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Mirada íntima

Álex García se sincera sobre su proceso de duelo tres meses después de la muerte de Verónica Echegui

El actor afronta un año marcado por el dolor y los aprendizajes mientras rueda una película en Roma.

El actor Álex García, en el tanatorio de La Paz, en Madrid, tras el fallecimiento de su exnovia Verónica Echegui, el pasado día 26.

El actor Álex García, en el tanatorio de La Paz, en Madrid, tras el fallecimiento de su exnovia Verónica Echegui, el pasado día 26. / Europa Press / Antonio Gutiérrez

Carlos Merenciano

Carlos Merenciano

Madrid
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Tres meses después del fallecimiento de Verónica Echegui, la industria continúa recordando a la actriz, cuyo talento y sensibilidad dejaron una huella profunda en el cine español. Su muerte, el pasado 24 de agosto tras una dura enfermedad, conmocionó al sector. En el Tanatorio de La Paz se reunieron compañeros, amigos y familiares para despedirla, entre ellos Álex García, su pareja durante 13 años, que vivió ese momento “completamente desolado”, según su entorno.

Ahora, el actor ha hablado de cómo está atravesando esta etapa. En plena promoción de 'El cuco de cristal', asegura en Vanity Fair que está aprendiendo a reconstruirse desde la calma: “Estoy bien… Y cuando digo bien no significa que no duela. Significa que estoy aceptando lo que ha pasado”. Desde Roma, donde rueda una película en inglés e italiano, reconoce que este año le ha cambiado profundamente: “He entendido que la vida te coloca donde tienes que estar, aunque a veces te arranque por dentro”. También admite que sigue en proceso: “Hay días muy luminosos y otros de un peso enorme, pero intento no luchar contra ello”.

García reflexiona sobre las lecciones de los últimos meses: “Me llevo que la vida sabe mucho más que nosotros. Está en mí transformar el dolor en algo hermoso sin darle la espalda”. En la entrevista añade una mirada más íntima: “He aprendido a pedir ayuda, a hablar más, a apoyarme en mis amigos… Antes me creía muy autosuficiente y no lo era”. También explica que la profesión ha sido un refugio inesperado: “Trabajar me conecta con la vida. Cuando estoy en un rodaje, todo fluye de otra manera. Ahí sigo encontrándome”.

Aunque intenta vivir al día, admite que aún siente la presencia emocional de Echegui en muchos momentos cotidianos: “Hay cosas que me atraviesan sin avisar. Un sitio, una canción, una frase… Pero ya no me rompen como antes, ahora me acompañan”. Sobre el futuro, prefiere no hacer planes: “No controlo nada, nada. Y cuanto más lo acepto, más paz encuentro”. Sus palabras recuerdan a la carta que escribió tras la muerte de la actriz, donde la definía como “canal” y “altavoz de los corazones dormidos”: un legado emocional y artístico que, asegura, seguirá llevando consigo “allá donde vaya”.