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Televisión

David Calle, especialista en números en 'Cifras y letras': "Estamos todos cansados de noticias negativas y de cotilleos en la televisión"

La tercera temporada de 'Cifras y letras' fue la más exitosa a nivel de audiencia, con un promedio de 5.8% de cuota de pantalla y 711.000 espectadores desde el 1 de septiembre de 2025 hasta el 31 de mayo de 2026

Aitor Albizua y los expertos de Cifras y Letras, David Calle y Elena Herraiz

Aitor Albizua y los expertos de Cifras y Letras, David Calle y Elena Herraiz / RTVE

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Alba Giraldo

Alba Giraldo

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Hace tres años, David Calle recibió una llamada del programa 'Cifras y letras'. El profesor, creador de contenido educativo en YouTube e ingeniero de telecomunicaciones, fan del programa en los años 90, cuando lo presentaba Elisenda Roca, pensó que contactaban con él para concursar en el regreso del formato a La 2 de TVE, algo que ya había intentado durante su anterior etapa. Sin embargo, lo que no se imaginaba es que acabaría formando parte del equipo del programa como experto en cifras junto al presentador, Aitor Albizua, y Elena Herraiz, la especialista en letras. Además de su labor en el concurso, Calle tiene un canal de YouTube llamado Unicoos, donde aborda temas de matemáticas, física y química.

Cuando empezó el programa, ¿se imaginaba que iba a mantenerse durante tres temporadas?

La verdad es que no me lo esperaba. Yo lo afronté como un reto personal. No tenía la intención de decir: «Quiero cambiar mi vida y terminar trabajando en televisión para siempre». Me lo tomé como un reto porque era algo que no había hecho nunca. Hasta que llevábamos unos tres meses de emisión no fuimos muy conscientes de que a la gente le estaba gustando. Empezamos a darnos cuenta de que lo seguían en redes y de que incluso me empezaba a conocer gente que no encajaba con el perfil de personas que me seguían en YouTube.

Además, parece que habéis conseguido llegar a públicos muy diferentes.

Sí. Pensábamos que iba a ser un programa que vería gente más adulta, quizá a partir de los 30 o 40 años. Pero nos ha sorprendido muchísimo la cantidad de familias que lo ven con sus hijos pequeños. A mí me saludan por la calle niños de 10 años y los padres me cuentan que ven el programa juntos antes de ir a dormir. Me parece muy bonito.

En una época en la que los niños pasan tanto tiempo con el móvil o la tablet, ¿cree que el programa recupera un poco esa tradición de ver la televisión en familia?

Que estén un rato con sus padres viendo la televisión juntos y que incluso se piquen entre ellos me parece maravilloso. Yo soy de una generación que está muy acostumbrada a eso porque no había móviles como ahora. Lo recuerdo con mucha nostalgia y mucho cariño: esos momentos juntos viendo la televisión que luego ya no tienes. Haber recuperado un poco eso me parece flipante.

¿Había visto 'Cifras y letras' en casa con su familia?

Sí. Yo llegué a mandar más de 80 postales para participar. Tenía 18 o 19 años. Lo veía con mi madre y con mi abuela cuando volvía de la universidad. Y cuando me llamaron hace tres años, pensé que me llamaban para concursar.

¿Cuál cree que es el secreto del éxito del programa, tanto entre los niños como entre los adultos?

Creo que estamos todos un poco cansados de noticias siempre negativas, de cotilleos, de malos rollos y de una televisión que no es tan cultural ni muchísimo menos y que muchas veces saca lo peor de nosotros mismos. Que llegue algo tan blanco como multiplicar, sumar, hacer palabras y, encima, que te ayude, me parece refrescante. Además, Elena te enseña un montón de cosas: una palabra, un dato histórico o cualquier cosa así. Creo que para eso también está teniendo este éxito. Quizá no lo vea muchísima gente, pero sí tenemos un público muy fiel. La gente nos está esperando, se va a dormir tranquila y sin ningún problema en la cabeza. Y eso mola.

Al principio me decía que la televisión era un reto. ¿Cómo ha evolucionado?

Estoy mucho más seguro y ya no me da miedo confundirme. Al principio, estaba en una cuerda floja a la que no estaba acostumbrado. Además, tengo cierto pánico escénico. En mi habitación, cuando grabo vídeos para YouTube, no se nota porque estoy yo solo. Y en las charlas que doy al principio también lo pasaba fatal, pero poco a poco me he acostumbrado. Estar en televisión, con 60 personas del equipo detrás de las cámaras, implica una responsabilidad que yo no tenía. Si haces algo mal, afecta también a tus compañeros y al funcionamiento del programa.

¿Su experiencia como profesor le ayuda a relacionarte con los concursantes?

Yo soy profesor de academia, no de instituto, y mi labor muchas veces va más allá de enseñarles a hacer una derivada o una integral. Muchas veces consiste en ayudarles a ponerse las pilas, prepararles antes de un examen, acompañarlos en otras situaciones... Es una especie de labor de coaching más allá de las matemáticas. Creo que eso lo hacemos todos los profesores, pero en una academia es más fácil porque tenemos menos alumnos y podemos estar más pendientes de ellos. Por ejemplo, si a uno le deja la novia, también estás ahí.

Un programa como 'Cifras y Letras' funciona y lleva tres temporadas. ¿Cree que la televisión debería apostar más por esta parte educativa?

Sí, lo hacen a veces. Hay más concursos, por ejemplo, en La 1 o en La 2. Hay programas de cultura, literatura y música que también intentan apostar por eso. Creo que cuanto más acceso tenemos a la información, menos vemos la televisión y, además, muchas veces nos informamos en TikTok y en otros sitios donde quizá no deberíamos. También estaría bien que los telediarios dedicaran más espacio a contar cosas interesantes: descubrimientos científicos, cuestiones culturales o aspectos de la realidad que a veces se olvidan.

¿Cómo gestiona los comentarios y los datos de audiencia?

Los datos de audiencia son buenos por ahora y yo ya estaba acostumbrado a las redes sociales, tanto a que me criticaran como a que no me criticaran. A veces las redes sociales son peligrosas, pero luego ves que la gente se lo está pasando bien y se ríe con nosotros.

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