europeos aliados y ha reforzado la unidad entre Dinamarca y Groenlandia a la hora de defender su autonomía y estatus dentro del orden internacional.